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Otra tragedia aérea y las sospechas por el mal estado del viejo equipamiento militar

Tragedia y dolor en Paraná y en San Luis. Testimonios recogidos por UNO revelaron las advertencias previas por el estado de los aviones.

Miércoles 05 de Agosto de 2020

Gonzalo Fabián Britos Venturini pudo haber sido una víctima más de la triste historia de tragedias militares producidas como consecuencia de un antiguo equipamiento que las fuerzas militares siguen utilizando por el esfuerzo de su personal técnico. Lalo, como le decían en Paraná, o Bicho, su indicativo como piloto, falleció ayer cerca de las 10 durante una actividad de adiestramiento en la localidad cordobesa de Villa Valeria, en el Departamento General Roca. Hondo pesar y conmoción generó la tragedia y su deceso en la capital entrerriana y en la sociedad puntana. Ayer, en las redes sociales familiares, amigos y allegados de ambas comunidades expresaron su profundo dolor.

Tras la eyección, el piloto de A4AR reportado fue hallado sin vida en las inmediaciones de la localidad de Villa Valeria, informó oficialmente la Fuerza Aérea, a través de Twitter. Aunque se encargaron de aclarar que “aún se desconocen las causas del deceso del aviador militar”.

UNO se contactó ayer con autoridades de la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, San Luis, para conocer los próximos pasos, tanto sobre la investigación de lo sucedido como por el traslado del cuerpo hacia la capital provincial.

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Gonzalo era capitán de la Fuerza Aérea. Tras realizar sus estudios medios en la Escuela de Educación Técnica Nº 3 Teniente Luis Cenobio Candelaria, y egresar con el título de técnico aeronáutico en 2004, siguió sus estudios en la Escuela de Aviación Militar de Córdoba. Fue destinado a Mendoza, y desde hace unos seis años estaba alistado en San Luis. Además, era aviador naval de la Marina, donde egresó a fines de 2011 destacado por haber obtenido el mejor promedio general de egreso, el mejor promedio en estudio y el mejor promedio en la etapa de formación.

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El accidente “ocurrió mientras dos aeronaves A4AR se encontraban cumplimentando el plan de adiestramiento previsto para el Grupo 5, situado en la localidad de Villa Reynolds, San Luis”, aporta el breve parte de prensa difundido oficialmente por la fuerza militar.

Si bien es motivo de estudios y demandará varios días conocer los motivos de lo ocurrido, tanto por el desperfecto del avión como de la falla en la eyección, es inevitable no referirse a la obsolescencia del equipamiento en uso de las bases militares. Así, no es casual que muchos recordaran charlas sobre que el sistema de eyección estaba vencido en esas naves, que datan de más de 40 años.

Gonzalo
Tragedia: Lalo, como le decían en Paraná, o Bicho, su indicativo como piloto, falleció ayer cerca de las 10 durante una actividad de adiestramiento en la localidad cordobesa de Villa Valeria

Tragedia: Lalo, como le decían en Paraná, o Bicho, su indicativo como piloto, falleció ayer cerca de las 10 durante una actividad de adiestramiento en la localidad cordobesa de Villa Valeria

En esa brigada puntana había unos 15 pilotos, a los que se los conoce como halcones por su identificación con esa base. Sin embargo, algunos de ellos habían presentado, incluso por escrito, su negativa a seguir volando en esos aviones. De un total de 11, solo permanecían operativos seis. “Seguían marchando como sucede con todos los equipos militares, por el esfuerzo del personal técnico”, consignó un allegado a Gonzalo.

Sobre la eyección, un especialista consultado por UNO dio cuenta de que funciona con un sistema a modo de “tren de explosivos”. La primera explosión provoca la apertura de la cabina, luego se desplaza asiento con piloto, y en esa trayectoria describe un dibujo, según la posición del avión. Posteriormente se provoca una explosión que dispara el paracaída, y cuando llega a la posición final se producen dos explosiones en la extensión de las cuerdas. Claro que todo esto depende de los metros necesarios para eyectarse a tiempo.

La información oficial da cuenta de que la nave McDonnell Douglas A-4AR había partido de su base, en la guarnición de la V Brigada Aérea de Villa Reynolds (San Luis).

El piloto volaba en el marco de un ejercicio militar y, según lo que se conoce hasta el momento, se eyectó en la zona que se conoce como Campo la Primavera de Villa Valeria, a unos 50 kilómetros del punto de partida.

Un equipo multidisciplinario de peritos trabajó ayer en la zona donde cayó el avión a los fines de determinar las causas de lo ocurrido. Gonzalo se encontraba adherido a la butaca, con el paracaídas desplegado en forma lineal.

Otro antecedente

Si bien en este caso ni el avión ni el piloto pertenecían a la II Brigada Aérea con asiento en Paraná, la tragedia vuelve a recordar otras que conmocionaron a Paraná. Han sido varias desde los años 80. La última sucedió el 9 de marzo de 2006, cuando una aeronave perteneciente a la guarnición local cayó y se desintegró por completo con todos sus ocupantes –que revistaban en Paraná– en cercanías de una base militar de La Paz, en Bolivia. El avión había trasladado al vecino país al entonces también ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. Se decretaron tres días de duelo nacional.

Muy reconocido en los ámbitos educativos

Hijo de un suboficial de la Fuerza Aérea, Gonzalo fue recordado por su formación e interés en la enseñanza, y su capacidad para la resolución de los problemas. Fue abanderado en la EET Nº 3 y en la Escuela de Aviación Militar, “un orgullo para la escuela de La Base”, dijo Antonio Bianchini, uno de sus profesores en Paraná.

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