“Venía circulando por avenida Castro, me dirigía con mi familia a la costanera y veo que una persona estaba forcejeando con una chica. Me doy cuenta de que le estaba apuntando con algo a la chica, y ahí decidí seguirlo al muchacho”, comentó Andrés, que se precipitó a perseguir a los delincuentes. “Como funcionario policial que soy, veo que la gente está cansada de estos hechos. Así como le tocó a esa menor le podría suceder a un hijo mío o a un familiar y a uno le da hasta impotencia”, agregó el vecino. Uno de los malvivientes se dio a la fuga y el restante quedó en el lugar, por lo que pudo ser detenido con la ayuda de otros vecinos y posterior llamado a la Policía. “Los mismos vecinos me ayudaron”, describió. “Por suerte la chica recuperó el teléfono, uno tuvo que reaccionar así porque al verlo no podía dejarlo pasar por alto. Una vez reducido en el suelo, vino un funcionario, lo esposamos y posteriormente fue llevado en un móvil policial”, manifestó.
Tendencia
Casos similares a estos se repiten como moneda corriente y muchas veces la furia –por los constantes hechos de inseguridad– se las “descargan” con los mismos delincuentes golpeándolos ferozmente al punto de tener que accionar la Policía para sacárselos de encima. Por otra parte ya es prácticamente una constante los grupos de WhatsApp entre vecinos para alertar de diferentes movimiento sospechosos y que pongan en alerta a la cuadra o la manzana donde se vive. Incluso, en muchas ocasiones ante la presencia de personas que no son familiarizadas con el barrio, directamente se hace el llamado al Comando Radioeléctrico. Las redes sociales juegan un papel preponderante por estos tiempos y son el termómetro de una sociedad que está cansada de este tipo de episodios, que muchas veces dejan secuelas y que en Concordia ha provocado la muerte de inocentes. “Aplaudo a los vecinos que no hicieron como si nada pasó, ya es hora de defendernos, cuidarnos entre nosotros. Mañana seguro ya está libre, pero antes hay que darse el gusto de quebrarlos todos a estos hdp, que sin dudar nos matarían. Sin piedad, sin lástima, hay que hacer justicia por mano propia”, desatan con toda su furia y este tipo de mensajes se multiplica. “Vamos Concordia sigamos así pero no se olviden de darles un escarmiento a estas ratas. Vecinos hay que comprometerse y defender al buen vecino honesto y trabajador”, comentan. Y también fueron más allá: “la policía cumple con el rol de detenerlos, pero son los jueces garantistas los que los sueltan antes de que termine de cantar el gallo”.
Pedido de presencia policial
Y con ello también se escucha el pedido por parte de los vecinos para que se incremente la presencia policial en los barrios. “Concordia no es solo la peatonal intendente. Cuatro policías en cada esquina de la peatonal, dejate de joder. El barrio Nebel está siendo tierra de nadie. Queremos ver seguridad en los barrios”, indican en Facebook. En muchos de los casos el episodio no termina en eso y los mismos vecinos que se movilizan en el lugar se encargan de fotografiar el rostro del aprehendido para luego viralizar la imagen en cuantas redes sociales estén a su alcance. Incluso, en hechos de inseguridad que sufrieron sus propias viviendas o robos “al boleo” en la misma vía pública, las personas afectadas por esos hurtos se encargan de rastrear “su paradero” y luego subir la fotografía del delincuente.
Pedido de presencia policial
Y con ello también se escucha el pedido por parte de los vecinos para que se incremente la presencia policial en los barrios. “Concordia no es solo la peatonal intendente. Cuatro policías en cada esquina de la peatonal, dejate de joder. El barrio Nebel está siendo tierra de nadie. Queremos ver seguridad en los barrios”, indican en Facebook. En muchos de los casos el episodio no termina en eso y los mismos vecinos que se movilizan en el lugar se encargan de fotografiar el rostro del aprehendido para luego viralizar la imagen en cuantas redes sociales estén a su alcance. Incluso, en hechos de inseguridad que sufrieron sus propias viviendas o robos “al boleo” en la misma vía pública, las personas afectadas por esos hurtos se encargan de rastrear “su paradero” y luego subir la fotografía del delincuente.














