Se conocen desde hace muchos años, cruzándose en redacciones y miles de eventos. Y fueron haciendo su camino en los medios sabiendo que tenían destino de grandeza. O, por lo menos, de protagonismo. Si algo une a Jorge Rial (51) y Jorge Lanata (52), además de su nombre de pila, es su pasión por el periodismo.
Los detalles ocultos de la pelea entre los periodistas
El periodismo que atrapa a la gente, genera rating, instala temas, dispara polémicas y divide aguas. Porque se los ama y se los odia; pero, las mediciones no mienten, todo el mundo los mira. La ausencia de Tinelli hoy los erige como los hombres fuertes de la televisión argentina.
Rial goza este privilegio desde hace más de diez años, con Intrusos como mascarón de proa de un aparato periodístico imbatible. Por eso, pese a que muchos lo subestimaron, no sorprende que su ciclo radial Ciudad GotiK se ubique en el podio de los más escuchados.
Y Lanata, con Marcelo fuera del mapa, se puso la cinta de capitán y salió a jugar con todo por su canal. Mal no le está yendo: pese a alguna que otra patinada, su ciclo es lo más visto del año.
Rial siempre le agradece a Lanata que le dio laburo en tiempos de vacas flacas. Y Lanata, cuando los grandes medios lo evitaban, sólo tenía aire en el programa de Rial. Se respetaban y se tenían cierto afecto. Entonces, ¿qué pasó para que hoy no quieran ni nombrarse?
La gran Fariña… Dicen que las grandes guerras comienzan con pequeños sucesos. Y hasta abril de este año, ¿alguien podía nombrar algo más pequeño en la farándula que Leonardo Fariña, el novio de Karina Jelinek?
El primer programa de “Periodismo para todos” involucró a Fariña en una causa por lavado de dinero. Lanata se lo había anticipado en confianza a Rial, a la salida de un almuerzo en Gardiner, "para que prepare el material de archivo, porque el tema iba a rebotar en los medios", tal como explicaron ambos Jorges.
Pero el Gallego logró algo más, que Fariña diera su primera nota en Intrusos, donde el muchacho del rodete desmintió la data de PPT.
En lugar de seguir bancando su investigación con información, a Lanata se le ocurrió sugerir que había un acuerdo entre el Gobierno y el canal América para embarrar la historia.
Y mencionó que dos periodistas se habían reunido con un alto funcionario oficialista, haciendo alusión a Ventura y Rial. Cuando éste último comenzó a hacer pública su indignación por los dichos de Lanata, el Gordo lo llamó desde radio Mitre a radio La Red para explicarle –al aire, en vivo– que esa era la información que le llegó, y que si él le decía que era mentira, retiraba lo dicho y le pedía disculpas. Una de arrepentidos… Y fin del tema. ¿Fin del tema?
Fuente: Paparazzi