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Elecciones 2021

Sin futuro ni proyectos, no tendrán voto joven

Candidatos hablan de marihuana para captar el "voto joven" (un 20% del padrón). Sin oportunidades ni proyectos para un futuro, no entusiasman a nadie.

Domingo 05 de Septiembre de 2021

Más de 6 millones de personas habilitadas para votar en las próximas PASO tienen entre 16 y 24 años. En medio de la incertidumbre por la decisión de los electores, el último mes los candidatos fueron en busca del denominado voto joven. Los especialistas aseguran que es la franja etaria donde hay mayor indecisión a la hora de elegir a quién votar, y no es para menos: los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) señalan que son los más castigados por la pobreza y el desempleo, a quienes les quitaron cualquier perspectiva de futuro. Durante la pandemia, fueron los menos afectados por el virus pero quienes sufrieron las peores consecuencias en materia económica y social.

Como van las cosas, no hay futuro para la juventud. Futuro es educación y trabajo. Tener un proyecto en la cabeza. Y así es imposible que puedan entusiasmar a nadie por más TikTok que metan los candidatos. No lo hará el macrismo o la oposición de derecha, ni lo hará el oficialismo que no ha presentado una medida que entusiasme a los jóvenes en la participación política.

Para esto, en las últimas semanas, no han tenido mejor idea que marcar como eje de la campaña electoral la legalización de la marihuana. Pareciera que el cerebro de la publicidad electoral oficialista dijo: “Los pibes fuman porro y quieren poder drogarse sin tener problemas con la policía. Hablemos de esto”. Encima, la respuesta de la oposición embarró cualquier posibilidad de discusión seria al respecto, al diferenciar el asunto por barrio y clase social.

Subestiman en forma horrorosa a los jóvenes, o no tienen nada para mostrarles ni prometerles para generar algún tipo de simpatía con ellos. O ambas cosas. Y encima pasan vergüenza con publicidades e iniciativas en las redes sociales buscando llegarles con un lenguaje al que no están habituados. Ya se sabe que no hay nada peor en el mundo que un viejo que se quiere hacer el joven. Cada cosa a su edad. Y la política no es cuestión de edad ni de plataformas o medios. En Estados Unidos le ganó la presidencia un candidato de 78 años a otro de 75.

Según un estudio realizado por el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) sobre el impacto de la pandemia en la economía, hasta el tercer trimestre del año pasado habían perdido su trabajo 560.000 jóvenes. La desocupación en personas de 18 a 30 años creció seis puntos porcentuales, pasando de 20% en el primer trimestre de 2020 al 26% durante el segundo trimestre, el período más crítico de la crisis sanitaria. En contraste, en la población de 31 a 65 años, la tasa de desocupación fue significativamente menor, con un pico de 10% en el segundo trimestre del año pasado. Es decir que, de los 3,9 millones de empleos perdidos en Argentina, 1,3 millones corresponden a jóvenes de entre 18 y 30 años. Esto significa que un tercio de los empleos perdidos afectó a personas jóvenes, sostuvo el diario El Economista.

La leve y lenta recuperación de la economía puede generar alguna que otra expectativa de pescar algún trabajo o que se reactiven las changas. Pero con esto no hacemos nada, no hay posibilidad de pensar más allá de la semana que viene, con suerte. No puede ser que la mejor oferta laboral para los jóvenes en el último tiempo sea ponerse a pedalear una mochila de Rappi o Pedidos Ya, que no deja de ser una opción pero es el emblema de la explotación flexibilizada del sistema. En el mejor de los casos, algunos jóvenes pueden entrar a trabajar en una obra si se reactiva la construcción, rubro que está muy lejos de un nivel medio de actividad, y que encima es temporal.

Las cifras de deserción escolar hablan por sí solas de la situación de la educación con un Estado que no logra contener ni en las escuelas a los adolescentes y jóvenes a los que ahora les piden el voto.

Cada dólar que se va en pagos de deuda externa o fugas por las distintas áreas de la producción, la economía y las finanzas, es una posibilidad menos para aquellos que siguen esperando. En ese sentido, ir ahora a pedirles un voto suena casi a provocación. Las encuestas marcan que habrá un índice de ausentismo muy alto en las PASO, y lo que hagan los adolescentes y jóvenes parece que reflejará su estado de ánimo.

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