Un momento de angustia se vivió el sábado cerca de las 20 en calle Balbín, en Paraná, cuando una yegua que aparentemente se empleaba para el cirujeo cayó desplomada y quienes llevaban al animal comenzaron a pegarle para que se levantara.
Brutal ataque a yegua usada para cirujeo
Según relató Juana, una de las proteccionistas independientes que asistió al lugar, la Policía ya había acudido al llamado de algunos vecinos. “La yegua, junto a su potrillo, podrían haber sido robados, aunque se presentó una persona reclamándolos que dijo que no sabe cómo llegaron hasta ahí, desmintiendo el hurto”.
“Estaba agotada, se desplomó y le pegaban para que siguiera caminando, pero los gritos de la gente que vio la escena y el accionar de la Policía hicieron que desistieran. Una de las personas fue detenida, pero es menor”, comentó a UNO.
Acto seguido, señaló que “la Policía acudió y actuó rápido. Se temió por la vida de la yegua, ya que estaba muy cansada, deshidratada, y su respiración era por demás agitada”.
Hasta anoche la yegua y su potrillo se encontraban a salvo. Fueron revisados y atendidos por un veterinario de la División Montada de la Policía de Entre Ríos.
Juana comentó: “Vengo de verlos y están en buen estado, estuvieron comiendo; en la sección Montada les estuvieron llevando alimento y también agua. Se supone que serán trasladados, pero no nos informaron a dónde serán llevados”.
La proteccionista aseguró que este tipo de casos son habituales y se registra, en promedio, uno por semana. “La tracción a sangre se sigue utilizando, no se frenó nada, y se maltrata a los animales, lo que pasa es que en general la gente no se anima a hacer la denuncia”, dijo, y añadió: “Nosotras tenemos intenciones de poder pedirlos y brindarles los cuidados que necesitan. La yegua en apariencia es un animal joven, pero con un grado de deterioro muy alto. Si bien en esta situación no iba tirando un carro, sino que estaba siendo montada por uno de los menores, tienen signos visibles de que habitualmente se la usa para este fin”.
Medidas legales
En Argentina rige desde 1954 la Ley nacional Nº 14.346, que condena el maltrato y los actos de crueldad hacia los animales. Sin embargo casi no existen condenas, más allá del repudio. Se trata de una presencia polémica y la inacción o la falta de respuestas a este problema se ampara muchas veces en la complejidad social de ámbitos en los que reina la vulnerabilidad,
En este caso, Juana manifestó su agradecimiento a quien salió de testigo en este caso: “Hubo muchas personas que gritaron e impidieron que se siga maltratando al animal, pero nadie se anima después a hacer una denuncia. Entiendo el miedo de todos, que no quieran meterse y que no quieran líos ni represalias, pero esta es la oportunidad de que se haga algo”, expresó.
Por último, la proteccionista aseguró: “Si no hay denuncia son menos las herramientas que tienen las personas que quieren hacer las cosas bien. Esta noche un caballo y su bebé duermen tranquilos porque se pudo hacer algo. Pero la tracción a sangre debe prohibirse y nosotros como ciudadanos debemos exigir a nuestro gobierno y nuestra Justicia que de una vez por todas se comience a trabajar en serio para que no exista más esta modalidad”.















