Resultó ser un ejemplar que llegó a pesar 5,6 kilogramos. Se trata de un espécimen nunca visto por su tamaño, según publicó el diario El Pueblo. No se sabe de qué se alimenta, si lo hace solo de insectos o qué fue lo que lo llevó a tener semejante volumen en un lugar donde asiduamente se echan herbicidas.
Una especie con ese tamaño es difícil que solo se alimente de insectos, seguramente debe haber cambiado su alimentación, conjeturaron en la publicación. Los funcionarios del lugar lo dejaron ir, después de haberlo observado y pesado y así el sapo volvió a perderse entre las plantaciones de arándanos.















