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Belgrano y su recordado paso por Entre Ríos

Considerado uno de los fundadores de la patria, estuvo varios días en esta provincia donde recibió apoyos y la hospitalidad de su gente.

Sábado 20 de Junio de 2020

Se cumplieron ayer los 200 años del fallecimiento de Manuel Belgrano, uno de los hombres más importantes en la historia de la Nación y un prócer cuyo verdadero valor ha sido reconocido en los últimos años gracias a una gran cantidad de investigaciones que fueron revelando un pormenorizado detalle acerca de su enorme valor para el nacimiento de la Patria.

Como parte de ese redescubrimiento de la figura de Belgrano, también aparecen detalles sobre el paso de Creador de la Bandera por la provincia de Entre Ríos.

Belgrano fue uno de los primeros patriotas que participaron en los trabajos prerrevolucionarios y fue uno de los vocales en la Primera Junta de Gobierno de 1810. Fue durante aquellos días que recibió una de las primeras grandes misiones al servicio de la nueva Nación.

Como improvisado general fue destinado a comandar una de las dos misiones que partieron de Buenos Aires hacia el interior del territorio para impedir las reacciones en contra de aquel primer gobierno patrio.

Al frente de 200 hombres “entresacados de distintos batallones”, Belgrano partió hacia el Paraguay en setiembre de 1810. El primer contacto con Entre Ríos lo tuvo en su camino hacia el norte cuando llegó a La Bajada del Paraná, donde recibió la ayuda de su gente y la incorporación de un importante número de hombres para su ejército.

La campaña del Paraguay lo forjó como militar en un marco de batallas memorables como la Tacuarí. No se obtuvieron los resultados esperados, pero Belgrano dejó la simiente de la idea revolucionaria que poco después ocasionaría el movimiento libertario del Paraguay.

Hospitalidad uruguayense

Emprendido el retorno, Belgrano bajó por la costa del Uruguay y, según lo relata el reconocido investigador de Concepción del Uruguay, profesor Oscar Urquiza Almandóz, el prócer tomó el camino del oriente mesopotámico, registrando su paso por Santo Tomé el 31 de marzo. El 6 de abril se hallaba en Mandisoví, y de allí siguió sin detenerse marcharon hasta Concepción del Uruguay, adonde arribó el 9 de abril de 1811 a las diez y media de la mañana.

Ese día, desde hora muy temprana, los pobladores de la villa esperaron la llegada del ejército y su jefe. Las noticias llegadas el día anterior habían dado cuenta de la proximidad de las tropas.

“No sabemos con certeza dónde se alojó el general Belgrano durante su permanencia en Concepción del Uruguay. Una vieja tradición lugareña – de cuya veracidad mucho dudamos – sostiene que lo hizo en la casa de los Calvento, convertida hoy en Museo Provincial Casa Delio Panizza”, remarca Urquiza Almandóz.

Según el mismo relato, el mismo día de su llegada, apenas ubicado en su alojamiento, Belgrano tomó pluma y papel para escribir a la Junta de Buenos Aires. Después de anunciarle que había llegado a Concepción del Uruguay sin mayores inconvenientes, le comunicó que tenía recibidas noticias del Paraguay donde todo parecía estar en orden. Luego de referirse a sus trabajos para pasar con sus tropas a la Banda Oriental, informó que había recibido buenas noticias de Artigas, que ya se hallaba en la capilla de Mercedes. Finalmente, vaticinó que muy pronto se encontraría con “los valientes de la Campaña Oriental”.

Estadía

Según afirman diferentes investigaciones, no menos de once días permaneció Belgrano en la villa de Concepción del Uruguay. “Hacemos esta afirmación basándonos en su epistolario, ya que la última carta que conocemos fechada en ese lugar, es del 19 de abril de 1811”, señala el investigador uruguayense en su “Historia de Concepción del Uruguay”.

Durante este lapso adoptó múltiples disposiciones a fin de atender los problemas de la guerra y ultimó los preparativos para cruzar con sus tropas el río Uruguay e introducirse en la Banda Oriental. También mantuvo una activa correspondencia con el gobierno, jefes militares y otras personas. En esos días de permanencia en Concepción del Uruguay, el ex capitán de Blandengues don Jorge Pacheco, le suministró un carruaje, lo que mereció un gracioso comentario del jefe patriota: “Gracias por el coche – le dijo – pero debe Ud. hacer quitar lana de los asientos porque están muy altos, y todavía tengo un chichón en la frente de esas resultas”.

Ultimados los preparativos, Belgrano dio la orden de que las tropas cruzaran el Uruguay desde Perucho Berna (actual departamento Colón) hacia el paso de Paysandú, pues así “se ahorraría camino”.

El general Belgrano abandonó Concepción del Uruguay en la segunda mitad de abril de 1811. Seguía el duro camino que el destino le tenía señalado. Vendrían después las victorias y las derrotas, la inspirada creación de la bandera, las misiones diplomáticas, la jefatura del Ejército del Norte, la enfermedad, y finalmente su muerte en la pobreza.

El prócer

Nacido en Buenos Aires en 1770, había estudiado las primeras letras bajo la dirección materna, para ingresar luego en el Real Colegio de San Carlos. Enviado por su padre a España, estudió en la Universidad de Salamanca. En 1798 obtuvo el título de bachiller en Leyes, en Valladolid y cuatro años después se recibió de abogado. Poco después partió de regreso hacia su ciudad natal, ya designado secretario del Consulado que debía crearse en la ciudad de Buenos Aires. Durante las invasiones inglesas obtuvo su bautismo de fuego y comenzó su carrera ya con grados militares. La Revolución de Mayo y los posteriores acontecimientos del nacimiento de la Nación lo ubican como uno de los incuestionables Padres de la Patria.

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