Economia

El precio de la carne vacuna se mantiene hace seis meses

En el sector aseguran que los valores entraron en una meseta. El kilo de costilla de ternera se consigue a 44.75 pesos. Los frigoríficos comienzan a buscar valor agregado en cortes envasados.

Jueves 02 de Agosto de 2012

El precio de la carne se mantiene en una “meseta” y algunos actores del sector aseguran que, incluso, tendría que estar más barata.
 

Es que el precio del kilo del animal en pie bajó un 10%, pero por una cuestión “histórica” esta reducción no se va a trasladar a los ganchos de las carnicerías.
 

“Los costos de producción son muy elevados” explicó a 97.1 La Red Paraná Ada Guerrero, gerenta de la Cooperativa de Provisión de Carniceros Paraná.
 

Guerrero adelantó además que “el consumo per cápita se está recuperando porque el precio de la carne está pasando por una meseta”.
 

En una de las carnicerías de calle Corrientes confirmaron a UNO que desde diciembre no tocan los precios al público, aunque también aceptaron que el nivel socieconómico de la zona les asegura buenas ventas durante todo el año. Las diferencias son tan marcadas que por ejemplo los cortes denominados “más populares o delanteros” se venden mucho menos que la nalga o el cuadril, que por estos días ronda los 49 pesos el kilogramos.

Costumbre
En Paraná, como en gran parte del país, se sigue eligiendo la carne porque se pueden preparar diferentes comidas, el consumo “no cansa” y es de fácil y rápida preparación. “La gente se cansó del pollo, no se acostumbra a comer cerdo y el pescado está muy por debajo de los niveles normales de consumo”, detalló Guerrero. En la Cooperativa de Provisión de Carniceros Paraná reconocen que el presupuesto familiar se fue achicando por la inflación, lo que se vislumbra en el poder adquisitivo.
 

Más allá de esta realidad, que es irrefutable, los representantes de los frigoríficos aseguran que “los costos son caros para la producción”, porque de un animal de 400 kilos se faena el 50%. De esos 200 kilos, cuando va al mostrador, el carnicero tiene que vender las pulpas y entonces al sacarle los huesos se va otro 14% del peso por lo que se pagó el animal en pie. En el medio se le tienen que sumar los gastos de producción, inversión en tecnología y mantener los puestos de trabajo con todas sus cargas. Ahora en la Cooperativa de Provisión de Carniceros están buscando valor agregado a la producción, envasando carne al vacío. Son cortes sin hueso y enfriados. “Eso hace que la carne vaya madurando (en el envase) y tiernizándose. Tenemos un producto de alta calidad, a valores muy razonables y de gran rendimiento. Ahora salimos al mercado con carne picada envasada y hamburguesas de pura carne picada”, adelantó Guerrero.

Cambio de paradigma
Hace algunos años atrás pensar que en Paraná, la capital de una de las provincias que más abastece al mercado interno nacional de carne vacuna, analizan cambiar el formato de las carnicerías hubiera sido todo una quimera.
 

Es que los tiempos cambiaron y los costos aumentaron en forma sustancial.
 

Por lo tanto, no son pocos los que creen que vendiendo los cortes envasados mejorarán los números y por lo tanto se podrían bajar los precios al consumidor.
 

El gran tema pasa por la típica costumbre de confiar en el carnicero y de su selección de la carne.
 

Entre tanto, en la industria, siguen buscando alternativas para ser más competitivos y atraer a los clientes.

Menos exportación y consumo

Las exportaciones de carne vacuna cayeron un 29% interanual en el primer semestre del año, lo que representó la peor performance del sector en al menos 17 años, según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra). Si bien el Gobierno liberó los envíos de carne al exterior, los productores acusan pérdida de competitividad por suba de costos y cierre de mercados.

Según los datos de Ciccra, las ventas al exterior de carne vacuna con hueso totalizaron 91.677 toneladas, contra las 129.000 toneladas registradas en el primer semestre de 2011. Ciccra no registraba un número tan bajo desde 2001, cuando el cierre de mercados por la fiebre aftosa provocó exportaciones por 95.000 toneladas.

Los envíos al exterior de cortes vacunos fueron los más bajos en ocho años, indicó Ciccra. Senasa certificó 60.292 toneladas en el semestre, con una caída del 27,2% interanual. En tanto, las exportaciones de carne congelada y fresca extra Hilton cayeron 25,9% y totalizaron 44.368 toneladas.

La primera lectura que se puede hacer es la siguiente: “Si no se exporta, esa carne queda en el mercado interno y la mayor oferta puede llegar a bajar los precios”. Al parecer la ecuación no es tan fácil porque “la situación viene complicada desde hace varios años”, evidenció Ada Guerrero en 97.1 La Red Paraná.
 

En esta sintonía Ciccra contabilizó, en un informe que se conoció a principios de semana, que se dio una caída en el stock ganadero de 12,5 millones de cabezas desde 2008, una caída de la faena del 30%, el cierre de 121 fábricas y la pérdida de 12.600 puestos de trabajo. Además el consumo interno cayó un 15,5% desde entonces, desde los 68 kilos por habitante anuales a los 57,5 kilos.

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