José María “comandante Chelo” Lima está siendo investigado por la Justicia por el presunto delito de amenazas contra el intendente de Concordia, Francisco Azcué, integrantes de su Gabinete y una vecina de la ciudad. La causa se inició a partir de una denuncia radicada por el jefe comunal luego de recibir mensajes intimidatorios que fueron difundidos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
El posteo contra Azcué por el que es investigado el "comandante Chelo" Lima en Concordia
José María “Chelo” Lima es investigado por presuntas amenazas de muerte contra el intendente de Concordia, Francisco Azcué, y otros funcionarios.
José María “Chelo” Lima es investigado por presuntas amenazas de muerte contra el intendente de Concordia, Francisco Azcué, y otros funcionarios.
La investigación se originó tras un comentario publicado el 16 de enero en Facebook, en el marco de un video titulado “Video en donde la Guardia Urbana Municipal intimida a las mujeres que esperan ser recibidas por el intendente Azcué”. El posteo, atribuido a un usuario identificado como “Chelo Lima”, contenía expresiones de extrema gravedad: "Pasen por privado nombre y apellidos de estos payasos y donde viven así los visitamos. No jodan. No jodas Azcué hay un plomito para vos, lucianito, monito, porteñito y varios, así termina esta vez. Va a ser selectivo ok" (Sic.)
De acuerdo a lo que se investiga, las amenazas no habrían estado dirigidas únicamente al presidente municipal, sino también a Luciano Dell Olio, otros funcionarios municipales y provinciales, y a una vecina, quien también denunció haber recibido audios con amenazas de muerte.
Las intimidaciones se habrían intensificado en los últimos días, en un contexto de fuerte conflictividad social generado por la no renovación de más de 130 contratos en la Municipalidad de Concordia, situación que afectó a numerosos trabajadores. Azcué aportó además pruebas digitales de amenazas previas atribuidas al mismo usuario, recibidas mediante conversaciones de Facebook y WhatsApp, las cuales fueron incorporadas al expediente judicial.
En el marco de la causa, se realizó un allanamiento en una vivienda ubicada en jurisdicción de Comisaría Primera, frente a lo que fuera la antigua estación de trenes de Concordia, actualmente sede de Gendarmería Nacional.
Sobre el procedimiento, el jefe departamental de Policía brindó precisiones. En diálogo con UNO, el comisario inspector José María Rosatelli, Jefe Departamental de Policía de Concordia, explicó: "Hicimos el allanamiento autorizado por la jueza Macarena Mondragón, a quien se le presentó no solamente las capturas de Facebook donde él hacía amenazas de muerte con arma, sino todos los mensajes al teléfono particular de Azcué por WhatsApp".
Rosatelli agregó: "Los mensajes se los mandó hace unos días. No sólo le mandó a Azcué, sino también a otros funcionarios. A su vez, también también habría amenazado con audios, amenaza de muerte con arma, a una vecina. La mujer también lo denunció y aportó los audios. Con todo eso se ordenó el allanamiento. Se ingresó a la casa ayer en la mañana y se secuestró una réplica de arma tipo pistola, una notebook y tres teléfonos celulares".
Finalmente, detalló la relevancia del material incautado y las restricciones impuestas al investigado: "Para nosotros es re importante los teléfonos porque a través de material informático va a ser peritado. Y se lo notificó en el lugar de las medidas de prohibición que él tiene hacia las víctimas, ya sea de acercarse, de escribirle por WhatsApp. Por cualquier plataforma digital. Si él incurre alguna de esas faltas, va a quedar detenido".
LEER MÁS: Concordia: allanaron vivienda por amenazas a Francisco Azcué
Un antecedente que marcó época
El nombre de Chelo Lima no es nuevo en la crónica policial y mediática de Concordia. El 5 de abril del año 2000 protagonizó un hecho inusual que fue transmitido por Crónica TV. Ese día, la señal anunciaba que el “Grupo Comando Sabino Navarro quiere enfrentarse con las armas”. Un grupo de personas encapuchadas, con vestimenta verde militar y armas de fuego, apareció en cámara anunciando la vuelta de la lucha armada a la Argentina.
La escena, que supuestamente ocurría en la “selva entrerriana”, luego se reveló como un montaje realizado en un predio cerca del centro de Concordia. El grupo se autodenominó Comando Sabino Navarro, en alusión a un militante montonero de la década del 70, y estaba integrado por Lima, Carlos Sánchez y Pato Rivero.
El episodio pasó rápidamente del dramatismo a la comedia cuando el montaje quedó en evidencia. Sin embargo, el gobierno nacional de entonces acusó a Lima, Sánchez y Rivero de ser los encapuchados que promovían una insurrección armada. Las mismas cámaras de Crónica TV mostraron luego la detención de Lima y Sánchez por parte de Gendarmería, tras lo cual fueron procesados por incitación pública a la violencia colectiva y atentado contra el orden constitucional y la vida democrática. Lima siempre negó ser parte de los encapuchados.
En 2001 Lima volvió a cobrar notoriedad por su participación en un saqueo a un supermercado de Concordia y también se sumó a las protestas por los cortes de ruta hacia Uruguay durante el conflicto por las papeleras. En 2009, su historia fue retomada en el documental ficcionado “Orquesta Roja”, de Nicolás Herzog, basado en una investigación de la periodista Laura Terenzano, que reflexionó sobre la manipulación mediática de la realidad.
Hoy, más de dos décadas después de aquel episodio que lo puso en el centro de la escena nacional, Chelo Lima vuelve a ser noticia, esta vez en el marco de una causa judicial que investiga presuntas amenazas de muerte contra autoridades municipales y vecinos de Concordia.














