La posibilidad de utilizar los recursos del Fondo Federal Solidario (FFS) para financiar gastos corrientes es una de las alternativas que gobernadores e intendentes han comenzado a barajar para hacer frente a las estrecheces económicas del segundo semestre de 2014.
En los últimos días, al planteo se lo hicieron varios intendentes bonaerenses al gobernador Daniel Scioli, y también fue sostenido públicamente por el gobernador mendocino Francisco Pérez. “Con los fondos de la soja puedo empezar a hacer una escuela hoy para inaugurarla en 2016. Cabría preguntarse: ¿Cuál es el beneficio de esto si tenemos problemas en las economías regionales?”, se preguntó el mandatario justicialista.
El FFS es más conocido como fondo de la soja porque se forma con el 30% de las sumas percibidas por la Nación en concepto de derechos de exportación de la oleaginosa. En abril de 2009 y se estableció que solo puede usarse para financiar obras de infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial. El reparto de estos recursos es automático y cada provincia debe transferir a su vez a los municipios un porcentaje no menor al 30% del total de fondos recibidos.
Desde 2009 a la fecha este fondo se transformó en un componente importante del financiamiento de la obra pública, por lo que un cambio en su destino tendrá un importante efecto sobre esta variable, que se ve rápidamente se ve afectada cuando hay desajustes fiscales a corto plazo.
El freno en la actividad económica, que repercute en la recaudación tributaria, y la creciente demanda salarial de los trabajadores estatales han llevado a gobernantes y también a dirigentes sindicales a sondear la posibilidad de redireccionar estos recursos para el gasto corriente, ya que esta desaceleración amenaza las pautas de gasto presupuestadas a principio del año.
Quieren redireccionar el fondo sojero para gastos corrientes
El reparto del fondos
Para apreciar la evolución del fondo sojero sirve tener en cuenta que 2014 es un año récord en producción nacional de soja, pero a la vez existe reticencia por parte de los productores a comercializar los granos argumentando la falta de certezas en materia económica.
De acuerdo a lo publicado recientemente por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, durante 2014 los envíos del FFS presentaron un comportamiento volátil, con bajos niveles a principio de año, y con valores elevados de mayo a julio.
Para agosto los montos acumulados en el año, mostraban una suba del 51% respecto del mismo período del mes anterior, llegando a 10.809 millones de pesos; aunque a la vez se percibió cierto freno en el octavo mes. A julio de 2014 ya se habían acumulado envíos por 9.714 millones pesos, cifra que superaban el total de 2013, que fue de 9.644 millones.
Buenos Aires es la provincia que más ingresos por este concepto recibió, alcanzando los 2.293 millones de pesos; seguida por Santa Fe, con 933 millones; y Córdoba, con 927 millones. Estas sumas se corresponden con los porcentajes legales del reparto de coparticipación, una escala según la cual al gobierno bonaerense le corresponde el 19,93% del total de la masa coparticipable; al santafesino, el 9,28%; y al cordobés, el 9,22%
Luego se ubicaron en este reparto Chaco (5,18%), Entre Ríos (5,07%), Tucumán (4,99%), Mendoza (4,33%) y Santiago del Estero (4,29%). Para el caso de Entre Ríos, significó 510 millones de pesos. Para tener idea de las diferencias, Chaco recibió 521 y Tucumán 497.
Por esto mismo, las provincias sureñas de Tierra del Fuego y Santa Cruz son las jurisdicciones que reciben un menor valor de este fondo. Sin embargo, estas conclusiones se invierten al considerar el dinero que cada jurisdicción recibe por habitante. Aquí Tierra del Fuego pasa a encabezar la nómina con 864 pesos por persona; Santa Cruz queda segunda, con 659 pesos; y Catamarca tercera, con 658. Estos datos reavivan la vieja discusión sobre la equidad del sistema, ya que las provincias donde se recibe más dinero per cápita no son productoras de soja; pero tienen por ejemplo, regalías petroleras que no comparten con las provincias sojeras.
En esta escala de dinero por persona, Entre Ríos pasa del quinto al 13º lugar (sobre 20 provincias que publican sus ingresos), con 382 pesos por habitante. Mendoza, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) son las que menos reciben con 237, 145 y 83 pesos respectivamente.
En 2011, cuando el FFS repartieron unos 9.000 millones de pesos, se estimó que debido al criterio de distribución, Entre Ríos había resignado 204 millones de pesos; al igual que las otras provincias productoras de la oleaginosa. Si durante 2014 el reparto del fondo de la soja llega a 14.500 millones, el monto “resignado” por la provincia alcanzaría los 328 millones.
Pero no es este aspecto lo novedoso de la información sino la estimación de cómo será el cierre anual de este ingreso para las provincias. Proyectando el crecimiento del 50% respecto de 2013 observado entre enero y agosto, se puede sostener que a lo largo del año se enviarán fondos por este concepto por 14.500 millones pesos. Así quedarían por ingresar al Estado nacional 12.500 millones de pesos por derechos de exportación del complejo sojero, de los cuales 3.700 millones se repartirían entre las provincias. A Entre Ríos le quedarían por percibir 187,6 millones aproximadamente.
Impacto en la obra pública de las diferentes jurisdicciones
Las provincias que presentan mayores montos de inversión en erogaciones de capital son, lógicamente, las más pobladas. Sin embargo, por efecto del reparto por habitante del fondo sojero -y también de particularidades de la estructura del gasto en cada jurisdicción- no son de aquellas en las cuales el FFS tiene mayor incidencia.
Con números: Buenos Aires invertirá en 2014 la suma de 10.698 millones de pesos, CABA 10.137 millones, Córdoba 6.007 millones y Santa Fe 5.441 millones. Hay otras provincias de un tamaño relativo menor que tiene un elevado nivel de gasto de capital en relación al gasto total proyectado, como Misiones, con 6.535 millones; y Entre Ríos, con 6.462 millones de pesos.
Si bien Buenos Aires es la que más dinero invierte en gasto de capital, es en la que ese rubro representa el menor porcentaje del total de su gasto en 2014, ya que constituye 5,9%.
De este modo esta jurisdicción queda, junto con Mendoza (8,7%) y Santa Fe (10,1%), entre las que menos porción del presupuesto total destinan a gasto público de capital. En contrapartida, se destacan San Luis (51%), Misiones (38,8%) y Santiago del Estero (32,3%).
En esta mirada comparativa , Entre Ríos aparece en el sexto lugar de las 20 jurisdicciones provinciales que publican estos datos, con un gasto de capital que representa el 23,4% del gasto total.
El dato que falta es qué parte de esa inversión se financia con el FFS, que tienen como destino específico la realización de dichas erogaciones.
Los montos recibidos durante 2013 por este concepto permitieron a Buenos Aires financiar un 44% de su gasto de capital, y equivaldrían a un 29% de dicho gasto presupuestado en el presente año. Mendoza recibió fondos sojeros que implicaron un 33% del gasto en capital del año pasado y financiarían un 18% de la inversión a realizar este año. Una relación similar se daría en Santa Fe y Córdoba. Con el FFS, Entre Ríos logró financiar en 2013 el 11% de su gasto de capital; y en 2014 financiaría el 16%.
Las cifras
* 510 millones de pesos es lo que recibió la provincia por el FFS hasta agosto de 2014 .
* 187,6 millones de pesos es lo que le restaría recibir a la Provincia de acuerdo a la proyección de crecimiento de las exportaciones hasta agosto. A la Nación ingresarían unos 12.000 millones por derechos de exportación













