La Villa 351 de Paraná sigue siendo uno de los sitios con mayor cantidad de balaceras, como consecuencia del eterno enfrentamiento entre dos bandas. En los últimos hechos, testigos y otras evidencias apuntaban contra un adolescente de 15 años como una de las personas que participaban de los hechos de violencia, integrando uno de los grupos armados, vinculados a la venta de drogas. Uno de los sucesos más graves ocurrió el 24 de marzo, cuando un hombre fue baleado y quedó con graves lesiones. Ese chico había sido señalado como el autor de los disparos. En el marco de la investigación de ese suceso y otros, la Policía allanó tres viviendas de la zona y, detrás del fondo una de ellas, en un cañaveral, secuestró un revólver con el tambor lleno de balas.
Secuestraron un arma y balas en una zona de continuas balaceras
Según se informó a UNO, el procedimiento realizado este martes estuvo a cargo del personal de la División Homicidios (Dirección Investigaciones). Se trató de un allanamiento en una vivienda de calle Yancovich (inmediaciones del barrio Belgrano) y dos casas contiguas en la Villa 351, que son habitada o frecuentadas por el menor de edad sospechado de los hechos de violencia.
Cuando los efectivos policiales estaban rodeando una de las casas ubicadas en el asentamiento ubicado en la Cortada 351, escucharon ruidos por atrás de la vivienda y luego hallaron en el cañaveral un revólver calibre 38 largo envuelto en tres medias, con cinco cartuchos colocados, y otra media con 13 balas.
LEER MÁS: Nueva balacera en Villa 351, dejó cuatro heridos y detenidos
El personal de la Dirección Criminalística se hizo presente en el lugar del hallazgo de los elementos y se los llevó para las pericias balísticas correspondientes. Con los cotejos se podría establecer alguna relación entre ese arma de grueso calibre y otras balaceras ocurridas en la zona.
El acusado fue encontrado en la casa, estaba durmiendo, y quedó a disposición de la Unidad Fiscal de Niños y Adolescentes de Paraná. Cabe recordar que luego del intento de homicidio ocurrido hace tres semanas, la Policía lo había buscado y no lo encontró hasta unos días más tarde. Y no son las únicas intervenciones respecto del chico en estos últimos meses.
El menor, que no vive con sus padres, integra una de las bandas de la zona, cuyos responsables son adultos y evidentemente lo utilizan como tiratiros, aprovechándose de su edad (aún es inimputable).















