No solamente tres puntos dejó en el camino Patronato en la confrontación del lunes ante Banfield por la 31ª fecha de la Primera B Nacional. De cara a lo que se viene, Sergio Lippi tendrá serias dificultades para el armado del equipo que el domingo, a las 15.30, visitará a Villa San Carlos por un nuevo capítulo del principal certamen de ascenso del país.
Patronato padece un mal de ausencias
Si los partes médicos eran muchos en la previa a la confrontación con el Taladro, son más después de la contienda.
Las exigencias del duelo con el equipo del sur bonaerense incorporaron elementos a la enfermería Santa que no estarían a disposición en lo inmediato.
Germán Rodríguez, que venía con un golpe del encuentro con Atlético Tucumán, llegó al límite y debió abandonar el campo de juego por el agravamiento de su lesión. Su presencia en Berisso está prácticamente descartada.
Otro que se quedará en la capital entrerriana siguiendo por radio o televisión –aún no se confirmó su emisión en directo– para conocer la suerte del equipo es Lautaro Comas. El delantero llegó entre algodones por un problema de tibia y su situación se agudizó. “En la primera jugada del partido choqué con Noguera y se me abrió el tobillo. El hecho de seguir jugando me perjudicó. Se me abrió un tobillo en el chocar, arriesgué y se me agravó. Prácticamente estoy descartado”, confirmó anoche a Ovación vía telefónica.
La conformación del ataque será el problema más complicado para resolver por parte de Lippi.
En lo inmediato no podrá contar con Sergio Chitero quien padece una fuerte contractura. Para evitar que no se transforme en desgarro no se lo considerará para el viaje a la provincia de Buenos Aires.
En tanto que César Carignano vio la tarjeta roja y seguramente tendrá descanso obligado por una fecha. Cuando retorne lo hará en capilla con cuatro tarjetas amarillas acumuladas.
Sabido es que desde hace un tiempo Leonardo Acosta, afectado de pubalgia, viene haciendo un trabajo especial. “Espero esta semana poder empezar a trabajar con pelota”, manifestó el lunes en el entretiempo del encuentro con Banfield.
Edgardo Brittes, nunca considerado, se repone de una operación de rodilla.
Para el juego con el Villero, Lippi cuenta con Jonathan López –regresó también después de una lesión– como único atacante a disposición.
Pero los males del Negro se extienden en todas las líneas.
En la mitad de la cancha, Yimi Rodríguez no llega; tampoco Alejandro Almada a quien la larga inactividad –estuvo una rueda sin jugar– le pasó factura. Hoy le practicarán una ecografía para determinar con certeza el grado real de su dolencia.
En la línea defensiva, Guillermo Ferracuti fue otro de los que tuvo un retiro anticipado en el último match y hoy se sabrá a ciencia cierta la cuál es el problema que lo aqueja.
Por último, la quinta tarjeta sumada por Sebastián Bértoli hará que le deje la custodia del arco de Patringa a Carlos Morel.
El presente de Patronato no es el mejor en la B Nacional y de cara al futuro no son pocos los obstáculos que se le presentan. Desde ayer, Lippi comenzó a buscar las posibles soluciones.
Las inferiores. Para hoy se programaron los partidos que fueran suspendidos el sábado como consecuencia del mal tiempo correspondientes a la Zona C de la segunda fecha del Torneo de Inferiores de la AFA. En Séptima, Octava y Novena, Patronato recibirá a Arsenal en La Capillita. Las acciones arrancan a las 9.













