Miradas
Domingo 13 de Mayo de 2018

Ahora hay que seducir al hincha

La concurrencia de espectadores a los partidos de Patronato fue, sin dudas, la más pobre de los últimos años. Muchos dejaron de asistir por distintos factores.

La temporada se cerró el sábado para Patronato. El empate obtenido ante Banfield le permitió finalizar con 33 unidades. El elenco dirigido por Juan Pablo Pumpido cosechó el 40,74% de los puntos que disputó. Lo obtenido puede considerarse escaso. Sin embargo estuvo dentro del escenario planificado en barrio Villa Sarmiento cuando a mediados de 2017 comenzó a proyectar su participación en la elite por tercer campeonato consecutivo.

El equipo no llegó a seducir al hincha. Asimismo logró conservar su plaza en la divisional. "Se mantuvo porque los demás fueron muy malos", argumentan los pesimistas. Es verdad que es la primera vez que, desde que se implementaron los promedios para decretar los descensos, los últimos cuatro elencos del escalafón general fueron los que bajaron de divisional. Sus malas campañas lo llevaron a despedirse con mayor anticipación a lo habitual.

En la mayoría de los torneos la pelea por la permanencia se estira hasta el último capítulo. Hubo temporadas en la que hubo encuentros desempates para determinar quién continuaba en Primera División y quién se despedía. Esta vez nada de eso sucedió. Todo se definió con mucha celeridad.


El rápido desenlace en la lucha por la permanencia no opaca lo realizado por el Santo. Patronato mostró, dentro de un certamen donde reinó la irregularidad, argumentos para continuar en el círculo superior del fútbol argentino. Uno de ellos fue haber capitalizado las malas campañas de sus competidores en la pelea por la permanencia. A su vez gozó de rachas positivas que le permitió obtener un colchón de puntos. Eso fue determinante para amortiguar el golpe cuando su rendimiento ingresó en una curva descendente. Los buenos momentos futbolísticos (y estadísticos especialmente) llevaron al hincha a ilusionarse con pelear por algo más ambicioso. La posibilidad de ingresar a un certamen internacional invitó a soñar a algunos simpatizantes del Rojinegro. No obstante, la premisa era la permanencia y Patronato lo transformó en realidad.


Ahora la dirigencia tendrá un receso para comenzar a diagramar el futuro. Primero tendrá que definir si decide prolongar el ciclo de Juan Pablo Pumpido y a partir de ahí comenzar a idear el plantel que competirá en la próxima temporada. No solo tendrá que diagramar todo lo relacionado a lo deportivo. La gran materia pendiente que hubo en Villa Sarmiento fue el poco poder de seducción para volver a poblar las gradas del Presbítero Bartolomé Grella como sucedió tiempo atrás.


La concurrencia de espectadores fue, sin dudas, la más pobre de los últimos años. Muchos dejaron de asistir por distintos factores. "La Policía nos trata mal, no nos deja ingresar con banderas ni papelitos", argumentan algunos. "El mango escasea y si tengo que ir a la cancha con mis hijos tengo que invertir un dinero importante", indican otros. "Las tarifas se fueron al diablo y no nos alcanza la plata", señalan otros. "No cuidan al socio. Sale más barato sacar la entrada para ir a algunos encuentros que adquirir el abono anual", aseveran los más desilusionados. En realidad son muchas las causas que elevan quienes tiempo atrás tenían en su agenda asistir a la Comarca Rojinegra para alentar a Patronato.

El hincha no es el único responsable de una postal de tribuna semivacía. En ningún momento la dirigencia apostó a una campaña seria para volver a enamorar al público en general. No realizó un trabajo publicitario ni de marketing como sucedió en tiempos donde el Rojinegro militaba en categorías menores y ante rivales muy modestos.

Diez años atrás Paraná amaneció empapelada. La imagen del plantel que pudo despegar del Torneo Argentino B sedujo al ciudadano que supo darle la espalda al Santo. Mucho de ellos se hicieron hinchas de Patronato.

Los tiempos cambian y tal vez no sea efectivo realizar una movida como la que se llevó adelante una década atrás. De todos modos deberán encontrar el camino para poblar en un buen número las gradas. Utilizar la imagen de sus referentes para incrementar su masa societaria y para mostrar otra fotografía al país del estadio Grella. Ese objetivo, sumado al deportivo, tendrá que efectivizar en la próxima temporada.


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