La presidenta del Colegio de Arquitectos de Entre Ríos (Caper), Mariana Melhem, se refirió a los desprendimientos que ocurrieron este lunes en el Palacio Rosembrock, edificio donde hoy funciona una empresa de comidas rápidas y explicó las posibles causas que lo pudieran haber provocado.
El Colegio de Arquitectos analizó la situación del palacio Rosembrok tras desprendimientos
“Muchas veces se habla de 'salvar' el patrimonio y una forma de hacerlo es elegir la función adecuada para la refuncionalización y hacer una arqueología de los materiales originales para utilizar sus fórmulas en caso de una restitución de componentes”, manifestó la arquitecta especialista en patrimonio
“Esto quiere decir que si una obra proyectada para cumplir una determinada función, modifica su actividad original a través de sucesivas readecuaciones, y a su vez se incorporan nuevos materiales con el único objeto de preservar elementos estéticos y restando importancia a sus lógicas estructurales, corre el riesgo de perder parte de sus valores al encontrarse en situaciones ambientales diferentes de las que le dieron origen. Las vibraciones producidas desde el exterior (alto tránsito) tanto como la actividades del interior suman riesgos de deterioro acelerado con su consecuente pérdida en una obra centenaria”, explicó.
Finalmente la presidenta del Caper, reflexionó: “Sirva esto como exhortación respecto a los criterios de intervención en el patrimonio, no pueden decidirse desde una única perspectiva, demandan conocimientos específicos, estudios apropiados y un monitoreo de sus resultados en el tiempo, porque además debe haber un protocolo de mantenimiento y conservación que permita determinar plazos y responsables de la acción”.
El caso
El lunes por la noche, elementos ornamentales cayeron del balcón en la esquina del edificio Rosembrock, ubicado en peatonal San Martín y calle España de Paranál, donde funcionan varios locales comerciales y principalmente, un patio de comidas de la firma internacional.
Por lo que se pudo comprobar, las piezas desprendidas son las llamadas “modillones”, que están por debajo de la cornisa (son como unas pequeñas ménsulas).
El balcón sobre calle San Martín está ahora envuelto con malla para evitar la acción depredadora de las palomas, pero la vegetación que crece por la humedad, sumada a las lluvias “forman un combo explosivo que provocan estos eventos”, explicó la presidenta del Caper.
Bomberos Zapadores y efectivos de la Policía de Entre Ríos realizaron tareas de prevención en la noche del lunes. Por prevención también y ante la alta circulación de gente se colocó un vallado.














