Causa "Melli"
Miércoles 08 de Agosto de 2018

Sabrina: "Un día que pasa, es un día que pasamos sin conocer al Melli"

La hija de desaparecidos le exigió al médico Torrealday que diga la verdad sobre el paradero de su hermano. También declaró su otro hermano

El testimonio de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, hija de los desaparecidos Raquel Negro y Tulio Valenzuela, rescató los capítulos más salientes de su historia personal y de la lucha que viene sosteniendo para saber la verdad de lo que pasó con su hermano mellizo. Este fue el eje central de su relato en la segunda audiencia del juicio de la denominada causa denominada IPP, que tiene como acusados a los médicos Miguel Torrealday, David Vainstub y Jorge Rossi, acusados de la sustracción y sustitución de la identidad de los hermanos mellizos, y uno de ellos que aún permanece desaparecido. Gullino Valenzuela Negro aportó el relato más relevante de la jornada y que movilizó a todos los presentes en el recinto del Tribunal Oral Federal de Paraná. En su declaración recordó la entrevista que mantuvo en 2013 junto a su hermano Sebastián Álvarez con los médicos del Instituto Privado de Pediatría (IPP) Torrealday, Vainstub y Rossi, además de Ángel Schroeder, fallecido en 2014. Según la testigo, Torrealday le mostró la incubadora donde ella había estado y le comentó que su hermano había ingresado con problemas de salud. "Partimos del rumor de que el melli había nacido muerto o que tuvo una cardiopatía severa: había que machacar, buscar, si lo habían operado, por ejemplo. Torrealday en la reunión que tuvimos nos comentó que si hubiera sufrido una cardiopatía a los seis días no lo hubieran devuelto al IPP. 'Tu hermanito entró descomplejizado, se pudo deber a una apnea o a una descompensación, pero salieron los dos juntos", dijo después de la audiencia en una entrevista con el programa La Huella del Caracol, que se emite por Radio Comunitaria Barriletes.
En otro pasaje de su declaración, Gullino interpeló al médico Torrealday para que revele el paradero de su hermano, en lo que quizás se constituyó en el momento más emotivo de la jornada. Al borde del llanto exigió saber la verdad. "Tengo muchas expectativas, que los testigos puedan aportar un dato nuevo, lo mismo que los médicos. Ellos ya son grandes y espero que puedan participar de esta historia de una manera más digna y más humana. Es un pedido; necesitamos tener paz, que puedan vivir la última parte de su vida en paz y que la brinden a nuestra familia. Un día que pasa, es un día que pasamos sin conocer al melli, es un poco luchar contra la impunidad y hacer justicia", reflexionó en su participación radial.
A continuación trazó diferentes hipótesis respecto de lo que pudo haber sucedido con su hermano, y en esa línea se refirió al proceso de restitución de su verdadera identidad.: "No es una hipótesis, era poner las piezas en su lugar, el tema era ver cómo encajaban", enfatizó.
En ese marco hizo una interpretación sobre los registros asentados en libro de ingreso y egresos del IPP. "Esos seis días de diferencia en el libro de producción, ese fue el gran acertijo durante muchos años", consideró.
La testigo reveló además el diálogo que mantuvo con el médico Torrealday hace algunos años. "'Tu hermanito salió de acá vivito y coleando'". En 2015 una de las enfermeras me dijo 'pensá que a tu hermano lo devolvieron al IPP'", aseveró.
"Estamos siguiendo los pasos de Abuelas de Plaza de Mayo, y buscando al melli, pero también haciendo nuestro camino. A todos nos fue pasando de ir reconstruyendo el entramado militar, que tenía una doble cara y que tiene que ver con el conocimiento científico de los médicos del IPP, que era necesaria para la apropiación del melli y mía. A este juicio le falta mucho y estamos con altas expectativas de que algún testigo aporte algún dato", completó Gullino.
Su otro hermano, Sebastián Álvarez, brindó una declaración quizás más punzante, y dirigida a la responsabilidad de los médicos en la desaparición del mellizo. En el recinto dijo que los cuatro médicos sabían dónde estaba el chico y que eran responsables por su paradero.

La enfermera
Luego se escuchó el testimonio de tres enfermeras que trabajaron en el IPP en el período que se cometió el delito. Beatriz Velázquez reconoció haber visto a los bebés en la maternidad del instituto de calle España, en Paraná. Hizo mención especialmente al que fue registrado en el libro de ingreso como Soledad López y precisó que los médicos y las enfermeras comentaban que habían ingresado los hijos de una guerrillera. También contó que uno de los médicos se hizo cargo de la atención de uno de los recién nacidos.
A su turno, la enfermera Felipa Arico confirmó que Torrealday y Schroeder eran los que estaban más tiempo en el área de Neonatología. En su relato consignó que ambos profesionales se ocupaban de los pacientes.
Mientras que Norma Lasbías explicó que Neonatología estaba a cargo de cuatro médicos, pero aclaró que Torrealday y Schroeder estaban perfeccionados en esa especialidad. Mencionó que una vez que egresaban los bebés internados eran entregados a sus familiares.
El juicio continuará hoy con la declaración de cinco testigos.

Comentarios