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Arquitectos promueven viviendas acordes a necesidades de la vejez

Jóvenes entrerrianos diseñaron un complejo habitacional para adultos mayores, aplicando la tecnología domótica para una mejor calidad de vida

Sábado 17 de Agosto de 2019

Sebastián Deraco es de Crespo, Paula Lencina de Santa Elena, y Daniela Zordán de Chajarí. Como trabajo de tesis para graduarse en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) diseñaron un innovador complejo habitacional que contemple las necesidades específicas de los adultos mayores, y sueñan con poder llevarlo a la práctica algún día.

En el proyecto, los ahora jóvenes profesionales incluyeron la tecnología domótica, que aplicada al control y la automatización inteligente de una casa posibilita un uso eficiente de la energía, aporta seguridad y confort, y permite una comunicación entre el usuario y un sistema de monitoreo.

Para lograr su objetivo, investigaron casi tres años y analizaron la realidad de la población entrerriana, contemplando que actualmente la provincia registra un elevado índice de envejecimiento poblacional. “Este fenómeno, que se presenta a nivel nacional e internacional, plantea desafíos a los cuales la arquitectura, en conjunto a otras disciplinas, debe dar respuesta”, señalaron en su abordaje, y observaron: “El creciente envejecimiento poblacional evidencia la necesidad de proyectar lugares para que las personas mayores envejezcan adecuadamente. En este contexto, las viviendas familiares y las residencias gerontológicas de las personas mayores, en Entre Ríos no están pensadas para acompañar la singularidad en el proceso del envejecimiento, dificultando vivenciar una vejez en forma confortable y autónoma”.

En este marco, Sebastián Deraco,, comentó a UNO: “Es una etapa que nos va a llegar a todos y en un futuro va a ser muy complicado, con un cambio de paradigma. Hoy en día se piensa todo para los jóvenes y para el 2050 se prevé que el número de activos se equipare al de pasivos y ahí sí va a haber un inconveniente bastante importante, porque no van a dar abasto los servicios ni la gente va a estar preparada para este grupo etario”.

Asimismo, explicó: “Nos abocamos a Entre Ríos porque somos de acá y además por el incremento poblacional de adultos mayores que hay en la provincia: ya en el censo del 2010 había 14.3%, superando por el doble de lo que considera la OMS una población envejecida, que es el 7% de ancianos respecto de la población total. En el censo que se hará en el 2020 se estima que va a rondar el 20% o más”, analizó.

En su análisis, observó que la mayoría de los espacios destinados a los adultos mayores no reúnen las mejores condiciones ni son los adecuados: “Por lo general son casas refuncionalizadas, o mal refuncionalizadas desde el punto de vista arquitectónico, con muchas barreras arquitectónicas, como desniveles, escaleras, pisos que no son aptos y pueden producir caídas. Hay muchas falencias porque son lugares que no están acondicionados acorde a las personas de más edad. Hay muy pocos lugares pensados para ellos y construidos desde cero con el fin de ser habitados por adultos mayores”, dijo.

Diseño

Su director de tesis fue Alejandro Rodríguez, pero además de los aportes de docentes de su universidad, recurrieron a un abordaje interdisciplinario, realizaron cursos para interiorizarse sobre el tema y enriquecieron su mirada sobre la realidad que atraviesan las personas que llegan a la vejez para aplicar de una manera adecuada sus conocimientos de arquitectura.

Cuando comenzaron a elaborar la idea, el dólar costaba 19 pesos y diseñaron un complejo habitacional con una estructura compleja que prioriza el confort y al seguridad. Sobre este punto, Deraco, quien integra el estudio ArquiMob, indicó: “Hoy estamos hablando de un dólar a 60 a 65 pesos, pero cuando hicimos el diseño nos acotamos a lo que es un presupuesto de Argentina y en ese entonces estaba a 19 pesos y era super viable. La tecnología más cara que pusimos rondaba entre 3.500 y 5.000 dólares, y lo único que excedía sería el presupuesto, que a eso lo dejamos como algo alternativo, fue una grúa que lleva a la persona de la habitación al baño en forma lineal. Se trata de una estructura por la que debe correr un riel, pero eso quedaría a criterio de quien habita el lugar, si tiene problemas motrices y puede llegar a acceder a esa tecnología está preparada la vivienda”.

“Utilizamos muchas cosas. En lo que es la parte arquitectónica intentamos contemplar las posibilidades que puede llegar a tener un anciano que supere lo 60 años de edad y por fuera del complejo planteamos sendas táctiles que se pueden apreciar con las manos y con los pies. Un sistema de este tipo ya está implementando por ejemplo en la peatonal en Santa Fe, con baldosas que se usan con diferentes texturas y quien no tiene la posibilidad de ver puede ir apreciando el suelo y ver si hay algún peligro”, explicó y agregó: “Definimos hacer todo a nivel cero para que no haya inconvenientes de rampas o de escaleras, ya que si bien la rampa es una solución, si está todo planteado al mismo nivel es mejor. Y entre otros aspectos tuvimos en cuenta fue la ventilación y el contacto con la naturaleza”.

Asimismo, mencionó que el complejo está ideado con una zona de rehabilitación, con un circuito para realizar ejercicios físicos adecuados para ese grupo etario. “También incluimos luces que se atenúan, para evitar el deslumbramiento cuando uno se levanta de la cama rápido, ya que eso puede ocasionar caídas, y sumamos todo tipo de sensores, como los biométricos; todo monitoreado desde un centro. Además contemplamos un salón de usos múltiples para que festejen los cumpleaños y reciban a un mayor grupo de gente que se encuentren ahí”, mencionó Deraco.

En cuanto a la parte domótica, consideraron brindar la mayor seguridad: “Utilizamos sensores de humo, de escape de gas, de intrusión. Obviamente que a estos sensores y las cámaras de seguridad las utilizamos por fuera de la habitación, para no afectar la privacidad. Usamos láser perimetrales y lo que se llaman barreras virtuales, que enmarcan un límite pero dejan traspasarlo visualmente. También un sistema de huella digital para la apertura de la puerta, ya que llegando a una cierta edad los ancianos pierden precisión y les cuesta ingresar la llave en la cerradura y este sistema es más práctico, aunque no descartamos el mecanismo tradicional por las dudas si hay un corte de luz muy prolongado; y por dentro se abre con un botón”, detalló.

“También implementamos un botón antipánico, por si alguien se cae o se está por descompensar, para que pueda oprimirlo y recibir asistencia, ya que siempre hablamos de una vivienda con comunicación con un centro asistencial y un monitoreo las 24 horas”, señaló.

Por último, comentó que el complejo habitacional está pensado para personas autoválidos y semidependientes. “Las viviendas son para dos, para que pueda vivir una pareja o alguien con un amigo, pero que sea por elección propia y no por imposición”, manifestó, destacando el respeto por al autonomía de quien llegó a la vejez.

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