El Centro Educativo de Integración Municipal (CEMI) inició las actividades por el Mes de la Inclusión con una jornada compartida junto a niñas y niños del merendero Corazones Felices, del barrio 1° de Julio.
El CEMI inició el Mes de la Inclusión con juegos y un encuentro con niñas y niños de Paraná
La jornada del CEMI reunió a jóvenes del centro municipal y chicos del merendero Corazones Felices, con juegos, actividades recreativas y una merienda.
El CEMI inició el Mes de la Inclusión con juegos y un encuentro con niñas y niños de Paraná.
El encuentro incluyó juegos, actividades recreativas y una merienda, con la participación de jóvenes que asisten al CEMI y chicos de entre 7 y 11 años que concurren al espacio comunitario.
La propuesta surgió a partir del contacto entre referentes del merendero y el equipo municipal de Discapacidad. El objetivo fue generar un espacio de encuentro entre personas de distintas edades y experiencias, ampliando los vínculos más allá de las instituciones que habitualmente trabajan con la temática de la discapacidad.
“Estamos comenzando el Mes de la Inclusión, que se celebra en octubre, y recibimos a los chicos del merendero Corazones Felices para compartir juegos, actividades y una merienda con los jóvenes del CEMI”, explicó Cristina Ripari, directora general de Políticas de Integración y Discapacidad de la Municipalidad de Paraná.
La inclusión como construcción comunitaria
Ripari destacó la importancia de generar vínculos con distintos sectores de la comunidad y señaló que las actividades previstas durante octubre buscarán ampliar esos espacios de participación.
“La idea es encontrarnos no solamente con instituciones que trabajan en y con discapacidad, sino también con niños, adolescentes, adultos mayores de otros espacios. Esto también es inclusión”, sostuvo.
La jornada se realizó en conjunto con la Subsecretaría de Desarrollo Humano y permitió que los niños del merendero conocieran las instalaciones del CEMI y compartieran actividades con sus integrantes.
Para Sandra Bordón, coordinadora de Discapacidad de la Municipalidad, uno de los aspectos centrales fue propiciar un encuentro sin poner el foco en las diferencias.
“Los chicos lo están disfrutando mucho. Ellos no ven desigualdades, no vienen a comparar, sino a compartir un día hermoso, de merienda y de aprendizaje mutuo”, expresó.
La experiencia se replicará en otros barrios
Bordón agradeció la participación del merendero y de los vecinos del barrio 1° de Julio, y anticipó que la iniciativa podría extenderse a otros espacios comunitarios de la ciudad.
“La idea es poder llevar esta experiencia a otros merenderos y comedores de Paraná”, indicó la funcionaria.
Desde Corazones Felices también valoraron la jornada. “Fuimos invitados a participar de esta jornada y trajimos a chicos de entre 7 y 11 años para que pudieran compartir, merendar y jugar. Estamos viviendo una experiencia muy linda”, contó Iris Godoy, referente del merendero.
Godoy señaló que al espacio concurren alrededor de 200 niñas y niños de distintos sectores, entre ellos los barrios Yatay, 1° de Julio y Consejo.
“Los chicos no hacen diferencias, y eso es lo importante. También pudimos conocer este lugar, porque no lo conocíamos, y la verdad es que estamos muy contentos”, concluyó.













