“Novak Djokovic es mi gran ídolo de la infancia, crecí con un póster de él en mi habitación”, confesaba Luca Nardi escasos momentos antes de dar comienzo el partido de tercera ronda en Indian Wells. El italiano había perdido ante David Goffin en la última ronda de la fase previa, sin embargo, la baja de Tomás Etcheverry le dio entrada como lucky loser. “No pensaba quedarme aquí, esperaba marcharme al día siguiente. Me quedé porque había una pequeña posibilidad de entrar y ocurrió, pero mi cabeza ya estaba en el siguiente torneo”, relata el italiano.
Novak Djokovic perdió en Indian Wells ante un lucky loser
Novak Djokovic perdió ante Luca Nardi, número 123 del mundo.
En lo que va de temporada, no ha ganado ningún encuentro del cuadro principal. O no lo había hecho, hasta este martes. Con la mente prácticamente desconectada de California, el joven saltó a la pista a enfrentarse a un rival del que hacía pocas horas había declarado como su “ídolo de la infancia”.
Número 123 del ranking, no se conformó simplemente con disfrutar del partido. Deleitó al público con su mejor tenis y venció por 6/4, 3/6 y 6/3 a Novak Djokovic, asegurándose así los octavos del torneo. Con esta victoria, se convierte en el jugador con peor ránking en batir al serbio en Grand Slams o Masters 1.000, superando el triunfo del entonces número 122 Kevin Anderson en el torneo de Miami 2008.
Nardi anotó el doble de tiros ganadores que su rival -34 contra 17-, y posiblemente, esto fue lo que le hizo cometer más del doble de errores no forzados -19 contra nueve-. “No tenía nada que perder”, apuntó el serbio después del encuentro, quien se mostraba “sorprendido” con su nivel. “Fue muy, muy malo. Las dos cosas se han juntado. Él tiene un gran día y yo uno malo. El resultado es negativo para mí”, reflexionó.
“Espero que pueda ganar más torneos y romper este ciclo negativo que estoy teniendo en los últimos torneos, donde no estoy de cerca en mi mejor momento”, confesó asegurando que iba a “analizar lo que hice, lo que pude haber hecho mejor y, desde ahí, ir hacia delante”.
“No sé cómo lo he hecho, esto es un milagro”, se mostraba sorprendido el italiano. “Soy un chico de 20 años que ha ganado al número 1 del mundo, esto es una locura”, continuaba en shock después de su victoria.













