Todos los días la Policía de Paraná recibe la información del robo de al menos de entre dos y cuatro bicicletas por días, de las cuales un porcentaje importante son recuperadas. Sin embargo, el dato que llamó la atención en las últimas jornadas, es que algunos de los ladrones, tratan de camuflar las bici robadas, pintándolas precariamente para ser vendidas rápidamente a precios muy económicos.
Precario camuflage: Roban bicicletas y las mal pintan para venderlas
Las bicicletas ron robadas, y pintadas para luego ser vendidas lo más rápido posible
Las bicicletas robadas en Paraná son colocadas, obviamente, porque hay personas dispuestas a adquirir baratos los elementos mal habidos. Las redes sociales son el vehículo para ofrecerlas.
Los precios de las bici, que en el mercado tienen un precio de hasta 100.000 pesos, son entregadas por valores irrisorios que trepan desde los 7.000 a 15.000 pesos, había revelado a UNO, en su momento el jefe de la División Robos y Hurtos Carlos Schumnk.
Pintan hasta la cadena
En los últimos días, se recuperaron varias bicicletas, pero llamó la atención el modo que han optado algunos malvivientes a la hora de "modificarle y cambiarle el aspecto". Directamente la pintan con colores muy llamativos, y tratan de camuflar los diseños originales. "La verdad que las afean bastante", dijo a UNO, un policía que este martes participó del operativo de recuperación de la bici robada.
"Seguramente con pincel, las pintan de una, sin tener mucha paciencia, y con pocas ganas de hacer un buen trabajo. Hasta la cadena la habían dejado del mismo color del cuadro", reseñó la autoridad.
Este martes, un móvil de 911 que se encontraba de recorrida por calle Churruarín y Güiraldes, se procedió a identificar a un hombre que se conducía en una bicicleta rodado 29, con freno a discos en ambas ruedas. En la observación se pudo ver rápidamente que la misma había sido repintida de color verde, pero sin poder ocultar el rojo inicial sobre el cuadro.
La persona de 29 años, no pudo acreditar la propiedad de la bicicleta, informando que se la había prestado un amigo que no recordaba bien dónde vivía.
Informada la fiscal en turno, Paola Farino, dispuso la correcta identificación del ciclista y el secuestro del rodado para establecer la real propiedad, quedando la bici en resguardo de la la comisaría 12°.














