Orientaciones

El Vaticano y las instrucciones para la educación católica

Colegios religiosos pueden despedir a los maestros si no respetan código de conducta

Martes 29 de Marzo de 2022

La Congregación para la Educación Católica publicó este martes 29 una Instrucción sobre la identidad católica de las instituciones educativas para ofrecer “algunas orientaciones” que ayuden “a compartir la transformación misionera de la Iglesia”. El documento, firmado por el prefecto de la Congregación, el cardenal Joseph Versaldi, quiere responder a los nuevos retos con los que se encuentra la Iglesia en este camino de época.

En estas pautas sobre cómo deben ser las escuelas católicas aparece un apartado dedicado sobre todo a la formación de los profesores en el que se especifica que "si la persona contratada no cumple con las condiciones de la escuela católica y su pertenencia a la comunidad eclesial, la escuela debe tomar las medidas apropiadas".

La Instrucción está estructurada en tres capítulos. En el primero se enmarca la presencia de la Iglesia en el mundo escolar en el contexto general de su misión evangelizadora: “La Iglesia como madre y maestra en su desarrollo histórico con los diferentes énfasis que han enriquecido su labor en el tiempo y el espacio hasta nuestros días”.

Por su parte, el segundo capítulo desarrolla los sujetos que operan en el mundo escolar con diferentes roles asignados y organizados, “según las normas canónicas en una Iglesia con sus múltiples carismas donados por el Espíritu Santo, pero también de acuerdo con su naturaleza jerárquica”.

Y por último, el capítulo tres reflexiona sobre “los puntos críticos que pueden surgir en la integración de todos los diferentes aspectos de la educación escolar en la vida concreta de la Iglesia”.

La instrucción sobre las escuelas será la base del nuevo dicasterio, ministerio vaticano de la Educación católica instituido en la nueva Constitución sobre la Curia que aprobó el papa Francisco el pasado 19 de marzo.

En el punto 46 indica: "Por consiguiente, hace falta que la escuela misma, siguiendo la doctrina de la Iglesia, interprete y establezca los parámetros necesarios para la contratación de los profesores. Este criterio se aplica a todas las contrataciones, incluidas las del personal administrativo. La autoridad competente, por tanto, está obligada a informar a quienes va a contratar de la identidad católica de la escuela y de sus implicaciones, así como de su responsabilidad de promover dicha identidad. Si la persona contratada no cumple con las condiciones de la escuela católica y su pertenencia a la comunidad eclesiástica, la escuela tomará las medidas oportunas. También podrá decidirse la dimisión, teniendo en cuenta todas las circunstancias de cada caso".

Se establece además que “las escuelas católicas deben estar dotadas de una declaración de su misión o un código de conducta".

Por ello se les indica que además de su labor de didáctico-pedagógico deben testimoniar con su "recta doctrina e integridad de estilo de vida". "La autoridad competente, por lo tanto, está obligada a informar a quienes va a asumir sobre la identidad católica de la escuela y sus implicaciones, así como sobre su responsabilidad de promover esa identidad”.

Aunque se añade que "la posibilidad del despido es la última opción, que debe tomarse legítimamente tras el fracaso de todos los demás intentos de resolución".

También se recuerda que "la historia de las escuelas católicas se caracteriza por la acogida de alumnos de diferentes orígenes culturales y afiliaciones religiosas".

A los obispos dispone en uno de sus incisos que deben "velar por la aplicación de las normas del derecho universal en los centros educativos católicos; darles disposiciones generales; visitar los de su territorio diocesano al menos cada cinco años; y tomar medidas en caso de hechos contrarios a la doctrina, a la moral o a la disciplina de la Iglesia".

Así como en caso de anomalías, "tomar medidas, bien alertando a los responsables de las escuelas para que intervengan, bien actuando personalmente en los casos más graves o urgentes, bien recurriendo a la Congregación para la Educación Católica".

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