Reforma Electoral
Sábado 14 de Abril de 2018

Bordet quiere que la reforma electoral tenga un amplio debate, pero sin afectar el perfil de gestión de gobierno

Aspiran en la Casa Gris a dejar un rasgo distintivo en el nuevo mecanismo electoral. En 2018 se verá al gobernador recorriendo más la provincia

El envío del proyecto de reforma política a la Legislatura, el martes, no estuvo acompañado de una alta exposición mediática, más bien lo contrario, con bajo perfil. No hubo acto ni conferencia de prensa que encabezara el gobernador, Gustavo Bordet, aunque lógicamente ante cada consulta de los periodistas el mandatario defiende la iniciativa.
El gobierno provincial aspira a que la inicial reforma del mecanismo electoral dé origen a una reforma política, que transitará centralmente por la Legislatura provincial. Para Bordet, 2018 es un año fuerte de gestión, posiblemente el más fuerte de todo el mandato, y así debe entenderse en todo caso la decisión de resignar un posible mayor protagonismo al evitar anuncios por el envío del proyecto.
Sin embargo, esto no disminuye la fuerte intención del Ejecutivo provincial de avanzar en la modificación del sistema electoral con la incorporación de la boleta única como signo distintivo. Imaginan en oficinas de la Casa Gris que uno de los reconocimientos que tendrá la gestión del concordiense será haber "transparentado" el sistema electoral. Obvio que esto será posible si el proyecto se aprueba con las características principales con las que fue enviado al Senado.

El debate legislativo
Las cámaras dispondrán de por lo menos dos meses y medio para dar el debate legislativo, un plazo importante del que podrán surgir cambios y agregados. El Ejecutivo espera que la ley se apruebe a más tardar en junio para tener la segunda mitad del año para informar adecuadamente sobre el nuevo mecanismo electoral.
En la hipótesis de que Bordet decidiera adelantar las elecciones, separándolas de las nacionales, estas no podrían realizarse antes del 14 de abril de 2019, puesto que debe haber no más de ocho meses de antelación respecto del fin del mandato. A su vez, las elecciones deben ser convocadas al menos 120 días antes de su realización, con lo que la convocatoria para el caso de votar el 19 de abril podría demorarse como máximo hasta el 14 de diciembre. Así, si se votara en mayo, la convocatoria podría hacerse en enero; y si se votara cargos provinciales en junio, la elección podría ser a más tardar en febrero, siempre y cuando el proyecto quede en este aspecto como lo envió el Poder Ejecutivo. Sirve señalar que no es este el costado más polémico, ni mucho menos. El tema de los plazos no ha generado hasta ahora ninguna polémica u objeción pública. Así las cosas, la segunda mitad del año serviría para difundir respecto del nuevo mecanismo.

Sin distracciones
Pero la nueva ley electoral es un tema legislativo. Bordet le planteó a sus funcionarios que esta cuestión no debe distraerlos. La excepción es lógicamente la ministra política y sus colaboradores, que deberán estar a disposición de los legisladores y los partidos políticos para responder consultas sobre la iniciativa.
La ministra Rosario Romero sabe que la cuestión de la equidad de género en las listas de diputados, senadores y concejales traerá algunas discusiones. No porque alguien esté especialmente en contra de aprobar el 50% de mujeres y 50% de varones en cada lista; sino porque en la práctica la dirigencia de algunos territorios quedará todavía más complicada para seguir protagonizando postulaciones. Tal vez el caso más claro sea el de Paraná Campaña, donde hay seis intendentes (todos varones) que no pueden ser reelectos y tienen aspiraciones de ingresar a la Cámara baja provincial. Si antes era difícil, cuánto más lo será ahora, ya que si el armador de las listas del justicialismo decidiera mantener dos diputados por ese territorio dentro de los que tienen chances de ingresar a la Cámara, cuanto menos requerirá que sean un varón y una mujer.
También el bordetismo aspira a recibir el reconocimiento de ser el sector que habilitó la participación de las minorías, un reclamo de todos los partidos. Inicialmente el proyecto establece un piso del 15% de los votos, pero los partidos por carta orgánica podrán poner un mínimo más bajo. Lo que no se podrá es superar el 15%.

Año de gestión
Lo que Bordet plantea hacia adentro (del gabinete) y hacia afuera es que este es un año de gestión, de fuerte trabajo en ese sentido, incluso para posicionarse en su intención de ser reelecto; pero que lo electoral correrá por cuenta de la Legislatura, donde se espera un amplio debate.
El gobernador está convencido de que la eliminación de las boletas sábana le dará "más legitimidad" a las elecciones. "El sistema de boleta única papel es muy simple y será un desafío para un peronismo que debe consolidarse en la provincia en un escenario complejo", se ha escuchado decir a funcionarios cercanos a Bordet. Por supuesto que el escenario es complejo, pero lo sería aún con el sistema electoral actual.
Entiende el gobernador: "El actual sistema electoral se fue distorsionando cada vez más y el nuevo mecanismo dará respuesta a los reiterados cuestionamientos de la ciudadanía en torno a las falencias del actual sistema, tanto por su elevado costo y duración de las campañas, así como por el tratamiento que le damos a nuestros espacios públicos en épocas electorales, sin dejar de destacar el reclamo de falta o sustracción de boletas de las distintas fuerzas en los recintos electorales que es únicamente ejecutable a través de la boleta denominada sábana, entre otros reclamos". Así se lo manifestó a los intendentes de Cambiemos durante la reunión que tuvo con ellos en el Centro Provincial de Convenciones.
El bordetismo asegura en tanto que la imagen positiva del gobernador supera el 60% y constituye la mayor fortaleza del justicialismo para seguir siendo gobierno en 2019. "Por lejos es el dirigente peronista con mejor imagen en la provincia", señalan los impulsores de la intención reeleccionista.
En el mismo sentido se indica la intención de darle a 2018 una fuerte imagen de gestión. Bordet profundizará las recorridas por la provincia, como hizo esta semana que estuvo en cuatro localidades, con un perfil institucional traducido en la inauguración o visitas de obras en ejecución, acompañamiento a los sectores productivos, anuncio de medidas de contención social, encuentros con organizaciones no gubernamentales y contacto directo con los vecinos de cada localidad, según lo programado en la Casa Gris.
En el mismo sentido, la predisposición del gobernador es dejar muy claro que pese a la proximidad de la campaña su apuesta es de gobernabilidad, con un fuerte vínculo institucional con el gobierno nacional, sin dejar de marcar las diferencias, pero "en el ámbito que corresponda y una fuerte preocupación por contener a los sectores más postergados y perjudicados" del modelo económico del macrismo. Así se vio en el tratamiento que le da la provincia a la creciente demanda de asistencia social, especialmente alimentaria. Y se verá también, seguramente con acciones tendientes a morigerar los incrementos tarifarios definidos por la Nación.

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