Este miércoles 8 de noviembre la periodista y comunicadora especializada en Género y Derechos Humanos, Sandra Miguez, presentará en la Biblioteca Provincial de Entre Ríos (Alameda de la Federación 278) “Líbranos del Mal”, un texto donde retoma el recordado caso de los abusos y castigos en el Convento de Carmelitas Descalzas en Nogoyá.
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En 153 páginas, divididas en 12 capítulos, Miguez retoma los pormenores del caso y analiza los hechos que llevaron al juicio donde se juzgaron a las autoridades del Convento, además de la historia de una congregación que tuvo los ojos de un país encima. Asimismo, la autora propone reflexionar en torno al rol de las mujeres dentro de la iglesia católica y reivindica la voz de las denunciantes.
“Seguí con mucha atención todo lo que sucedía con este caso que surgió a partir de la investigación que hizo el Semanario Análisis”, indicó Miguez en diálogo con UNO. En este sentido comentó que siguió la causa -que explotó el 25 de agosto de 2016 a raíz de un allanamiento de la institución donde se encontraron látigos, cilicios y otros elementos de tortura- y destacó: “Me impactó muchísimo ver todo lo que sucedía y básicamente lo que me motivó fue un poco lo que me pasó con ‘Crímenes Menores: Género y Poder Judicial, la trama de una Disputa’ (Editorial Azogué, 2019), donde pensé que había que darle una vuelta al suceso y analizarlo con profundidad y ver en el transcurso del tiempo qué había pasado porque, si bien al principio tomó mucha notoriedad, el caso deja de estar en agenda y, fundamentalmente, quería que el documento permitiera disparar a la reflexión”. Asimismo, la periodista destacó que se propuso analizar el caso “para que cualquier persona que no estuviera familiarizada con temas de género pueda leerlo y hacerse preguntas”.
Preguntar y reflexionar
Consultada por el proceso de investigación y posterior escritura, detalló: “En primer lugar hice una indagación, sobre todo de lo que fue el material del juicio, como las testimoniales y las sentencias, donde allí hay mucha documentación y testimonios de las víctimas que, además, tienen un carácter oficial. También indagué y estudié mucho sobre lo relacionado con teología feminista, la historia del Convento y otros casos similares donde se radicaron denuncias de este tipo”.
En relación con esta investigación, Miguez se formuló varias preguntas que quedan planteadas a lo largo del texto para invitar a la reflexión crítica sobre estos hechos que marcan un punto de inflexión: “Fundamentalmente me pregunté qué había pasado, porque muchas veces se cuenta una parte en las crónicas, pero muchas cosas surgen a lo largo del juicio. Por ejemplo, un dato que a mí me resultó sumamente llamativo es que los familiares de las dos denunciantes, que hicieron aportes muy profundos dentro del proceso judicial, se habían enterado de detalles que fueron muy graves. Son estas cuestiones que tienen que ver con una institución que le cuesta muchísimo aggiornarse y aún persisten prácticas antiquísimas… En el Carmelo habían prácticas medievales y en este caso eran imposiciones y castigos”.
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En este aspecto Miguez remarcó a UNO que, en una parte significativa del texto, se destaca el hecho de que “las autoridades de la institución seguían silenciando estos abusos a pesar de que sabían qué estaba pasando” y consideró: “Hay una necesidad de la iglesia de actualizarse a la realidad, así como la realidad particular de las mujeres, porque en este Convento hubo una negación de la palabra de las mujeres y un silenciamiento, que es una situación que continúa sucediendo”.
Por otro lado, ante la consulta de UNO, la periodista indicó que tuvo la oportunidad de visitar la explanada del convento y comentó: “Lo que me llamó la atención es qué poco se sabe de lo que pasa adentro. Estuve en el lugar, di una vuelta y pensé en lo impactante que es que muchos de nosotros pasamos por este tipo de instituciones porque están cerca de nuestras casas y tenemos naturalizado que son lugares de acercamiento a la espiritualidad y a Dios para quienes profesan la fe y son espacios donde se busca la meditación y el silencio pero de pronto en ese lugar donde tenemos determinada percepción pasen este tipo de cosas, pero también pasan en otros lugares hechos como abusos infantiles o violaciones, y muchas veces esto se da en vínculo de intimidad donde hay una figura que se instituye en un lugar de poder y se vulnera a las mujeres, por lo general” y destacó además una particularidad donde, en el convento, “la figura de autoridad y poder era una mujer que vulneró a otras mujeres”.
La religión, un tema en agenda pública
Desde el punto de vista de Miguez, “hay un cuestionamiento a las congregaciones religiosas en general”, al ser que éstas son objeto de problematización, así como las sectas, hace décadas. “Es un tema de agenda pública y las redes sociales contribuyen a que haya una mayor difusión y es importante porque esto habla de conciencia social respecto a estos problemas, así como el compromiso que tenemos como sociedad respecto de lo que pasa”, resaltó.
Además la autora hizo énfasis en el rol de la mujer dentro de la iglesia católica y reiteró en la necesidad de la institución de modernizarse, pero aclaró: “El tema de la equidad es un tema complejo en general, porque la paridad en la sociedad no está lograda, por lo que en las instituciones es más difícil que eso suceda”. En este contexto, destacó hitos que se dieron recientemente como el voto de mujeres en el Sínodo de Obispos, pero “la iglesia católica tiene serias dificultades para que la modernización suceda porque además puede haber decisiones por parte de las autoridades, como es el Papa, pero hacia adentro hay resistencia porque está integrada mayoritariamente por varones. Entonces estas consideraciones marcan que hay mucha dificultad respecto a la paridad”.
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A tal efecto Miguez comentó que este tipo de discusiones y debates se dan gracias a las redes sociales y la agenda mediática, así como la contribución de teólogas feministas que se dedican específicamente esta problemática, porque “rompen una tradición que, en los orígenes de la iglesia, hubo participación de las mujeres y fueron borradas de la historia o, quienes participaron, fueron relegadas a segundas figuras”.
Sobre la autora
Sandra Miguez es periodista y licenciada en Comunicación Social. Es especialista en temas de salud, género y derechos humanos y tiene una amplia trayectoria en diversos medios radiales, televisivos, gráficos y digitales de la región y el país. Hace 12 años Miguez conduce el programa “Y de repente la noche”, que se emite los miércoles de 19 a 21 horas por diversas emisoras, donde se propone hacer periodismo con perspectiva humana.
Además de publicar una serie de ensayos, es autora de “Crímenes Menores. Género y Poder Judicial, la trama de una disputa” con editorial Azogué en 2019 donde analizó el proceso judicial que atravesó el caso de la joven entrerriana, víctima de femicidio, Micaela García.















