La obra social de los jubilados y pensionados nacionales, conocida como Pami (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados), por estos días ha sido centro de reclamos y de algunos insultos por parte de sus prestadores (sean adultos mayores o hijos –familiares– que tienen a cargo a la persona mayor).
Pami y un largo hackeo
UNO/Mateo Oviedo.
Pami en el centro de los reclamos.
Es que la entidad del gobierno el 2 de agosto sufrió un hackeo a su sistema a través de un ransomware. Lo que hizo que pierda miles de datos de los beneficiarios y los proveedores. Se sabe de manera no oficial el grupo detrás del ataque Rhysida, son más de 800 gigabytes de información en sus computadoras. Y como la entidad no pagó el rescate de los datos, la información se liberó en redes y por lo tanto muchos estafadores digitales tienen acceso a esos datos. Pero los reclamos son otros por estas horas. Es que el Pami dejó de pagar a muchos prestadores. Ya sean recursos de amparo para el cuidado de adultos mayores, en las residencias o con cuidadoras en sus domicilios. También a médicos que prestan servicios y las recetas autorizadas de algunos medicamentos costosos, ejemplo oncológicos.
Desde la tesorería y parte contable del Pami solo informan que no tienen sistema y por estas horas hace 29 días que fueron hackeados y que nada se deja en claro que hasta cuando no habrá novedades.
En el día de la fecha finaliza el mes y no pagaron nada de estos reclamos. Ni mucho menos fechas certeras. Nuevamente los más viejos lejos de ser atendidos, son ignorados y poco tenidos en cuenta.
Lo único que a obra social convalidó la disposición de emergencia 1.426, que detalla cuáles son las nuevas medidas a tener en cuenta mientras se realiza la restauración de los sistemas afectados.
“Este Instituto realizó la denuncia penal correspondiente, la cual tramita por el N° 156331/2023 en la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos Cometidos en el ámbito de actuación del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados y su Programa de Atención Médica Integral (UFI-PAMI)” expresa una parte de la denuncia presentada en la justicia federal.
El grupo de ransomware pedía un rescate en criptomonedas de 25 bitcoins, lo que representa unos 650 mil dólares
Es por esto que ahora hay nuevas medidas de seguridad en la entidad y todos los afiliados y familiares deben tenerlas en cuenta (sin información de pagos).
Entre las medidas de protección más tradicionales, se dejó en claro que: “Utilizar únicamente los canales oficiales de comunicación. Ante cualquier actividad sospechosa o dudosa, comunicarse al número 0800-222-7264 o al WhatsApp oficial de la entidad: 11 4370-3138”.
Otro punto que se resaltó es: “No proporcionar información personal ni claves por teléfono”.
“Estar alerta a los correos electrónicos, asegurándose de que sean enviados desde la dirección @pami.org.ar y que no pidan información sensible como datos de tarjetas o homebanking”, deja en claro el comunicado oficial.
“Nunca dar información comprometedora a personas no confiables. Como los datos fueron liberados para descarga gratuita, es muy posible que otros grupos de ciberdelincuentes aprovechen la información filtrada para generar diversas maniobras de estafa. La información sirve para dar credibilidad a los engaños, ya que el estafador cuenta con mucha información del afiliado. A esto se suma que el contexto del ataque informático genera dudas e incertidumbre en todos los afiliados y por lo tanto es más factible que realicen una operación fuera de lo convencional”, cerró el comunicado.
Pero nada deja en claro que cuando se pagarán los reclamos de sus afiliados, que en muchos de los casos están en una situación de vulnerabilidad.
Por estas horas solo informan que no cuentan con sistema para el pago de algunas prestaciones. Y en el arranque de este hackeo denunciados, los empleados se vieron obligados a trabajar desde su casa y migrar sus mails de trabajo al personal, como medida de seguridad. Esperan retomar el sistema, pero sus tiempos nos son los mismos que los de los adultos mayores, que su salud siempre esta en juego en cualquier situación.













