Como cada 8 de mayo, se celebra el día de la patrona de la Argentina, la solemnidad de Nuestra Señora de Luján. Esta tarde, a las 16, se hará la procesión, misa y fiesta patronal en la comunidad de Paraná. La parroquia, ubicada en 4 de Enero 683, invitó a sus vecinos a adornar el frente de los hogares, de celeste y blanco. Además, de 8 a 12 se rezará el Santo Rosario de manera continuada para pedir por las intenciones de las familias.
Fiesta patronal de la Virgen de Luján, como cada 8 de mayo
Parroquia Nuestra Señora de Luján
Luján. Este lunes a las 16 se realizará la procesión y posteriormente la misa patronal en la comunidad de Paraná.
Parroquia Nuestra Señora de Luján
La Virgen. Es considerada patrona de la Argentina, de las rutas y de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
La historia de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, indica que en 1630, dos imágenes de la Purísima Concepción de María, traídas desde Brasil, llegaron al puerto de Buenos Aires y desde allí emprendieron viaje a Santiago del Estero. En el camino, las carretas que las transportaban detuvieron su marcha a orillas del río Luján. Pese a los intentos de bueyes, estos no consiguieron mover las carretas que habían quedado inmovilizadas. Los transportistas se dieron cuentas que al quitar una de las imágenes de la virgen de la carreta, ésta se movía. Por este motivo, la pequeña imagen de 38 centímetros, de terracota pintada, allí se quedó y se convirtió en la Virgen de Luján.
Oración a Nuestra Señora de Luján
Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Patria; hoy alzamos nuestros ojos y nuestros brazos hacia tí… Madre de la Esperanza, de los pobres y de los peregrinos, escúchanos…
Hoy te pedimos por Argentina, por nuestro pueblo. Ilumina nuestra patria con el sol de justicia, con la luz de una mañana nueva, que es la luz de Jesús. Enciende el fuego nuevo del amor entre hermanos.
Unidos estamos bajo la celeste y blanca de nuestra bandera, y los colores de tu manto, para contarte que: hoy falta el pan material en muchas, muchas casas, pero también falta el pan de la verdad y la justicia en muchas mentes. Falta el pan del amor entre hermanos y falta el pan de Jesús en los corazones.
Te pedimos Madre, que extingas el odio, que ahogues las ambiciones desmedidas, que arranques el ansia febril de solamente los bienes materiales y derrama sobre nuestro suelo, la semilla de la humildad, de la comprensión. Ahoga la mala hierba de la soberbia, que ningún Caín pueda plantar su tienda sobre nuestro suelo, pero tampoco que ningún Abel inocente bañe con su sangre nuestras calles.
Haz, Madre, que comprendamos que somos hermanos, nacidos bajo un mismo cielo, y bajo una misma bandera. Que sufrimos todos juntos las mismas penas y las mismas alegrías. Ilumina nuestra esperanza, alivia nuestra pobreza material y espiritual y que tomados de tu mano digamos más fuerte que nunca: ¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA, CANTA Y CAMINA! Amén.















