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Agua potable: vecinos del sudoeste no quieren agua salada

Varias vecinales de Paraná se unen para reclamar al municipio desactivar proyecto de pozos semisurgentes. Dicen que el agua tiene altos valores de arsénico.

Viernes 19 de Febrero de 2021

Vecinos de la zona sudoeste de Paraná se reunieron este jueves en la intersección de las calles Gutierrez y Pirán, en el barrio Mercantil, para informar y definir acciones acerca de tres pozos semisurgentes que el Municipio de Paraná habilitará en breve para paliar inconvenientes en la provisión de agua potable.

Las vecinales consideran que se trata de un retroceso en la calidad de vida de esos barrios que ya tuvieron agua salada en el pasado, piden al intendente Adán Bahl que revea la situación y que se analicen alternativas menos onerosas para la salud y el medio ambiente.

En efecto, desde la vecinal Las Américas argumentaron que el pozo semisurgente de esa zona arrojó, en un análisis, altos contenidos de arsénico en el agua, muy por encima de lo permitido por el Código Alimentario Argentino.

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“La reunión fue a modo informativo para el resto de los vecinos y vimos con asombro que la gente ignoraba el proyecto y la licitación de los 10 pozos semisurgentes que el municipio prevé en el centro de distribución de General Espejo, para la zona. El paso se agua dulce a agua salada no es un tema a minimizar porque va en retroceso de nuestra calidad de vida. Es un plan apresurado e improvisado como salida ante la bajante que se dio. Peor los vecinos pedimos que se revea y que se opte por otro tipo de alternativas”, dijo a radio La Red Paraná Norma Santágelo, presidenta de la vecinal de barrio Mercantil.

“No queremos agua salada, ni mezclada; ya tuvimos y sabemos cuáles son las consecuencias. Tenemos que pensar en un desarrollo sustentable para Paraná, no volver para atrás. Además ya no está las condiciones que argumentaron en su momento, porque el río creció y se perdió un año sin dragado y sin pensar alternativas, en una ciudad con un río al lado y dos plantas potabilizadoras”, añadió Santángelo a La Radio de UNO.

La vecinalista consideró que arreglando las muchas pérdidas y controlando derroches y conexiones clandestinas se puede solucionar el tema de la baja presión que aqueja a los barrios del oeste trasla proliferación de nuevas construcciones.

“Con la planta potabilizadora inaugurada en 2007 comenzamos a tener agua dulce y solucionamos el problema. Luego se construyeron un montón de barrios y disminuyó la presión de agua. Los vecinos comenzaron a poner cisternas. En la gestión anterior se hizo un trabajo bueno con el que se solucionó el problema de un sector pero nunca se terminó y la mitad del barrio Mercantil quedó pendiente. Las continuas roturas hace que nos quedemos sin agua. No es que no tengamos agua pero tenemos poca presión”, señaló.

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Las zonas

Los barrios Mercantil, Cuarteles, 3 de Febrero, Antonini, Leopoldo Lugones, Las Américas, El Sol, San Agustín, Bajada Grande, están incluidos en el centro de distribución donde se habilitarán los pozos y para cuya implementación ya se están haciendo pruebas.

Agua dura y arsénico

El agua salada trae consecuencias para la salud, el ambiente y las instalaciones sanitarias. Así lo expresaron en la reunión, profesionales y vecinos de la zona de avenida de Las Américas quienes realizaron análisis particulares al agua ya que le sentían un gusto “raro”. Los resultados le dieron alto niveles de arsénico, más de lo permitido por el Código Alimentario Argentino. “Además no se descartó la presencia de bacterias por instalaciones de cloacas deficientes, filtraciones en napas y muchos pozos negros”, aseveró Santángelo a la vez que recordó que en Oro Verde, San Benito y Colonia Avellaneda “no se puede tomar el agua”.

Pedido de audiencia

“Pedimos que el intendente que revea la medida de habilitar estos pozos. El río ha crecido. La extracción del agua salada le hace mal al suelo, a las napas, a las plantas y al ser humano”, apeló y recordó que hay un expediente presentado en la Municipalidad de Paraná en octubre de 2020: “El señor Juan Pablo Arroyo nos canceló las reuniones pedidas por cuestiones de agenda y de pandemia en dos oportunidades y nunca nos convocó”, puntualizó.

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