La Iglesia Católica Argentina se prepara para vivir la ceremonia de beatificación del cardenal Eduardo Francisco Pironio, este sábado 16 de diciembre. El arzobispo de Paraná, monseñor Juan Alberto Puiggari integrará el grupo de obispos que participarán de la celebración en la Plaza General Belgrano, a las puertas de la Basílica Nuestra Señora de Luján, patrona de la Argentina.
Pironio: el recuerdo de Karlic y la presencia de Puiggari
El lugar elegido no podía ser más acertado, ya que la vida de Pironio estuvo profundamente vinculada al acontecimiento de gracia que Dios despliega en Luján. En su Santuario fue ordenado sacerdote en 1943, allí fue consagrado obispo en 1964, y también allí fue sepultado en 1998. Esta advocación se había arraigado en lo más hondo de su personalidad, tanto que vivió con la convicción de que su propia vida era un milagro de la Virgen de Luján.
Y esa vida mística es la que recordó días atrás en una entrevista con el sitio Aciprensa, el cardenal emérito Estanislao Esteban Karlic, contemporaneo a Pironio. Desde el Arzobispado reprodujeron parte de las declaraciones.
"Nos daba la verdad de su personalidad, la verdad de su fraternidad. Por eso doy gracias a Dios de haberlo conocido, y quiero decirlo. Es una persona que realmente era un hecho de Dios bueno que quería, por medio de él, manifestar su bondad", expresó Karlic, desde el monasterio benedictino Nuestra Señora del Paraná, en Aldea María Luisa, donde vive.
Como informó UNO el pasado 8 de noviembre, Karlic acompañó a Pironio en los últimos momentos de su vida.
"A principios de 1998, al enterarse que el estado de salud de su amigo se agravaba, el entonces Arzobispo de Paraná, que se encontraba en Alemania, no dudó en viajar a Roma para quedarse a su lado hasta el día de su muerte, el 5 de febrero de ese año", se indicó.
Al respecto, el cardenal señaló: "Pironio fue como un hermano, por no decir un padre", un hombre que daba "lo que podía dar, y en ese sentido, darse él mismo". Procuraba tener actitudes "que valieran para ese momento y valieran como modelo, delante de los hombres y antes delante de Dios, sobre todo".
Este sábado 16 de diciembre el Venerable Pironio será declarado Beato y el cronograma de actividades indica que a las 10, en el Museo Udaondo, se llevará a cabo una conferencia de prensa alusiva a la Beatificación. Participarán de la misma, el cardenal Francisco Vergez (celebrante), monseñor Miroslaw Adamczyk (Nuncio Apostólico) y monseñor Oscar Ojea (presidente Conferencia Episcopal Argentina). Luego, a las 11, el momento central; la misa para la Beatificación del Cardenal Pironio junto a todo el Pueblo de Dios y donde estará presente monseñor Juan Alberto Puiggari.
Asimismo, el domingo, también a las 11, en el interior de la Basílica de Luján, se celebrará la Acción de Gracias por la Beatificación del Cardenal Eduardo Pironio.
Reunión de obispos
Esta semana se reunió la 195° Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, que estuvo presidida por el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Vicente Ojea, y los miembros de la Comisión Ejecutiva: monseñor Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza y vicepresidente primero; monseñor Carlos Alfonso Azpiroz Costa OP, arzobispo de Bahía Blanca y vicepresidente segundo; y monseñor Alberto Germán Bochatey OSA, obispo auxiliar de La Plata y secretario general de la CEA. De la misma formó parte el obispo de la diócesis de Gualeguaychú, monseñor Héctor Zordan.
En el marco de la alegría por la Beatificación del Cardenal Pironio, los obispos profundizaron en el intercambio pastoral la enseñanza y el legado de quien será declarado beato el próximo sábado 16 de diciembre. Destacaron especialmente la predicación sobre la esperanza del Cardenal Pironio y su servicio a la Iglesia hasta el final de su vida.
El lunes a la tarde los miembros de la Comisión Permanente tuvieron un encuentro con el Cardenal Fernando Vergez. Invitados por el Nuncio Apostólico monseñor Miroslaw Adamczyk compartieron junto al enviado Papal una cena donde con mucha emoción intercambiando el testimonio de la vida de Pironio, escuchando a quien fuera su secretario personal y quien lo acompañó en los últimos momentos de su vida.
Los obispos finalizaron la reunión en la mañana de este viernes anhelando vivir la Beatificación del Cardenal Pironio como un momento de profunda renovación espiritual para la Iglesia Argentina.
La historia del nuevo beato
Pironio, el más joven de una familia de 22 hermanos, fue el creador de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que se siguen haciendo presencialmente de forma trianual, con la presencia del Papa.
Nació en 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, el 3 de diciembre de 1920 y murió en Roma, el 5 de febrero de 1998. Completados sus estudios eclesiásticos en el Seminario San José de La Plata, había sido ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1943.
Tras su ordenación, fue nombrado asesor eclesiástico de los Jóvenes de Acción Católica (AJAC) de la diócesis de Mercedes y, posteriormente, fue designado Asesor Nacional de la Acción Católica Argentina.
Fue obispo auxiliar de La Plata y luego obispo residencial de Mar del Plata. Durante un tiempo, fue además secretario y luego presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam). En 1975, el papa san Pablo VI lo llamó a Roma y lo designó prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
Más tarde, san Juan Pablo II lo designó presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, desde el que promovió las Jornadas Mundiales de la Juventud.
Falleció el 5 de febrero de 1998; apenas ocho años después, más precisamente el 23 de junio de 2006, se abrió en Roma la fase diocesana del proceso de beatificación y canonización, cuyo principal actor ha sido la Conferencia Episcopal Argentina.













