Y tras este último escándalo, Pampita cambió las reglas de juego: ya no permite que Vicuña ingrese a la casona familiar de Belgrano y, desde hace algunos días, lo atiende en la vereda.
Aunque la relación entre ambos se quebró definitivamente, la modelo y el actor deben verse las caras a diario por sus tres hijos: Bautista (7), Beltrán (3) y Benicio (un año y dos meses).
Las imágenes registradas por la revista Paparazzi muestran a la modelo en la puerta de su casona ubicada sobre la calle Mendoza despidiendo a sus dos hijos mayores. El chileno no sólo no ingresó, sino que debió tocar timbre y aguardar en la vereda.














