Pesca
Martes 21 de Noviembre de 2017

En plena veda arrasaron con un gran cardumen de surubíes

El paso "obligado" de miles de surubíes por el Río Uruguay, en la zona de La Tortuga Alegre, derivó en una grave matanza que pescadores furtivos llevan a cabo a metros de un destacamento policial.

En la zona del camping de la Tortuga Alegre, ubicado pocos metros al sur de la Represa de Salto Grande, se han combinado en las últimas semanas dos fenómenos contrapuestos. Por un lado, la llegada de un bellísimo y gigantesco cardumen de surubíes, que se arrima a la costa, su paso "obligado". Por el otro, el ataque artero de pescadores furtivos, que aprovechan la noche y la inacción policial para llevar adelante una matanza tan cruel como ilegal.

Lo que está ocurriendo pasa desapercibido para la mayoría de los habitantes de la región, pero no para los pescadores deportivos que frecuentan la zona.

"Desde la costa, están matando surubíes a dos manos. Desde la curva del arroyo hasta La Palmerita, cientos de personas, minado de gente", describieron a ElEntreRíos desde un grupo de apasionados de la pesca deportiva.

Reclaman que "alguien de abigeato se instalé en el lugar, especialmente por la noche". "Tiran los plomos con las patejas (los robadores) desde la costa. Nosotros hacemos pesca con devolución pero lo que están haciendo desde la costa es una gran matanza", explican.

Veda absoluta
La pesca del surubí está vedada durante todo el año. Sólo hay un período, entre el 10 de marzo y el 14 de agosto, en el que está autorizada la pesca deportiva. Es decir, con devolución. Pero nada de ello parece importar por estos días en la Tortuga Alegre. Muy por el contrario, "vale todo".

En 2016 se vivió una realidad similar. La depredación sólo se vio atemperada unos pocos días en que personal de la policía de Abigeato se acercó a controlar. Pero antes y después, mataron a los surubíes sin piedad, casi en las narices del Destacamento Policial dependiente de Comisaría Novena.
Críticas a la Tortuga Alegre

El malestar lo hacen extensivo al camping de La Tortuga Alegre, no sólo porque es testigo pasivo de lo que sucede con la depredación ictícola, sino por la calidad de los servicios que presta.

"Cobran la entrada, pero los baños están destruidos y los turistas no tienen ni para comer un sándwiches. Es una mugre la cocina y solo tienen agua, gaseosas, galletitas, yerba y alguna que otra cosa más. Pero los pescadores no tienen un lugar recomendable para parar a almorzar", explicaron.

Según las normativas provinciales, el Camping La Tortuga Alegre pertenece al Estado entrerriano y depende de la Codesal (Corporación para el Desarrollo de Salto Grande). Según lo investigado por la Justicia, los fondos recaudados por las entradas que allí se vendieron durante 11 años, mientras presidía el ente Luis Mazurier, nunca quedaron asentados en los registros contables ni fueron informados al Tribunal de Cuentas de Entre Ríos.

Con posterioridad y desde que asumiera José Ostrosky en febrero de 2016, la Codesal no ha podido tomar formal posesión del lugar, situación que habría quedado descripta en una exposición ante la Justicia.

Fuente: www.elentrerios.com

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