Alto Rendimiento
Viernes 18 de Enero de 2019

Una tarde de Wakeboard en el río Paraná

La Escuela Fly Wakeboard abre sus puertas todos los días en el Club Náutico de Paraná. Es una opción para los visitantes que buscan "vivir" el río practicando un deporte tan intenso como gratificante.

Una tarde de wakeboard en el río Paraná es un gran plan para experimentar durante el verano. La Escuela Fly del Club Náutico está consolidada y todos los profesores ya tienen la experiencia suficiente para que la persona pueda sentir una sensación plena más allá de que si logra pararse, o no, arriba de la tabla.

La verdad que es un deporte exigente (extremo) que demanda cierta preparación física pero la satisfacción que genera es proporcional al esfuerzo que demanda.

Si un visitante, como el uruguayo que este viernes tomó su tercera clase, pone en un buscador "escuela de wakeboard" la Fly está posicionada entre las primeras. En principio porque el director es Renato Buscema, que desde hace tiempo, entrena al equipo nacional que logró resultados muy importantes en los torneos internacionales en donde compitieron.

En la escuela, que tiene su sede en el Club Náutico de la capital entrerriana, entrenan desde pequeños riders hasta profesionales como Vicky de Armas que hoy nos abrió las puertas de su entrenamiento para la sesión de fotos.

La actividad deportiva, que lograron mantener durante buena parte del año generó el proyecto del wake cable y ahora están desarrollando la posibilidad de surfear con la ola que genera la lancha. Todo esto sucede en un espacio natural muy confortable, con sectores para descansar, escuchar buena música a la caída del sol, tomar unas bebidas frescas y picar algo a la vera del río.

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Uno de los tantos avances es tecnológico porque el alumno, que toma la clase, se calza un casco que tiene un sistema de comunicación que permite la conexión directa con el profe que maneja la lancha y va indicando los movimientos y corrige las posiciones del cuerpo.

Arriba de la lancha, hay que ponerse el chaleco (muy cómodo), el casco y calzarse las botas que están fijas a la tabla. Deciden el lugar para andar, el circuito habitual es desde el Club Náutico hacia el puerto nuevo de Paraná y luego vuelven hasta La Toma Nueva. El alumno o la alumna, se tira al agua y la lancha acerca la soga con el manillar.

Una vez agarrado con las dos manos, los brazos van por afuera de las rodillas, la lancha arranca y hay que llevar los talones a la cola para buscar la primera gran prueba del principiante que es lograr esquiar. Luego viene el segundo paso que es pararse y ahí ya la sensación de deslizarse por el río, a una buena velocidad, es intensa.

Claro que para poder realizar las pruebas que baja Vicky de Armas hay que entrenar, a conciencia, durante muchos años. Ella que forma parte del equipo argentino y está dentro del sistema de entrenamientos del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) ya tiene, a los 22; 14 años de experiencia.

La clase en la Escuela Fly vale unos 53 dólares por lo que hay que ahorrar para poder probar el deporte con el mejor equipamiento del mercado y arriba de una embarcación ideal.

Mirá la transmisión en Vivo Vía Facebook
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