Ya casi casi llega el Año Nuevo y para quienes se apegan a supersticiones, las cábalas para recibir el 2020 son ineludibles. ¿Uvas? ¿Lentejas? ¿ropa interior rosa?... Esas son las más conocidas, pero la variedad es amplia.
Cábalas para iniciar el 2020: 20 tradiciones de la creencia popular
Si para este Año Nuevo te sientes supersticioso y te animas a probar alguna cábala, aquí puedes revisar una selección de ritos para dar la bienvenida al 2020.
*Bombacha Rosa
La prenda debe ser regalada de mujer a mujer, especialmente si compartirán la mesa de Navidad. Se entrega el 24 de diciembre y puede estrenarse en nochebuena o en la noche del 31 de diciembre.
Cuando se estrena en Navidad augura fertilidad (por eso se obsequia el día del nacimiento de Cristo). En tanto quienes la estrenan en el cambio de año desean para empezarlo con prosperidad y aleja así la mala suerte.
Al principio de los tiempos la tradición solo abarcaba a las mujeres solteras, pero ahora es un regalo que llega a todas.
Viste de blanco
Otra superstición que involucra vestuario: vestirse de blanco para recibir el nuevo año ayudaría a alejar las enfermedades.
Comer lentejas
Esta es una de las tradiciones más antiguas. Comer lentejas en Año Nuevo ayudaría a la prosperidad y la abundancia en el nuevo ciclo.
Primer abrazo
Si tu plan 2020 es encontrar el amor, además de la ropa interior roja, planifica con cuidado a quién abrazarás cuando llegue la medianoche. Debe ser alguien del sexo opuesto.
Las maletas
Si lo tuyo es viajar en 2020, procura llevar una maleta a tu celebración de Año Nuevo, y cuando lleguen las 12 de la noche sal a dar una vuelta a la manzana. Una variante de la tradición dice que hay que subirse a una silla con la maleta (útil si eres tímido).
Intercambia ropa
Si quieres fortalecer tu relación en 2020, una cábala es intercambiar ropa a la medianoche con tu media naranja. La superstición dice que estarán completamente unidos en el año.
Dinero en los zapatos
Esta es otra cábala para la prosperidad del nuevo año: guarda algunos billetes en tu zapato derecho.
Abre las puertas
Dice la superstición que hay que abrir todas las puertas de la casa al llegar la medianoche, para dejar ir al año viejo y dejar entrar con todo al nuevo.
Regala elefantes
Regalar objetos o figuras de animales como de elefantes, cerdos u ovejas traerá buena suerte y prosperidad económica.
Vaso de agua
Si quieres sacar de tu vida toda la negatividad y las penas del año que se va, entonces a la medianoche debes lanzar un vaso de agua desde la casa hacia la calle (y valga la precisión: el agua, no el vaso).
Enciende las luces
A la medianoche debes encender todas las luces de la casa. La luz atraerá abundancia y éxito a tu hogar durante todo el año.
Súbete a una silla
Subirse arriba de una silla o de una escalera hará que el año que viene vaya siempre en ascenso. Para descender de la silla, procura hacerlo con el pie derecho, para que así refuerces la buena suerte.
Las 12 uvas
Esta cábala es tan popular como la de las lentejas. Comer 12 uvas (de una en una) y pedir un deseo por cada uva para atraer a la buena suerte.
Vela blanca
Encender una vela de color blanco atrae la buena suerte. Intente mantenerla encendida durante toda la noche del 31.
Barre a las 12
Para limpiar la casa de las malas energías, se debe barrer con una escoba desde la puerta hacia la calle, eso quitará las malas vibras.
Quema un papel
Escribe en un papel las cosas malas presentes en tu vida y pasada la medianoche quémalo para que no se vuelvan a repetir, esta es una buena opción para eliminar lo negativo.
La sal
Rellenar el salero y la despensa es signo de abundancia para el año que viene, así que no te olvides de eso.
Un ajo en la billetera
Poner un diente de ajo en la billetera o billetera atrae la prosperidad. También, recomienda la tradición popular, portar 13 monedas la noche de Año Nuevo.
Sin deudas
No empieces el año debiendo dinero. Dice la creencia popular que si estás endeudado estarás destinándote a tener mala fortuna en los meses restantes. Trata de ponerte al día con tus cuentas para Año Nuevo. Difícil en los tiempos que corren pero no imposible,































