La quinta edición de la Peregrinación de Madres y Corazones Maternales se realizará el 4 de octubre. La caminata partirá a las 7 desde Los Ángeles Custodios y culminará en Padre Lamy (Oro Verde), donde habrá una misa abierta a toda la familia.
Peregrinación de madres en Paraná: 13 kilómetros de fe, oración y encuentro
El 4 de octubre se realizará la quinta edición de la Peregrinación de las Madres que unirá Los Ángeles Custodios y la casa del Padre Lamy
Peregrinación de madres en Paraná: 13 kilómetros de fe, oración y encuentro
El próximo 4 de octubre se realizará en Paraná la quinta edición de la Peregrinación de Madres y Corazones Maternales, una propuesta destinada a mujeres mayores de 18 años que recorrerán unos 13 kilómetros en una jornada marcada por la fe, la oración y el encuentro.
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La actividad es organizada por el grupo de madres Santa Gianna Beretta Molla, que este año cumple dos décadas de trayectoria. La peregrinación surgió hace cinco años como una manera de compartir con la comunidad parte de la formación y la experiencia de fe que el grupo desarrolla durante el año.
En diálogo con Radio La Red Paraná (88.7), Julieta Calveyra, integrante de la organización, explicó que se trata de una iniciativa que busca "evidenciar nuestra fe, el amor por la patria, Dios, la familia y la vida".
La concentración será a las 7 desde Los Ángeles Custodios. Las participantes recorrerán aproximadamente 13 kilómetros hasta llegar a Padre Lami, alrededor de las 12.30. Allí se celebrará una misa, que será abierta también a los familiares y a toda la comunidad.
Una convocatoria que creció año a año
La propuesta tuvo una importante respuesta en sus cuatro ediciones anteriores. Según contó Calveyra a UNO, el año pasado participaron alrededor de 380 mujeres, una cifra que superó las expectativas de la organización.
"Ha sido una gracia enorme. Mujeres que se han acercado, mujeres que han tenido algún proceso de conversión", señaló, y remarcó la alegría que significa para las organizadoras poder ofrecer la peregrinación como "un servicio para la comunidad, para las mujeres".
Recomendaciones para la caminata
Desde la organización recomendaron a las participantes llevar una mochila pequeña, con agua, alguna fruta y un abrigo. Durante el recorrido habrá tres paradas destinadas al descanso y al acceso a sanitarios.
Además, habrá vehículos de asistencia que dispondrán de agua y podrán colaborar con el traslado de mochilas o abrigos en caso de ser necesario. También está prevista la presencia de una ambulancia durante todo el recorrido.
La invitación es a vivir la jornada desde la oración, el agradecimiento y la entrega. "Lo principal es ir con ese ánimo de entrega, de ir pidiendo, rezando, agradeciendo, dando muestra de fe", expresó Calveyra.
La participación tiene un costo de $5.000, destinado a cubrir seguros y otros gastos de organización. Desde el grupo aclararon que el dinero no debe representar un impedimento para ninguna mujer que quiera participar.
El cierre será especialmente abierto a las familias: quienes acompañen a las peregrinas podrán acercarse a Padre Lami alrededor de las 12.30 para participar de la Santa Misa y compartir el final de la jornada.
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Quién fue Santa Gianna Beretta Molla
La peregrinación lleva el nombre de Santa Gianna Beretta Molla, médica pediatra italiana nacida en 1922, considerada por la Iglesia Católica como un referente para las mujeres, las esposas y las madres.
Según explicó Calveyra, Gianna llevó adelante su vida familiar y profesional procurando conciliar su matrimonio, la maternidad y su profesión médica, además de participar activamente en la Acción Católica.
Uno de los episodios centrales de su vida ocurrió durante el embarazo de su cuarta hija, cuando se le detectó un tumor. Como médica, conocía las consecuencias de las distintas alternativas de tratamiento y decidió priorizar la vida de su hija.
Gianna murió en 1962, después del nacimiento de su hija. Fue canonizada por el papa Juan Pablo II en 2004 y su esposo, Pietro, y la hija por la que había decidido dar su vida pudieron estar presentes en la ceremonia.
Para las organizadoras, su figura constituye un ejemplo de entrega y de la posibilidad de conciliar la vida familiar con el desarrollo profesional, desde la perspectiva de la fe que sostiene al grupo.














