El boxeador paranaense Franco Catena logró una nueva victoria, la quinta en su carrera profesional. Fue por nocaut técnico al inicio del segundo round. Pese al triunfo al Yunque, a su equipo y al público que fue al Club Talleres les quedó un sabor agridulce.
Franco Catena y una victoria con sabor agridulce
En el Club Talleres Franco Catena superó por nocaut técnico al inicio del segundo round a Luciano Orellana, tras cortarlo en la ceja derecha.
Víctor Ludi/UNO
Franco Catena se quedó con ganas de seguir combatiendo.
La definición llegó tras un primer asalto en el que ambos peleadores lo utilizaron de estudio más que nada. El local tomó la iniciativa y con una izquierda cruzada le provocó un corte en la ceja derecha de su rival, el chaqueño Luciano Orellana, que no parecía ser de gravedad.
Un final inesperado en el Club Talleres
En el descanso Orellana fue revisado por la doctora María Florencia Estrada. Tras deliberar con la facultativa, el púgil visitante no mostró muchas ganas de continuar, pese a que la herida no era de consideración. El árbitro Raúl Albornoz decretó el KOT y la cara del ganador y su gente no era de alegría sino de desazón ya que se quedó con ganas de poder brindar más espectáculo.
El público en el estadio, más allá que reconoció al pupilo de Wenceslao Mansilla con un aplauso, también se quedó con ganas de más. Catena, de 30 años y que había pesado 88 kilos, mejoró su marca a cinco peleas ganadas (tres de ellas antes del límite) y una derrota.

















