Miradas
Lunes 15 de Abril de 2019

PASO: tercera fuerza consolidada

Sobre alrededor de 758.000 sufragios emitidos el domingo, el voto en blanco alcanzó el 12,3% en toda la provincia. Los resultados provisorios, accesibles recién a cuentagotas a partir de las primeras horas de la mañana de ayer, permitieron empezar a entrelazar distintas lecturas, antes vedadas por la falta de información accesible a la comunidad. Así, se pudo constatar que en total hubo 652.113 votos positivos para la categoría de Gobernación, es decir a alguna de las distintas fórmulas para conducir los destinos de todos los entrerrianos: Gustavo Bordet-Laura Stratta (Frente Creer Entre Ríos) se llevaron 379.231 votos, seguidos por Atilio Benedetti-Gustavo Hein (Cambiemos) con 219.447 sufragios; más atrás quedaron los binomios del Partido Socialista con 16.162; de la Nueva Izquierda 13.237; de la Confederación Vecinalista Entre Ríos 12.450; y del Partido Ser con 11.586 sufragios.
En cambio, los votos en blanco totalizaron 93.477, lo que catapultó a ese sector de "desencantados", como la tercera fuerza de la PASO en Entre Ríos. La cifra es muy alta, demasiado, si se tiene en cuenta que equivale a decir, por ejemplo, todo el universo de electores de Gualeguaychú, que con 96.740 electores es el tercer departamento en importancia en la provincia. En el caso de Paraná fueron 6.192 sufragios: en una oferta electoral que llegó a 17 listas locales en la capital entrerriana, el número quedó detrás de las listas de Adán Bahl (42.039 votos), Sergio Varisco (32.155) y Emanuel Gainza (19.608) y por pocos votos, de Armando Sánchez (Paraná Futura), que cosechó 6.738 votos.
El voto en blanco como tercera fuerza en la provincia es una tendencia consolidada hace tiempo, que tuvo picos aún mayores en los años de la salida de la Convertibilidad. Empero, si bien en los últimos períodos se mantuvo en torno al 11%, no deja de ser un llamado de atención para la política. ¿Por qué se está consolidado el voto en blanco? ¿Qué perfil tienen aquellas personas que no logran ser conformadas por los partidos mayoritarios, por la izquierda, por la derecha o por el centro, o ni siquiera por los partidos vecinales?
Si se sumaran los votos nulos (11.996 en la provincia) y quienes no asistieron a cumplir con su derecho cívico –la participación quedó en torno al 72%–, estaríamos situados en un escenario cívico compuesto por un 40% de electores insatisfechos políticamente, podríamos aventurar.
El escrutinio excluye a esa tercera fuerza que se expresó con el voto en blanco. Por eso es común decir que el voto en blanco va para el ganador: en realidad afectaría a todas las listas, que sufrirían una disminución en los guarismos: Bordet, que llegó al 58,15%, o Benedetti al 33,65%, hubiesen quedado debajo del 50% y del 30% del total de quienes ayer fueron a votar.
Hay distintas interpretaciones sobre cómo se computa el voto en blanco, y en cada elección suele instalarse la polémica: por ejemplo Ley nacional Nº 26.571/09 fija que las alianzas electorales deben alcanzar un piso del 1,5% de los votos válidamente emitidos; mientras que la Constitución nacional, para los cargos nacionales electivos, determina válidos solo aquellos "afirmativos". Consideraciones más, la realidad es que en las últimas elecciones se expresa un mensaje contundente, de un grueso de la población que hace tiempo no encuentra respuestas.

Comentarios