La panadería social San José cumplió tres años de actividad el pasado 5 de abril y ayer honraron a su patrono trabajando y proyectando seguir creciendo en una actividad que nació con el objetivo de fomentar la formación y capacitación en el ámbito laboral de los jóvenes del barrio, como así también la contención de quienes estén o no atravesados por el flagelo de las adicciones, explicaron en aquel entonces sus referentes, quienes impulsaron este proyecto bajo al órbita de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.
La panadería social San José honró a su patrono trabajando
La panadería Social San José se afianza y crece
A su vez, señalaron sobre este proyecto: “Debido a la situación por la que atraviesan la mayoría de las familias de nuestros barrios, con la comunidad parroquial y el grupo de jóvenes vimos la necesidad de pensar, proyectar y llevar adelante un espacio de capacitación laboral, con la finalidad de crear cooperativas de trabajo que den respuestas a las demandas y necesidades de toda la comunidad”.
La panadería funciona en calle República de Siria 494, en barrio La Floresta en Paraná. Luis Hualde, uno de sus integrantes, contó a UNO que en esta época del año intensifican su labor: “A medida que va haciendo un poco más de frío la gente consume más panificación. En este momento somos nueve personas trabajando y la idea es que con este incremento de la demanda podamos incorporar más gente de manera temporal, como hacemos todos los años a mediados de mayo y junio, hasta noviembre y diciembre, ya que en verano merma la actividad”.
“Desde un principio nos propusimos brindar un buen producto a la comunidad, tratando de que sea de buena calidad pero más accesible al bolsillo de cada uno. Pero a la vez nuestra finalidad era poder generar una fuente de trabajo para los chicos, pensamos que lo mejor era encomendarle este proyecto a San José, patrono del Trabajo”, explicó.
Hualde recordó que en los inicios de la actividad comenzaron con una serie de capacitaciones y una amasadora que les había brindado el padre Ricardo López, quien en ese entonces era el sacerdote a cargo de la parroquia Guadalupe. “Esa amasadora nos acompañó al menos un año y medio. Con el pasar del tiempo fuimos presentando proyectos para poder gestionar ayudas del gobierno provincial para adquirir maquinaria industrial, y fue así que logramos empezar a trabajar más fuertemente. Lógicamente nos seguimos capacitando, inclusive hasta el día de hoy. No solo nos abocamos a formarnos en panadería y todo lo que conlleva elaborar panificados y otros productos, sino también para poder obtener los carné de manipulación de los alimentos para los chicos, el tema de seguridad e higiene dentro del local, y demás”, sostuvo.
Por otra parte, destacó: “Con muchos de los chicos hemos hecho escuela en esta panadería, porque aquí dieron sus primeros pasos, se capacitaron y algunos abrieron su propio emprendimiento de panificados en su casa o se fueron a trabajar a otras panaderías industriales de supermercados y demás, accediendo a una fuente laboral genuina y proyectando un futuro a partir de esta experiencia”.
Por último, mencionó que la panadería atiende al público de lunes a viernes de 7 a 12.30 y de 16.30 a 18; y los sábados y domingos de 8 a 12. “La gente puede encontrar pan, galletas, bizcochos, facturas, alfajores de maicena, palmeritas y otros productos hojaldrados, que son nuestro fuerte. Y también sumamos por encargue tortas y mesas dulces. Lo que elaboramos es de muy buena calidad y los precios son muy accesibles”, concluyó con entusiasmo.
















