Narcotráfico
Miércoles 17 de Octubre de 2018

Condenaron por narco al acusado de desaparecer y matar a un joven adicto

José Manuel Gómez recibió cuatro años y ocho meses de prisión por la droga que le hallaron cuando lo detuvieron por el crimen de Matías Segovia

La reciente condena por narcotráfico del Tribunal Oral Federal de Paraná contra José Manuel Gómez servirá como uno de los fundamentos para acusarlo por el homicidio de Matías Segovia.
La hipótesis principal de la Fiscalía es que la víctima fue a comprar droga a la vivienda del barrio Mosconi y en una discusión por falta de pago el transa lo mató al pegarle en la cabeza con la culata de una pistola, ocultó el cuerpo y, 22 días después, lo colgó en un descampado cercano a las ladrillerías de calle Miguel David y Caputto. Por su parte, la defensa señala la falta de pruebas para demostrar que haya sido Gómez quien agredió a la víctima, escondió el cadáver y luego lo trasladó hacia donde finalmente lo hallaron.
La sentencia con una pena de cuatro años y ocho meses de prisión para Gómez sustenta, al menos, la circunstancia que reseñaron los testigos sobre el momento en que Segovia fue atacado, en la tarde del 19 de febrero de 2017.

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Requisa, caída y condena
Luego de que los familiares de Matías denunciaran su desaparición, las primeras averiguaciones de la División Homicidios comenzaron a orientar las sospechas hacia el vendedor de drogas, principalmente porque un chico le dijo al hermano de la víctima: "Gómez le pegó un fierrazo en la cabeza y lo tiró al costado de las vías".


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<b>Dolor.</b>&nbsp;Hermanos y la madre de Matías, en el lugar del hallazgo.
Dolor. Hermanos y la madre de Matías, en el lugar del hallazgo.
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"A la vista". Pese a la vegetación, dicen que el cuerpo se podía ver.&nbsp;
"A la vista". Pese a la vegetación, dicen que el cuerpo se podía ver.
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Matías Segovía&nbsp;
Matías Segovía

Con este testimonio y otros indicios, la Fiscalía pidió el allanamiento y la detención de Gómez, que fue otorgada por el Juzgado de Garantías. En horas de la noche del 3 de marzo los efectivos policiales de Homicidios irrumpieron en la vivienda del hombre, ubicada en calle El Gato Danza del barrio Mosconi II, donde el sospechoso estaba junto a su pareja y su hermano. pese a que estaba en la mira, siguió con su actividad ilícita en su casa.
Los investigadores buscaban vestimenta y calzados varios, teléfonos celulares, computadoras y todo tipo de armas de fuego y/o cartuchería.
En diferentes habitaciones de la vivienda, encontraron droga, elementos de corte y fraccionamiento de cocaína, dinero y otros elementos que referían a la comercialización de drogas.
Se contaron en total 678 pequeños envoltorios o 'bochitas' de la sustancia, que pesaron 236 gramos, y también secuestraron los recortes de nailon, unos 15.000 pesos, ralladores, banditas elásticas, precintos, platos y cucharitas para la dosificación de la droga, entre otras cosas.
El análisis de la sustancia arrojó que era cocaína con una concentración promedio de su principio psicoativo del 33,41% y con novocaína como sustancia de corte.

Gómez quedó preso luego de aquel procedimiento policial, lo imputaron por el homicidio de Segovia, y también quedó a disposición del Juzgado Federal de Paraná, a cargo de Leandro Ríos. Lo procesaron por Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, y también quedó con prisión preventiva por esta causa. Fue enviado a juicio, y tras los diálogos del fiscal general José Ignacio Candioti con el abogado defensor, Alberto Salvatelli, se llegó a un acuerdo de juicio abreviado.


La audiencia de este procedimiento judicial se llevó a cabo el 8 de octubre, ante el Tribunal Oral Federal de Paraná, presidido por Noemí Berros. La jueza homologó el acuerdo en la sentencia que fue publicada el viernes.
Gómez confesó el delito por el cual llegó a juicio, y consintió que se le imponga la pena de cuatro años y dos meses de prisión.
Pero el imputado ya tenía una condena de cumplimiento condicional, que estaba purgando cuando ocurrió el homicidio y el allanamiento en su casa. Se trataba de una causa por Robo calificado por ser cometido en lugar poblado y en banda, en grado de tentativa. Lo habían sentenciado el 30 de marzo de 2016 a tres años de prisión en suspenso. Por esto, se acordó también una unificación de penas, por lo cual, finalmente, la sentencia impuso cuatro años y ocho meses de prisión efectiva, por ambos delitos.
Cabe recordar que Claudio Gómez, hermano de José, fue condenado también en agosto por narcomenudeo en el Tribunal Federal. En el juicio se comprobó que vendía droga en su domicilio ubicado en el mismo barrio de la zona este de la ciudad. Recibió cuatro años y un mes de prisión efectiva.

Hacia el tercer juicio
A la causa por el homicidio de Segovia la lleva adelante el fiscal Ignacio Aramberry. Como defensor también actúa Salvatelli, y como querellante en representación de la familia de la víctima, el abogado Juan Pablo Temón.
Según se informó a UNO, ya están todas las pruebas producidas. Solo resta que se solicite la remisión de la causa a juicio, y se realice el acuerdo probatorio para saber qué testigos van a declarar y cuáles evidencias van a ser valoradas por las partes en el eventual debate.
Desde hace un año y ocho meses, los Segovia están esperando esta instancia para saber si se hará justicia por Matías.

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El final de una historia difícil
La incertidumbre duró 22 días aquel verano de 2017, desde el 19 de febrero hasta el 13 de marzo, cuando dos chicos de 13 y 14 años cazaban pajaritos en el monte detrás de las ladrillerías, y observaron un cadáver. "Estaba en el caminito, lo vieron colgado del árbol y vinieron con el corazón en la boca a avisarme, pensaron que era él, y yo lo reconocí en seguida por los tatuajes, la ropa, las zapatillas", había contado Rodolfo, hermano de Matías, en una entrevista con UNO.
La familia de Matías aseguraba lo mismo que luego confirmó la autopsia: no se suicidó, lo mataron. "Las piernas estaban tiradas en el piso y el nudo estaba más arriba, no estaba ceñido, y en un gajo bajito, es imposible". Fue, a las claras, un intento de simular el suicidio de la víctima tras haberlo matado a golpes. Fue el final de una vida difícil, atravesada por el consumo de drogas desde chico y la falta de oportunidades para poder salir adelante, sin un centro de rehabilitación público en la provincia para la recuperación de los pobres.

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