Evita: Un símbolo de la historia argentina
Las 20.25 fue la hora en que Evita “pasó a la inmortalidad” designada desde entonces como “jefa espiritual de la Nación”, título honorífico que había recibido días antes. Evita era muy querida, por lo cual se dispuso poner crespones negros en las luminarias de las calles y llevar luto obligatorio a todo el mundo, incluidos los niños.
Evita murió un sábado frío y lluvioso en Buenos Aires. Los teatros y los cines levantaron sus funciones y los grandes comedores bajaron sus persianas. El duelo oficial se prolongó hasta el 11 de agosto, cuando sus restos, embalsamados por el médico español Pedro Ara, fueron depositados en el edificio de la Confederación General del Trabajo.
Se casó con Perón en 1945 y tras la asunción de este como presidente de la Nación, al año siguiente, se convirtió en primera dama.
Conquistas
Impulsó y logró la sanción en 1947 de la ley de sufragio femenino. Tras lograr la igualdad política entre los hombres y las mujeres, buscó luego la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida con el artículo 39 de la Constitución de 1949. Ese año fundó el Partido Peronista Femenino, el que presidió hasta su muerte.
Desarrolló una amplia acción social a través de la Fundación Eva Perón, dirigida a los grupos más carenciados. La Fundación construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños mediante campeonatos que abarcaron a toda la población, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas.
Renunciamiento histórico
Adoptó una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales y se constituyó en vínculo directo entre Perón y los sindicatos. En 1951, para las primeras elecciones presidenciales con sufragio universal, el movimiento obrero propuso a Evita, como la llamaba la población, como candidata a vicepresidenta, sin embargo ella renunció a la candidatura el 31 de agosto, conocido como el Día del Renunciamiento, presionada por las luchas internas en el peronismo y la sociedad ante la eventualidad de que una mujer apoyada por el sindicalismo pudiera llegar a vicepresidenta.
Tras morir recibió honores oficiales y fue velada en el Congreso de la Nación y en la central sindical (CGT), con un reconocimiento multitudinario sin antecedentes en el país. Su cuerpo fue embalsamado y ubicado en la CGT. La dictadura cívico-militar autodenominada Revolución Libertadora secuestró y profanó su cadáver en 1955.
Luego el cuerpo fue robado y enterrado en Italia. En 1971 fue trasladado a España, mientras Perón se mantenía en el exilio y se casó en terceras nupcias con Isabel (María Estela Martínez). El cuerpo fue regresado a Buenos Aires y expuesto por un breve período. Paralelamente regresó Perón del exilio en 1972 y un año después fue presidente. Eva fue enterrada por tercera vez en el panteón de la familia Duarte en el cementerio de la Recoleta.
Cruzada de ayuda social
Entre sus acciones más destacadas se encuentra la Cruzada de Ayuda Social, que luego se convertiría en una Fundación con personería jurídica en 1948 y en 1950 tomó su nombre.
A pesar de vivir pocos años, Eva Perón se convirtió en una líder espiritual para muchos argentinos. La ayuda se realizaba mediante donaciones de particulares, del Ministerio de Hacienda y principalmente de los sindicatos, la cruzada comenzó por comprar ropas, calzado, artículos alimenticios y de farmacia; construyó barrios de viviendas económicas, hogares de tránsito, comedores escolares, hospitales y escuelas; equiparon hospitales y distribuían juguetes entre niños humildes, sobre todo para las Fiestas de Navidad y Reyes. Y también proveía de trabajo a los desocupados, sus “descamisados”, como los llamaba.
Análisis de su discurso
Los discursos de Eva Perón, sumamente emocionales y de gran impacto, tuvieron la particularidad de tomar las mismas palabras peyorativas con las que la clase alta solía referirse a los trabajadores, para tornarlas en palabras elogiosas, como hizo con el término “grasitas”, modo sumamente despectivo frecuentemente utilizado para referirse a los sectores populares, incluso en la actualidad.
Eva también usaba habitualmente la palabra “descamisados” para dirigirse a los trabajadores, término que se constituyó en un símbolo del peronismo y enfatizaba su propio origen humilde como forma de solidarizarse con los trabajadores.
El siguiente párrafo, incluido en Mi mensaje, escrito poco antes de morir, constituye un ejemplo del modo en que Evita se dirigía al pueblo, tanto en sus discursos públicos como por escrito: “Todo lo que se opone al pueblo me indigna hasta los límites extremos de mi rebeldía y de mis odios, pero Dios sabe también que nunca he odiado a nadie por sí mismo, ni he combatido a nadie con maldad, sino por defender a mi pueblo, a mis obreros, a mis mujeres, a mis pobres “grasitas” a quienes nadie defendió jamás con más sinceridad que Perón y con más ardor que “Evita”. Pero es más grande el amor de Perón por el pueblo que mi amor; porque él desde su privilegio militar supo encontrarse con el pueblo, supo subir hasta su pueblo, rompiendo todas las cadenas de su casta. Yo en cambio, nací en el pueblo y sufrí en el pueblo. Tengo carne, alma y sangre del pueblo. No podía hacer otra cosa que entregarme a mi pueblo. Si muriese antes que Perón, quisiese que esta voluntad mía, la última y definitiva de mi vida, sea leída en un acto público en la Plaza de Mayo, en la Plaza del 17 de Octubre, ante mis queridos descamisados”.
Evita insistía mucho también en criticar abiertamente a la clase alta argentina, a la que denominaba “la oligarquía”, debido a la activa posición contra la democracia y promotora de la desigualdad social que ese sector había mantenido, así como al capitalismo y al imperialismo. Un ejemplo de ello es el siguiente párrafo de Mi Mensaje: “Los dirigentes sindicales y las mujeres que son pueblo puro no pueden, no deben entregarse jamás a la oligarquía.
Yo no hago cuestión de clases. Yo no auspicio la lucha de clases, pero el dilema nuestro es muy claro: la oligarquía que nos explotó miles de años en el mundo tratará siempre de vencernos”. Su discurso abundaba en elogios a Perón y convocaba a apoyarlo sin reservas.
Su paso por la ciudad de Paraná
Eva Perón estuvo en la capital entrerriana dos veces. El 2 de marzo de 1950 y el 24 de mayo de ese mismo año. En la primera visita puso la piedra fundamental de la Escuela Hogar. En la segunda, junto a Perón, acudió a la asunción de Ramón Albariño como gobernador de Entre Ríos. Datos particulares de ambas presencias: la primera vez llegó en tren, y la segunda, al Puerto Nuevo. Desde las barrancas una muchedumbre eufórica celebró su paso por Paraná.
El justicialismo recordará a Evita
Con motivo de conmemorarse hoy el 62º aniversario de la muerte de Eva Duarte de Perón, el Consejo Provincial del Partido Justicialista de Entre Ríos y la Departamental Paraná realizarán un acto, a las 18.30, en la en la Vieja Usina, ubicada en Gregoria Matorras de San Martín 861 de la capital provincial.
En la oportunidad se presentará la obra de teatro María del P….., protagonizada por la actriz Mona Gastiasoro, pieza teatral basada en Eva Duarte de Perón. Se hará también el simbólico minuto de silencio a las 20.25, horario en que Evita pasó a la inmortalidad y dirigirán la palabra a la militancia dirigentes del peronismo provincial.
Desde la Departamental Paraná del Partido Justicialista y las unidades básicas de la capital provincial se hace extensiva la invitación a todos los afiliados, afiliadas, militantes, simpatizantes, vecinos y vecinas interesadas en general, según se indica en un comunicado de prensa.
Breve reseña de la obra
En el texto de difusión se brindan de detalles del espectáculo teatral. Allí se cuenta que María -la protagonista- es una empleada doméstica “como tantas de nuestro país, con sueños, expectativas, inquietudes, esperanzas, frustraciones, y ante todo, una profunda admiración por otra mujer . . . Eva Perón”.
“¿Qué hubiera hecho Eva?, ¿Cuáles serían sus consejos?, ¿Cómo hubiera actuado ante los hechos de la historia reciente de nuestro país? Son algunas de las preguntas que se plantea María desde una mirada simple y llana de la realidad. Las respuestas las tiene una sola persona: la misma Eva”, se señala a modo de reflexión.
El camino recorrido por María en su vida se sitúa en el escenario actual de nuestro país, y es esta mujer quien en un diálogo casi intimista con Eva, muestra el orgullo de sentirse peronista.
Desde el Grupo Teatral Arra se decidió hacer un homenaje a Eva Perón y en María a todas las mujeres que lucharon y siguen luchando a diario en el país para tener “un presente y un futuro mejor, de justicia, esperanza e igualdad”. Los organizadores anunciaron que la función será con entrada gratuita y se recomienda llegar con puntualidad a la sala.













