Un hombre de 42 años fue detenido en al vía pública de Santa Elena (departamento La Paz) en los primeros minutos de este sábado, en el marco de la investigación por el violento y millonario robo al supermercado chino "Paracao" de Paraná -donde los dueños del comercio fueron maniatados-, ocurrido el domingo 3 de abril.
Detuvieron a un hombre por el violento asalto a supermercado de Paraná
Personal de la Comisaría de Santa Elena y de la División Robos y Hurtos de Paraná, localizaron y detuvieron al sujeto buscado en Avenida Presidente Perón alrededor de las 00:09 del sábado, según informaron a La Sexta desde la Departamental La Paz de Policía.
La aprehensión fue "en cumplimiento a la autorización de detención, librada en fecha 08/04/22 por el juez de Garantías N°4 de Paraná, Mauricio Mayer" en relación "con robo calificado al Supermercado Paracao de la ciudad de Paraná", sobre "un masculino de 42 años de edad que dice tener domicilio legal en calle Lisandro de la Torre, Santo Tomé, provincia de Santa Fe, y domicilio actual en Avenida Presidente Perón y Tierra del Fuego de Santa Elena", señalaron desde la fuerza en diálogo con La Sexta.
La detención del sospechoso fue comunicada al fiscal de La Paz en turno, Facundo Barbosa, quien dispuso el alojamiento del sujeto en la Jefatura Departamental local hasta su trasladado a Paraná mediante exhorto judicial.
El hecho
El pasado 4 de abril UNO daba a conocer la noticia de que un supermercado de origen chino del sur de Paraná fue víctima de un asalto fuera de lo común. Cuatro delincuentes armados ingresaron al local el domingo 3 a las 13 horas y maniataron a los dos ciudadanos chinos propietarios del negocio, ubicado en Avenida de las Américas entre Arroyo Cazuelas y Avenida Ramírez. Los ladrones se llevaron aproximadamente un millón de pesos.
El asalto ocurrió minutos antes de las 13.30, cuando el local estaba por cerrar, según informaron a UNO desde la comisaría 13°, cuyo personal asistió al lugar de los hechos. En el comercio quedaban dos personas realizando las últimas compras del mediodía. Los dueños del supermercado -un hombre y una mujer de nacionalidad china- estaban esperando para cerrar, pero en ese momento se desató el ardid.
Los dos supuestos clientes eran cómplices del atraco: estaban haciendo tiempo hasta que no quede ningún comprador más dentro del local. Desde afuera ingresaron dos hombres más, uno de ellos armado con una pistola o revólver -un arma de mano, según relataron después las víctimas a la Policía- y cerraron los portones del supermercado, para que aparente estar cerrado.
Falsos clientes y ataduras
Entre los cuatro sujetaron y redujeron a la mujer y el hombre y los maniataron con precintos y sogas. A ella la encerraron detrás de una puerta que lleva hacia las habitaciones donde habita, ya que reside en el mismo edificio donde está el comercio. A su pareja, que según indicaron a UNO no vive en el mismo lugar, se lo llevaron al fondo del negocio, donde está ubicado el depósito.
Una vez neutralizados los propietarios del supermercado, los ladrones se dirigieron a la cajas y retiraron una cifra que "no estaba bien contabilizad", pero sería cercana al millón de pesos, según el relato de las víctimas a la Policía. Se trata de la recaudación total del fin de semana, con las ventas del sábado y el domingo del concurrido comercio de la zona sur de Paraná.
Una vez apoderados del dinero, los asaltantes se llevaron también el equipo de filmación de las cámaras de seguridad del comercio y las llaves de la camioneta del dueño, aunque no el vehículo en sí, que quedó estacionado fuera del local. El robo de la llave habría sido para evitar que el dueño del supermercado los persiga, en caso de que lograse desatarse.
Sin embargo, desde la comisaría 13° aseguraron a UNO que los delincuentes habrían sido filmados de todas formas y hay registros de video que podrían conducir hacia ellos. "Pensaron que llevándose el equipo no quedaban grabados, pero quedaron igual, tanto por cámaras dentro del local como afuera. Y también hay cámaras de vecinos", señalaron desde la dependencia policial.
Una vez fugados los asaltantes, los dueños del comercio habrían estado cerca de una hora encerrados y atados, hasta que un conocido, al ver que no llegaban a otro lugar en el que los esperaban ni contestaban los teléfonos, se dirigió hacia el negocio, abrió la puerta y se encontró con lo que había pasado. Esta persona los ayudó a desatarse y los ayudó a pedir el auxilio policial.
Cuando arribaron los efectivos de la 13° hallaron que las víctimas del atraco se encontraban bien, sin ninguna lesión, aunque sí doloridos por las fuertes ataduras que tuvieron durante una hora.

















