Esteban Rojas hace 42 años que vive en barrio Itatí de Paraná, tiene 43 años, es cocinero pizzero y encontró en el rap una vía de escape, un modo de expresión y de comunicar. Asegura que escribe sus letras pensando en otras personas que pueden estar pasando un momento difícil y necesitan escuchar palabras positivas. "La música es un motor", aseguró.
Esteban Rojas, el rapero de barrio Itatí: "La música es un motor"
Por Valeria Girard
En diálogo con UNO Esteban contó que desde hace mucho tiempo se interesó por el rap. Escuchaba raperos de Buenos Aires y de distintas partes del mundo. En un momento dado decidió escribir sus propias letras, inspirándose en personajes del barrio, siempre con respeto y compromiso.
"En 2017 empecé a plasmar mis propias letras y bits musicales. Escribía sobre el panadero del barrio, sobre el albañil, siempre hablando de su vida cotidiana, sin ofenderlos, siempre mi objetivo fue dar alegría y aire fresco a las personas agobiadas por la rutina", indicó el entrevistado.
Pero en 2018 dejó de lado ese estilo y definió hacer letras más comprometidas con la realidad social y sobre su historia personal. "En 2020 grabé El Rap de mi Vida y Gastón (Bertolini) Fonk me ayudó a editar el video. Luego vino el segundo, El de Siempre y el tercero: Otro Día Más. Para noviembre de ese mismo año surgió Estamos Juntos y Mi Sociedad, un video foto, fue una experiencia muy copada", relató Rojas. Pronto estarán en youtube Coincidencias y Todo Puede Ser.
Rojas contó que tiene siete hermanos y recuerda una niñez y adolescencia difícil. "Fueron años en que por diferentes cuestiones, me privé de buscar en mi interior qué era lo que realmente me gustaba hacer. Amo el rap. A los 39 años me di cuenta que el rap era un escape a mi realidad y hoy intento ser un referente y ayudar a los chicos a salir de tanta violencia", explicó el consultado.
Con conciencia social y respeto
Rojas no aprueba que en las tradicionales batallas de gallos los raperos se ofendan y digan palabras desagradables. "Creo en Dios y en que las cosas deben decirse con soltura, pero también con altura. Mi estilo de rap es más adaptado a lo que la gente quiere escuchar, cosas lindas y motivadoras, cargadas de conciencia social y respeto" y la música: "La música es un motor para lograr que otras personas puedan ver que hay salida, y puedan estar mejor", indicó.
















