Desde hace varios años los consorcios siguen la tendencia de prescindir de los encargados de edificio, una figura que durante años fue clave, realizando las tareas de limpieza de los espacios comunes, y desarrollando otras laborares como la distribución de la correspondencia de los habitantes de las unidades habitacionales, la recolección de los residuos, el mantenimiento de determinados espacios del inmueble, entre otras.
Encargados de edificio: reivindican un oficio que tiende a desaparecer
Además de que muchos se fueron jubilando y su puesto quedó vacante, los edificios nuevos que se fueron inaugurando lo reemplazaron tercerizado de limpieza, y ahora cada propietario o inquilino debe hacerse cargo de los demás, retirando las boletas y cartas por su cuenta del lugar en el que van quedando apiladas, y llevando cada uno su basura al contenedor más cercano. Con esto, se evita pagar un salario y las cargas sociales a un trabajador en relación de dependencia, cuyo valor impacta en las expensas.
Hace cuatro años atrás eran alrededor de 250 los afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Rentas y Horizontal (Suteryh) en la provincia, pero hoy ese dato se desconoce y no se conoce fehacientemente cuántos encargados de edificios hay en funciones en Entre Ríos. Eso es lo que trata de establecer en la actualidad el gremio que los nuclea, que hoy no tiene representantes a nivel local y está siendo asistido por una comisión normalizadora de Santa Fe, que procura además que se regularice la situación de numerosos trabajadores de un sector en el que la precarización laboral está a la orden del día.
María del Carmen Boschetto, quien se desempeña como encargada de edificio desde hace casi 30 años, hoy con licencia para abocarse a su labor como tesorera de Suteryh en Rosario, llegó a Paraná la semana pasada para reunirse con trabajadores del sector de distintas localidades entrerrianas y confirmó a UNO: “Estamos como comisión normalizadora en este momento en Entre Ríos, haciendo un relevamiento a nivel de la provincia y estuvimos visitando algunas de las ciudades, así que no podemos precisar hoy cuántos encargados de edificio hay a nivel local y regional”.
“Estamos viendo con qué nos encontramos, pero en general vemos una realidad que es común en todo el país, y es que para tener menos gastos en los consorcios y abaratar más los costos de las expensas se está optando por tercerizar las tareas, o llevar al trabajador a que se haga monotributista. No está bien cualquiera de las dos cosas: la opción del monotributo no corresponde, y en caso de tercerizar, instamos a que sea con una empresa que tenga el convenio de Suteryh”.
Tras las últimas paritarias, desde ahora el salario de un encargado de edificio que presta servivios ocho horas diarias es de alrededor de 133.000 pesos. Muchos de ellos cobran más gracias a su antigüedad laboral. Acerca de las tareas que deben cumplir, Boschetto explicó: “Según lo que dice el convenio es que nuestra actividad principal es la limpieza; después todo lo que es el reparto de correspondencia, reemplazo de lámparas, retiro de residuos y es velar también por la seguridad del edificio”.
Sin bien no hay una legislación que determine la obligatoriedad de que un edificio cuente con un encargado, desde la entidad destacan su rol: “No es lo mismo un edificio donde va un trabajador de media jornada o jornada completa todos los días, que tener en cambio un servicio tercerizado a través del cual va alguien tres veces por semana, dos horas. La prestación no es la misma, pero el consorcio se resigna muchas a tener un servicio que no es tan bueno en relación a lo que es un encargado y la parte de portería”, añadió la referente del gremio, a modo de reflexión.
Sobre este punto, destacó además el vínculo que, al margen de la formalidad del trabajo, muchas veces se forja con quienes viven en un edificio, brindando incluso soluciones que exceden a su labor, y afirmó: “La actividad a través de los años se hace muy amena. Se crea como una familia con el consorcio, uno conoce a las familias que viven en el lugar, ve a los chicos que nacieron, crecieron y después se hicieron adolescentes y terminaron carreras. Uno, como encargado, cuida a las familias de ese edificio”.
A su vez, refirió: “Hoy se tiende a reemplazarlo por personal de limpieza de empresas que precarizan mucho la actividad, con un trabajo mucho más exigido, mas desgastante para el trabajador, que muchas veces está mal remunerado, porque solo la minoría tiene nuestro convenio. Otras tienen convenios que son sueldos mucho menores al nuestro y en ocasiones no se respeta la cantidad de unidades para un personal que va pocas horas y no puede así prestar el servicio que corresponde”.
“Se presume un trabajador para tanta cantidad de departamentos, y hoy en día tampoco eso se esta respetando. Es la realidad lamentable del país”, subrayó, indicando que en Paraná y otras localidades de la provincia seguirán impulsando mejores condiciones para el sector con la actividad propuesta en la actualidad por el Sindicato, que plantea realizar una labor conjunta con la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos.
Personaje de ficción
La serie El Encargado, de la plataforma Star+ que es protagonizada por el actor Guillermo Francella, le dio una reciente visibilidad al sector de los encargados de edificio, aunque también cosechó críticas entre quienes se dedican a esta actividad, debido a la caracterización del personaje desde un lugar de corrupción. Incluso trabajadores del rubro expresaron su descontento a través de una carta abierta en la que difundieron su malestar por considerar que por la serie quedaron “muy mal parados ante la sociedad”.
Consultada sobre el tema, Boschetto opinó: “Es una ficción, con algunos condimentos para atraer a la teleaudiencia, pero no tiene que ver con lo que es en realidad un encargado para un edificio. Maneja un poco el humor negro y muchos de nosotros entendimos que es una ficción, aunque no todo el sector. Algunos se molestaron porque el personaje que interpreta Francella es un encargado que se excede en sus atribuciones”.















