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Caso Alfonzo

"Me drogaron, me pegaron y me prostituyeron", dijo la víctima

En el debate por explotación sexual de menores en Concordia, la madre de la chica contó cómo la rescató y nombró a más posibles implicados

Martes 21 de Febrero de 2017

Una puerta de entrada: ser promotoras, vender entradas anticipadas para boliches, trabajar en una radio, juntar unos pesos para no pasar tantas necesidades. A un callejón sin salida: drogas, explotación sexual y violencia. Esta es la dramática historia que se intenta probar en el juicio contra el locutor y periodista de Concordia, Gustavo Alfonzo, sobre la oscura trama en la que se menciona a "gente de poder" (sin que se haya nombrado a nadie). Una chica que al momento de ser rescatada tenía 16 años, declaró ayer en Cámara Gesell, ratificó haber sido secuestrada, drogada, golpeada y prostituida. Luego su madre relató cómo logró dar con su paradero, así como las amenazas sufridas y otras personas que estarían involucradas. Alfonzo no declaró, pero sostiene su inocencia y no descarta dar su versión, en la que deberá explicar, además, los mensajes de texto con clientes alusivos a la oferta y demanda de mujeres.

Según se informó a UNO, la víctima en la causa contó en su declaración en la Cámara Gesell, realizada en la Universidad Católica, que fue engañada por parte de Alfonzo con la promesa de trabajo y que una noche debió por esa razón ir a un departamento y la obligó a quedarse ahí, donde la explotaba sexualmente con hombres, y la llevaba, junto a otras chicas, a fiestas privadas en quintas. Entre otras cosas, mencionó el "Grupo de las 10", que era una decena de chicas sometidas a los clientes del acusado.

En la audiencia declaró María Cristina Escobar, la madre de la víctima, quien refirió los 20 días de búsqueda de su hija. Recordó que la chica le contó que quería buscar trabajo para juntar plata para festejar el primer cumpleaños de su hijo. Así fue como se contactó con un tal Pelado, quien le ofrecía vender entradas anticipadas para un boliche de la ciudad y ayudar en su programa de radio. Un día la chica agarró un bolso con ropa, se fue y no regresó más.

La búsqueda se extendía por toda la ciudad sin novedades, aunque nunca hizo la denuncia policial ("yo sé que hice mal", admitió). Un día, logró obtener la información tan esperada: dijo que Miguel Pietracuno, dueño del boliche My Way, le dijo a su hermano con quién podía hablar para saber de su hija. Se encontró en una parada de colectivo con el hombre incógnito (de pantalón y remera azules, zapatillas blancas) quien le indicó la dirección. Acudió a la comisaría del Menor y la Familia, y en un patrullero la llevaron al lugar. Un policía se bajó y tocó el portero. Salió Alfonzo y el uniformado le explicó a quién estaban buscando. El Pelado asintió y enseguida regresó con la adolescente. El hombre explicó que estaba allí como empleada doméstica, y le pagaba 100 pesos por día.

"Sale mi hija toda desalineada, el pelo grasoso, tenía ojeras y un gran hematoma desde arriba de la rodilla hasta la ingle. Dije 'este hijo de su madre qué hizo'. Fue un silencio total hasta que llegamos a la comisaría. Ahí se abraza con una policía y se largó a llorar en un llanto desgarrador", recordó María Cristina. Le pidió que le contara todo, y la chica lo hizo: "Me pegaban, me drogaban y me hacían prostituir". La menor quedó bajo resguardo del Copnaf y contó lo sucedido a una psicóloga.

La mujer relató que su hija tuvo dos intentos de fuga: cuando la chica y otra joven quisieron escaparse de un boliche, y Alfonzo las persiguió y las atropelló con su moto; y cuando salió corriendo de una quinta donde se hacía una fiesta privada, hasta que la alcanzaron y rodearon entre varios autos. Luego la metieron en una habitación con dos hombres, donde fue prostituida. También refirió que la pareja de Alfonzo le pegaba para mantenerla cautiva.



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Fiscales y funcionarios



La madre fue a la Fiscalía a hacer la denuncia. Dos fiscales la atendieron a la noche, la escucharon y le dijeron que fuera al día siguiente para declarar con el fiscal en turno. Escobar fue a la mañana, pero como esa madrugada hubo un homicidio, contó que le dijeron que regresara más tarde. Al mediodía, la atendió el fiscal Darío Mautone, quien, según la mujer, le dijo: "Señora, su hija es menor, estaba drogada y acá hay nombrados gente del poder ¿cómo se anima? Yo le aviso que esto no va a progresar, vaya a buscar a su hija al Copnaf y llévela a su casa nomás".

Luego, la mujer refirió dos episodios que involucrarían a personal del Copnaf. Uno fue con un extitular del organismo en Concordia, y actual funcionario de la Municipalidad, Fernando Rouger, a quien la víctima habría visto como cliente en el domicilio, donde ella estaba bajo el dominio de Alfonzo. Como la chica había estado bajo custodia del Copnaf en un momento, lo conocía. A su vez, María Cristina refirió que Rouger llamó a su hermano para pedirle que ella dejara de nombrarlo en el asunto. El otro episodio es referido al audio que circuló en internet de la falsa Cámara Gesell donde se escucharía a la víctima relatar lo que padeció y nombrar a personas del poder político. La madre contó que dos empleadas del Copnaf, una de ellas Cristina Delgado, responsable de un hogar, le pidieron a la chica que les contara todo lo que sufrió. La menor lo hizo "y al otro día apareció YouTube", dijo la madre ayer en su declaración. Por último, Escobar contó que su hija está realizando tratamiento de rehabilitación, por su adicción y por el trauma que padeció, en una institución en Uruguay, y dijo: "Desde ese tiempo hasta ahora nadie me ha ayudado", para sobrellevar la situación.



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Alfonzo: "El sector político no está involucrado"


Gustavo Alfonzo no declaró en la primera jornada del juicio, pero no descartó hacerlo cuando su abogado le aconsejara. De todos modos, se remitió a lo que manifestó en la instrucción de la causa. En aquella oportunidad se declaró inocente y desmintió todas las acusaciones.


"El dolor que me invade por esta injusticia no tiene límites, arruinaron a una familia de bien", dijo. "Jamás en mi vida pensé que semejante maldad podía existir en estas personas", agregó.

Otras frases de la indagatoria, fueron: "El sector político no está involucrado en la causa". "Quiero ser el mejor periodista de la ciudad, la mejor agencia de publicidad, llevar a mi hijo a la plaza". "Quiero que la sociedad sepa la verdad".

A su vez, en aquella declaración relató su currículum de trabajo con distintas autoridades de la provincia, como los exgobernadores Jorge Busti y Sergio Montiel, entre otros, con quienes nunca tuvo problemas, e incluso dijo que asesoró en materia turística a Julio Solanas.

En caso de ampliar su declaración en el juicio, Alfonzo deberá explicar los mensajes de texto hallados en sus celulares, según se leyó ayer en la requisitoria fiscal, donde se evidencian mensajes de texto con menores de edad brutalmente explícitos respecto a relaciones sexuales, y otros de conversaciones por ese medio con clientes demasiado elocuentes sobre el comercio sexual.



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