Jordania es una de las selecciones debutantes en el Mundial 2026 y comparte el Grupo J con la Argentina. Aunque su presencia puede parecer una de las novedades que trajo el nuevo formato de 48 equipos, detrás de la clasificación hay un proceso deportivo que permitió al conjunto asiático alcanzar por primera vez una Copa del Mundo.
Jordania, el rival que apuesta al orden y el contraataque para desafiar a la Argentina en el Mundial 2026
Debutante en una Copa del Mundo, Jordania enfrentará a Argentina con un estilo basado en la disciplina táctica, la solidez defensiva y los contraataques.
Jordania, el rival que apuesta al orden y el contraataque para desafiar a la Argentina en el Mundial 2026.
La clasificación quedó sellada el jueves 5 de junio de 2025 con una victoria por 3-0 sobre Omán en Amán. De esa manera, Jordania dejó atrás décadas de intentos frustrados y concretó un objetivo que se le había escapado en 2013, cuando cayó ante Uruguay en el repechaje rumbo al Mundial de Brasil 2014.
LEER MÁS: Argentina ya piensa en Jordania: Scaloni evalúa rotación
Cómo juega Jordania: el debutante mundialista que buscará complicar a la Selección Argentina
El responsable de este crecimiento es el entrenador marroquí Jamal Sellami, quien asumió a mediados de 2024. Bajo su conducción, el equipo consolidó una identidad basada en el rigor táctico y obtuvo resultados destacados, entre ellos el subcampeonato de la Copa Árabe de la FIFA 2025.
En el plano futbolístico, Jordania se caracteriza por un esquema ordenado y pragmático. El equipo suele agruparse en un bloque medio-bajo, prioriza la disciplina defensiva y busca aprovechar los espacios mediante transiciones rápidas una vez recuperada la pelota.
La velocidad para desplegarse en ataque es una de sus principales fortalezas. Con pocos toques, los dirigidos por Sellami intentan llevar peligro a campo rival, especialmente cuando encuentran espacios para correr.
Sin embargo, el conjunto asiático también presenta limitaciones. Cuando debe asumir el protagonismo y enfrentar rivales replegados, le cuesta generar situaciones claras. En esos contextos, suele recurrir a centros o remates desde media distancia, recursos que reducen su capacidad de desequilibrio.
De cara al duelo con la Selección Argentina, el plan parece definido: ceder la posesión, reducir espacios en el centro del campo y apostar a recuperaciones rápidas para lanzar ataques directos. Será un desafío que pondrá a prueba la paciencia y la capacidad de elaboración del equipo argentino en el cierre de su participación en el Grupo J.
















