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Unirse para crecer

El trabajo cooperativo crece para hacerle frente a la crisis

Como ante cada crisis, crecen las cooperativas de trabajo y la economía social en Entre Ríos. La flamante experiencia de la Colonia Productiva Guardamonte.

Viernes 24 de Septiembre de 2021

En Argentina la economía nunca da respiro. Las crisis se presentan entre ciclos cada vez más breves y las formas de hacerles frente son cada vez más escasas, con continuas pérdidas de derechos y posibilidades laborales cada vez más limitadas y flexibilizadas. Y en cada momento crítico, los sectores perjudicados de la sociedad encuentran en la economía social y solidaria la mejor forma para salir a pelearla. Hay alrededor de 850 cooperativas activas en Entre Ríos y, en los últimos tiempos de devaluaciones, corridas cambiarias, inflación, ajustes y desempleo, se aceleró la conformación de este tipo de asociaciones, principalmente en el tipo de cooperativas de trabajo.

Desde Alejo Peyret en la colonia San José y la Cooperativa Agrícola Lucenville de Basavilbaso del siglo XIX, a la flamante Colonia Productiva Guardamonte, en el Departamento Tala, que crece en los campos expropiados al exsenador justicialista Mario Yedro tras la condena por enriquecimiento ilícito, la esperanza y el futuro se sigue encontrando en la economía social.

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El presidente del Instituto de Promoción de Cooperativas y Mutualidades de la provincia, Ricardo Etchemendy, habló con UNO sobre el panorama del sector, el cual, sostiene, pasó de enfrentar a la “pandemia amarilla” (por el gobierno de Mauricio Macri) a encontrar caminos actualmente con la entrega de 30 matrículas de cooperativas de trabajo en este año.

—Ante la crisis económica que arrastra el país en los últimos años ¿el cooperativismo ha sido una salida para algunos sectores en la provincia o sufre el impacto al igual que el resto de las empresas y los trabajadores?

—Sí, en todas las crisis siempre el cooperativismo y el mutualismo toma un auge mas rápido que en estados normales. Por ejemplo, la primera cooperativa nace en Inglaterra que la conforman los pioneros de Rochdale, nace porque la revolución industrial a dejó miles de trabajadores en la calle, fue una gran crisis mundial y la herramienta cooperativa fue una salida. A partir de ahí vemos las crisis que hubo en Argentina, y en casi todas, en esta “pandemia amarilla” que hubo más la pandemia de salud sí afloraron nuevamente con mucho ímpetu la conformación de cooperativas de trabajos, sobre todo porque la gente empezó a producir y hacer cosas desde el emprendedurismo, hasta que se encontraron y se asociaron mas de seis personas o 10 personas y pudieron conformar cooperativas. Ayer (por el miércoles) casualmente con la ministra de Gobierno (Rosario Romero) entregamos tres en el despacho de ella, después yo entregué otra en Concordia, entregamos otra en Gualeguaychú, y podemos decir que en 2021 entregamos ya 30 matriculas cooperativas de trabajo en la provincia de Entre Ríos. Las de trabajo son aquellas en la que los socios aportan la fuerza laboral. En la diversidad de cooperativas de trabajo, había de construcción, la de Valle María era de cuidadores de adultos mayores y chicos con discapacidad, la de Paraná es Eco Caucho que se van a dedicar a recuperar los neumáticos que quedan abandonados en los municipio,s, en las empresas, etcétera. Y entregamos otra en la ciudad de La Paz que es de construcción. Difiere el objeto social, pero la de trabajo son todas las que los socios aportamos nuestra fuerza laboral, no podemos tener empleados en relación de dependencia. Las de servicio son la eléctrica de Concordia, la Agrícola Regional de Crespo, que tiene 504 empleados y 5.600 socios, pero los socios no son los que van a trabajar, tienen empleados en relación de dependencia, que es lo que no puede tener la cooperativa de trabajo, los socios aportan capital social cuando empieza la cooperativa, y esta les presta servicios, por ejemplo acopian granos y los comercializan cuando el precio los beneficia, o hacen compras comunitarias de los insumos, de los productos, que no es lo mismo que vaya el productor individual a comprarlo solo.

—¿Aumentó el ritmo de inscripciones de cooperativas, se mantuvo o disminuyó?

—Aumentó el ritmo de inscripciones porque aparte hay que agregarle un factor, que hoy está teniendo un poco de relevancia que es lo que nosotros necesitamos, que es la visibilidad de lo que son las empresas, cooperativas y mutuales. Por ejemplo en Santa Fe hay hoy 44 mutuales de clubes, encontraron a través de la salida mutual la solución para los déficit de los clubes amateurs, hoy las mutuales tiene 49 servicios que pueden prestar a los socios.

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—¿Cuáles son los rubros en los que hay mayor iniciativa para formar cooperativas?

—En el rubro de las cooperativas de trabajo en estos últimos años las que más hay son las de construcción. Después tenemos 16 cooperativas textiles en la provincia, que también han crecido bastante. Las apícolas, que hoy tenemos 26 cooperativas y han conformado su federación que les ha traído muchas ventajas. Después hay 80 de agua potable, 18 eléctricas, de otros servicios, como por ejemplo la cooperativa Cooper Taxi de Paraná es una cooperativa de transporte público, que tiene más de 30 años.

—¿Es una opción para los sectores más castigados y postergados de la sociedad o sólo para quienes tienen algún capital o formación para arrancar con un emprendimiento cooperativo?

—Se puede formar una empresa con menos de 2.000 pesos por cabeza, porque hay que depositar por socio de la cooperativa de trabajo un 5% de un sueldo mínimo vital y móvil al inicio, que después el Inaes (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) cuando te da matrícula lo devuelve, no hay que hacer una gran inversión para formar la empresa. Después las inversiones vienen para las herramientas, o si ponen una gastronómica van a necesitar un horno, la amasadora, la sobadora, etcétera. Pero para formarla en términos jurídicos no requiere de gran cosa.

—¿Hay incentivos para esos sectores?

—Nosotros largamos ahora por Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, por decisión del gobernador y la ministra Marisa Paira, lo que se llama impulso cooperativo, para cooperativas que no tenían más de tres años de vida y algunas que ya habían presentado papeles en el Instituto o en el Inaes. Y cuando les dan la matrícula, tienen financiamiento para el proyectoo. Ese financiamiento no es de Rentas Generales, sino de la Ley Nacional 23.427 donde aportan todas las cooperativas, después del trabajo de analizar lso proyectos se les otorga un préstamo.

—¿Qué porcentaje ocupa el cooperativismo en la economía provincial, respecto a las otras formas de trabajo o de empresa?

—Tenemos un estudio pero solamente de las agropecuarias que hizo la Facultad de Ciencias Económicas. NE el 2020 íbamos a empezar con las de trabajo, vino la pandemia, tenemos un convenio con la Uader para las mutuales, pero esos números lo vamos atener a fin de año, pero la importancia es muy grande.

—Durante el gobierno de Mauricio Macri hubo algunas restricciones o trabas a la constitución de cooperativas ¿esto se ha superado? ¿por qué cree que sucedió?

—La primera es que dejaron sin efecto el monotributo social agropecuario, disolvieron la Secretaría de Agricultura Familiar, eso para nosotros y a los productores nos complicó. La segunda traba era que no permitían la conformación de cooperativas que faenaran, tuvimos que hacer mucho esfuerzo en este gobierno para formar la Cooperativa de Mansilla, que se llama Federada Mansilla, es el primer frigorífico ovino de la provincia, donde todos los productores ovinos que no estaban registrados no podían faenar, esa traba la implementó el gobierno amarillo.

—¿Existe alguna disputa o competencia entre el cooperativismo y la forma tradicional de empresa o conviven sin roces dentro del sistema capitalista?

—De las tres economías, la que más nos ataca es la economía de mercado que busca la maximización de las ganancias, nosotros tenemos en claro que el empresario que viene a aportar y a poner una empresa, a poner en regla y a trabajar para la producción y el trabajo, sin explotar a la gente, sin ser especulador ni usureros, nosotros somos no somos enemigos del capital, somos una empresa que funcionamos de otra manera, democráticamente, no no somos una sociedad anónima. Los que trabajan para la economía de mercado, la maximización de ganancias y la concentración de la riqueza en pocas manos, esos son enemigos. Empezando por los multimedios que siempre atacan al cooperativismo, que tiene 160 años de vida en la Argentina.

Periodismo y autogestión para más voces y más democracia

El periodismo y la comunicación tienen una rica historia en el trabajo cooperativo. Actualmente sobresale, entre otras, la experiencia de El Miércoles Comunicación y Cultura, con nueve años funcionando como cooperativa y algunos más en la etapa previa, así como la Cooperativa Entrerriana de Provisión de Servicios de Comunicaciones Limitada, que en encuentra en Rosario del Tala, y provee servicios de telecomunicaciones, televisión e internet.

“Se estima que hay más de 8.000 cooperativas de trabajo, que en gran medida surgieron a partir de 2001, sabiendo que se podía, trabajando colectivamente para empezar a producir”, dijeron ayer los periodistas de la Cooperativa Tiempo Argentino, Guido Molinari y Sebastián Andrade, en el primero de los encuentros sobre “Experiencias y propuestas de medios de comunicación de autogestión” que organiza el Taller de Producción Periodística de la carrera de Comunicación Social (Facultad de Ciencias de la Educación, UNER), con el objetivo de incentivar a periodistas y comunicadores a emprender ese camino para que exista pluralidad de voces para fortalecer la vida democrática.

El caso de Tiempo Argentino es una cooperativa que nació como empresa recuperada, tras la quiebra a la que llevaron los anteriores dueños en 2012. “Hay más de 400 recuperadas” en el país, señalaron los mencionados periodistas.

Guardamonte, la nueva colonia productiva en tierras fiscales

“Lo más importante que tenemos para mostrar hoy los entrerrianos es la Colonia Productiva Guardamonte”, asegura Etchemendy.

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Se trata del proyecto que fue convertido en Ley y ya es casi una realidad, en el Departamento de Tala, sobre las 2.164 hectáreas decomisadas por la Justicia en 2005 en el marco de una causa por enriquecimiento ilícito contra el exsenador Mario Yedro. Esas tierras pasaron a manos del Estado y el 1° de enero de 2019 el gobierno provincial creó la Colonia Productiva Guardamonte, a través de ley Nº 10.664. Es una iniciativa que prevé la Constitución provincial.

Luego vinieron dos años de trabajo, con participación, entre otros, de la Federación Agraria Argentina, donde se recibieron proyectos de 2014 productores, de los cuales fueron seleccionados 35, para vivir y trabajar en lotes de esos campos. “La Ley tiene el propósito de impulsar el desarrollo económico, productivo, social y educativo de la zona. También, busca alentar la concreción de proyectos productivos, de investigación, sociales, cultural y ambientalmente sustentables. Además, se resolvió la entrega de 20 viviendas a la Policía de Entre Ríos, 13 lotes, de diferentes superficies, para la actividad pecuaria y apícola, y siete para la producción hortícola y de plantas aromáticas. Además se resolvió la entrega de una parcela de tierra y una vivienda a la Escuela Agrotécnica de Maciá”, se informó oficialmente en los albores del proyecto.

“El gobernador tenía dos alternativas (con las tierras expropiadas), o dársela a un empresario agropecuario o conformar una colonia productiva que está en nuestra constitución provincial, y se decidió por esta. La Ley establece una comisión asesora, se fue trabajando, se hizo un scoring, se recibieron 104 carpetas de productores del Departamento y se seleccionaron 35. Lo que sí tiene que quedar claro es que esas casas y esos terrenos no se les regalan a los productores, sí se les ha dado facilidades. Firmaron un comodato de dos años, cuando vayamos a confirmar que los proyectos están avanzando, se han puesto en marcha o no les están dando un uso indebido, se empieza a trabajar en la escritura y empiezan a pagar las viviendas o los terrenos a 25 años”, dijo Etchemendy.

—¿Se podría replicar esta iniciativa a otras fiscales?

—Por supuesto, si está en nuestra Constitución. Pero a veces las tierras no dan para las necesidades productivas, no se puede darles dos metros para que hagan ganadería, hay proyectos que se están analizando, pero también hay que saber hay que hay muchas de esas tierras fiscales pertenecen al Ejército Argentino, o a Defensa, o a organismos nacionales, que hay que hacer todo un trabajo pero se puede y se está pensando.

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