Homicidio
Viernes 26 de Mayo de 2017

Quedó alojado en el Copnaf el chico que mató a su amigo en el barrio Belgrano

Según se informó a UNO, su familia había pedido ayuda por la situación del chico, pero no la recibió a tiempo.

Las balaceras en el barrio Belgrano de Paraná son habituales y la circulación de armas parece imposible de cortar. El sábado a la noche, la comisaría sexta allanó una vivienda donde secuestró cuatro armas y una gran cantidad de municiones. En la misma casa, ayer al mediodía, un adolescente de 15 años tenía un revólver calibre 38. Estaba junto a tres amigos, se le escapó un tiro y mató a otro chico de 15. Una tragedia que parecía previsible con menores involucrados en situaciones delictivas y muy fácil acceso a armas de fuego por parte de adultos.


Un disparo alertó a los vecinos de calle Luis Pacha Rodríguez, cerca del entubado del arroyo Antoñico. Cuando los familiares de Iván Roberto Daniel Barreto entraron, lo encontraron muerto. Alguien llamó al 911 y la División Homicidios comenzó a investigar el crimen. Muchas personas se reunieron en el lugar y nadie podía creer lo que había pasado.


El padre de la víctima les informó a los investigadores con quién estaba su hijo: tres amigos que huyeron de la vivienda cuando se produjo la tragedia. Se los identificó (dos de 15 años y un joven de 21) y cuando los ubicaron pudieron determinar quién de ellos fue el autor del disparo. Se trataba de uno de los menores, a quien los otros dos señalaron al declarar ante los policías.


La fiscal de la Unidad de Niños y Adolescentes, Viviana Ferreyra, instruyó las directivas de la pesquisa y dispuso la detención del acusado, quien fue alojado en la División Minoridad de la Policía. Se le practicará el dermotest para constatar si tiene en sus manos los metales propios de la deflagración de la pólvora por disparo de arma de fuego. Los otros dos amigos fueron trasladados a la Fiscalía para declarar como testigos del hecho.


Según pudieron reconstruir los efectivos policiales, todo indica que se habría tratado de un hecho accidental, pero todavía no se descarta la hipótesis del disparo intencional. Los cuatro amigos estaban en la vivienda y uno de ellos manipulaba un revólver calibre 38. En esa circunstancia gatilló sin querer el arma y el proyectil impactó en la zona abdominal del amigo. Según estimó el médico forense, por el tipo de herida que presentaba, la víctima no habrá agonizado más de tres minutos antes de fallecer.


Por tratarse de un revólver, no estaba la vaina servida del proyectil en la escena del crimen. El personal de la Dirección Criminalística encontró en el patio de la casa varios casquillos de balas que podrían ser los restos de la balacera registrada en el lugar el sábado a la noche. También se secuestraron en la vivienda varios cartuchos completos de distintos calibres.


En la requisa de algunas viviendas de la zona, no se encontró el revólver utilizado en el hecho. Alguien, posiblemente aquel que suministra las armas a los jóvenes en la zona, lo está ocultando.


El acusado del disparo es inimputable por la edad. Anoche quedó alojado en un hogar del Copnaf. Según se informó a UNO, su familia había pedido ayuda por la situación del chico, pero no la recibió a tiempo.



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Un aviso que nadie advirtió



El sábado a la noche efectivos de la comisaría sexta acudieron a calles Espejo y Yancovich por un enfrentamiento armado. Unas horas después allanaron una casa donde detuvieron a dos jóvenes de 18 y 19 años, dos adolescentes de 15 y una mujer de 37, y secuestraron dos pistolas calibre 9 milímetros y 380, dos revólveres calibre 32 y 22, y gran cantidad de municiones. El hecho fue noticia y la presencia de menores con armas no alertó a ningún organismo para intervenir de forma interdisciplinaria para prevenir. Todos quedaron libres y las armas siguieron circulando en el barrio. La muerte de Iván lo demostró de la peor manera.

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