Desde la semana pasada creció en Paraná el movimiento de personas que llegan a la zona del centro de la ciudad para realizar sus compras navideñas, y esperan que se incremente aún más desde este jueves, fecha en que los empleados estatales y algunos privados de la provincia empiezan a percibir el medio aguinaldo. En este marco, referentes tanto desde la Cámara de Taximetristas como la Cámara de Empresas de Remises de Paraná indicaron a UNO que ya empezó a verse una mayor demanda del servicio de taxis y remises, y aguardan que se intensifique la próxima semana.
Taxis y remises estiman aluvión de pedidos por las Fiestas
A su vez, señalaron que durante la Nochebuena, la Navidad y en el cambio de año, la demanda suele superar a la cantidad de autos disponibles.
Al respecto, Matías Villalba, vicepresidente de la Cámara de Taximetristas de la capital entrerriana, comentó a UNO: “La demanda aumentó, aunque todavía no es tanto como cuando se acercan más las Fiestas. Aparte del tema de la pandemia la gente cuida un poco más la plata y años atrás se laburaba mejor para esta altura del mes, pero calculo que como la gente está por empezar a cobrar el aguinaldo y ya falta menos para la Navidad, a partir del lunes se van a aumentar bastante los pedidos de taxis”.
Asimismo, manifestó que “el 24 y 31 suele haber muchísima demanda” y aclaró que no se toman reservas por este motivo, ya que posteriormente cuesta cumplir con la exorbitante cantidad de pedidos, y aclaró que a la vez hay taxistas que guardan los autos y no trabajan en esta fecha, por temor a accidentes de tránsito y demás. “Nosotros ahora estamos trabajando con una aplicación de taxi, que la tenemos ya hace un año, y a veces no damos abasto. Es imposible reservar porque es tanta la demanda que no se puede cumplir. Yo directamente no tomo reservas, porque la aplicación nos tira un viaje tras otro”, aseguró.
En su caso, lleva 16 años trabajando en el rubro y mencionó que en años anteriores, cuando se restringía el acceso de los vehículos particulares a la zona del microcentro, el caudal de trabajo se incrementaba más temprano: “Se dejaba entrar a taxis y colectivos nomás al centro para que la gente pudiera comprar con mayor tranquilidad y no se amontonen tanto los autos, y ahí se laburaba muy bien y la gente iba y venía como quería”, rememoró.
Por otra parte, observó que en este tiempo en el que retornaron los festejos por las despedidas de año, casamientos, recepciones y demás, se ve más conductores que optan por solicitar un taxi para evitar alguna situación de riesgo si ingirieron alcohol, aunque observó: “Hay algunos que toman y salen igual en su auto, y no les importa el peligro que generan”.
LEER MÁS: Controles detectaron alcoholemia positiva en conductores
Villaba recordó que actualmente la bajada de bandera tiene un costo de 110 pesos y se cobran 8 pesos cada 100 metros. Sobre la tarifa, opinó que para mucha gente es costosa, considerando la retracción del poder adquisitivo, aunque aclaró: “El mantenimiento de los vehículos que son nuestra herramienta de trabajo está muy caro. Hace poco cambié bujías y cables y gasté 24.000 pesos. Se junta igual y uno se la va rebuscando de alguna u otra forma, pero una batería no baja de 15.000 pesos, los neumáticos ni hablar, y a eso hay que sumarle todos los demás costos fijos”.
Por otra parte, comentó que él trabaja en la zona de la terminal de ómnibus y en las semanas que anteceden al 24 y el 31 salen muchos viajes al interior. “Por ahí hay gente que no tiene colectivo para ir a su ciudad de origen o a visitar sus parientes, y salen viajes a La Paz, Santa Elena, Viale, María Grande y otros lugares. Por ruta se cobra 80 pesos el kilómetro. Podemos llevar hasta cuatro pasajeros ahora, con la flexibilización de las medidas por el pandemia”.
El dirigente de la Cámara de Taximetristas evaluó que es durante las Fiestas cuando más demanda tiene el servicio, junto con la Fiesta de Disfraces en la capital entrerriana.
En tanto, Juan Carlos Eberlé, presidente de la Cámara de Empresas de Remises de Paraná, analizó: “Hay más demanda, pero es difícil de evaluar en cuánto se incrementó, ya que a partir de la pandemia ha desaparecido al menos un 25% de la flota de remises. Los que quedamos en esto estamos superados, tenemos más cantidad de llamados que autos trabajando, y a veces es un caos poder cumplir con todos los pedidos”.
“Desde mediados de noviembre ya notamos un aumento permanente de la cantidad de llamados, y somos menos los conductores de vehículos prestando el servicio, ya que había mucha gente grande manejando un remís, que trabajaba sola y con el tema del Covid decidió hacer un receso y después terminó dejando, porque tiene una jubilación, o la esposa trabaja, o tienen casa propia”, concluyó.
LEER MÁS: Creció la demanda de taxis y remises, pero faltan choferes














