En diálogo con La Mañana de la Red (88.7), el gerente comercial de Leiva Hermanos S.A., Juan Ignacio Leiva, compartió recuerdos de su infancia en Paraná, el crecimiento de la empresa familiar y la importancia de trabajar en equipo dentro y fuera del ámbito empresarial.
Juan Ignacio Leiva: "Crecimos en la oficina de mi viejo y aprendimos escuchando"
Juan Ignacio Leiva habló sobre el legado de su padre, el rol de sus hermanos en la empresa Leiva Hnos. SA y el compromiso con la comunidad paranaense.
Juan Ignacio Leiva: "Crecimos en la oficina de mi viejo y aprendimos escuchando".
La firma, con más de 30 años de trayectoria, desarrolla actividades que van desde el corretaje de cereales y la logística hasta operaciones en el mercado de capitales, seguros, turismo y cajas de seguridad. Sin embargo, detrás de esa estructura hay una historia profundamente ligada a la familia.
Una infancia en Paraná marcada por la escuela pública y el deporte
Leiva cursó la primaria en la Escuela República de Entre Ríos y el secundario en la Jauretche. Al recordar su paso por la educación pública, destacó el valor de los docentes en su formación. “Tuve una niñez muy feliz y estoy muy agradecido con mis maestros. Conservo amigos de aquella época y creo que recibimos una buena educación”, recordó el empresario.
Al reflexionar sobre los cambios en el sistema educativo en las últimas décadas, señaló: “Creo que todos hemos visto lo que ha pasado en el país en los últimos 20 o 30 años. Siento mucha admiración por los maestros. Mi abuelo materno fue maestro, hizo toda su carrera en la docencia, y tengo familiares que también lo son. Lamentablemente no están considerados ni remunerados como deberían”.
Además de la escuela, el deporte ocupó un lugar importante en su crecimiento. Practicó tenis y rugby en el Club Atlético Estudiantes, experiencia que todavía hoy valora por los vínculos que generó. “Conservo amigos de esa etapa. Incluso algunos de nuestros hijos hoy van juntos a la escuela”, contó Juan.
Actualmente, la empresa acompaña a distintas instituciones deportivas de la región. “Nos gusta apoyar el deporte en la medida de nuestras posibilidades. Es un valor importante por lo que transmite. Nosotros siempre elegimos que nuestros hijos hagan deporte”, explicó. También destacó el acompañamiento a iniciativas culturales y comunitarias: “Tratamos, como familia empresaria, de acompañar el desarrollo de nuestra comunidad”.
El origen de Leiva Hermanos S.A. y el legado de su fundador
La historia de la empresa está estrechamente vinculada a la figura de su padre, Horacio Leiva, quien comenzó su carrera en el sector bancario y luego se independizó para iniciar su propio camino en el agro. “Arrancó muy joven a trabajar y después empezó con negocios vinculados al agro, brindando servicios a clientes en una época muy distinta a la actual, con otras comunicaciones y otra logística”, recordó.
Con el tiempo, la empresa fue creciendo y sumando a los hijos al proyecto. “Nosotros crecimos yendo a la oficina de mi viejo, escuchando y aprendiendo. Recuerdo mis primeras tareas como cadete a los 15 años. Había una frase que nos quedó: ‘callate y escuchá’. Tenías que aprender”.
Hoy los nueve hermanos forman parte de la empresa, y ya comenzó a incorporarse la tercera generación. “Tenemos diferencias de edad importantes, pero trabajamos juntos y lo disfrutamos. Para nosotros la familia es el centro del universo”, reflexionó el paranaense.
Ese proceso no fue casual. “ No sé si mi padre soñaba con que todos trabajáramos juntos, pero fue quien lo hizo posible. Tuvo la paciencia de formarnos y de agruparnos en una misma dirección”, destacó.
Una empresa construida entre nueve hermanos y tres generaciones
La vida familiar también refleja esa identidad colectiva. Reuniones numerosas, viajes compartidos y actividades en conjunto forman parte de la dinámica habitual. “Cuando crecés toda tu vida con tus hermanos y después trabajás con ellos todos los días, compartiendo proyectos, dificultades y logros, se genera algo muy particular”, señaló.
Para Leiva, el vínculo cotidiano con su padre sigue siendo central. “Hay gente que ve a su padre una vez por semana o una vez al mes. Yo lo veo todos los días. Tomamos mate todas las mañanas y hablamos permanentemente”.
El trabajo en equipo es uno de los valores que atraviesan la cultura de la empresa. “Cuando querés hacer cosas a escala, crecer en serio, eso se logra en equipo”, afirmó. En ese sentido, destacó que actualmente el grupo reúne cerca de 100 trabajadores en sus distintas unidades de negocio.
Diversificación, comunidad y nuevos desafíos en un contexto cambiante
Entre ellas, la más reciente es el área de turismo. “Superó nuestras expectativas. Tenemos un ecosistema de miles de clientes en las distintas unidades y buscamos brindarles soluciones integrales”, explicó.
Respecto de los desafíos del contexto internacional, señaló que la dinámica del sector exige capacidad de adaptación permanente. “Siempre hay cuestiones que resolver: vuelos que se demoran, viajes que se reprograman o cambios en itinerarios. Es parte del trabajo”.
Más allá de la actividad empresarial, el ejecutivo destacó la importancia de mantener espacios personales de reflexión. “Me gusta mucho leer, escuchar música, salir a correr o andar en bicicleta. Necesito en algún momento apartarme para pensar y mirar las cosas desde otra perspectiva”, reflexiono Leiva.
Su rutina comienza temprano, con lectura de diarios locales, regionales e internacionales. “Por mi trabajo tengo que estar informado de lo que pasa en el mundo, sobre todo en temas financieros”, explicó.
También conserva un hábito que considera fundamental: acompañar a sus hijos cada mañana a la escuela. “Los llevo desde el jardín. Es un momento que disfruto mucho”.
Con una empresa consolidada y una fuerte identidad familiar, Leiva resumió para el Ciclo de entrevistas Uno a Uno, el espíritu del proyecto que integra desde joven: “Crecimos en ese ambiente de trabajo y de negocios, y con el tiempo entendés que más allá del resultado económico, lo que te impulsa es construir algo mejor todos los días”.














