El Índice de Precios al Consumidor marcó en mayo una leve de desaceleración respecto de abril: el costo de vida alcanzó un 5,1%, reflejando una disminución en relación al 6% de abril y el 6,7% de marzo. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), entre los rubros con mayor suba estuvieron los alimentos con un alza del 4,4%. Es atinado aclarar que si bien el piso sigue siendo alto, la variación es la menor en lo que va del año.
Advierten que cayó un 50% la demanda de verduras de hoja
UNO/Mateo Oviedo.
Verduras de hoja escasean
En el informe se hizo una radiografía de los bienes de la canasta básica que alternaron precios altos y bajos, donde se destacaron por su mayor incidencia los aumentos de las carnes y derivados; leche, productos lácteos y huevos; pan y cereales. Verduras, tubérculos y legumbres presentaron bajas.
Por productos, la suba más importante le correspondió a la cebolla, con un incremento del 17,7% respecto del mes previo. En base a estos números, UNO sondeó en qué medida la inflación influye en el circuito comercial y productivo del mercado hortícola de Paraná y la región.
Daniel Brandolín es productor hortícola de la zona y vende su mercadería en el Mercado Concentrador El Charrúa. Confió: “El ritmo sostenido de la inflación es un problema para todos los sectores. En nuestro caso está golpeando y bastante, porque nuestros productos son de la zona y frescos. Hay bastante oferta pero poca demanda, que ha decaído bastante, te diría que un 50%. Eso hace que los precios hayan bajado y que estemos vendiendo más barato que hace seis meses lo que no hay demanda”.
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Como contrapartida el productor resaltó que vienen sufriendo el aumento de diferentes impuestos, como el servicio de energía eléctrica, tributos municipales e inmobiliarios. Dijo que el escenario se agrava por la escasez de gasoil, que “para poder conseguirlo hay que recorrer a veces hasta dos o tres estaciones de servicios”.
También dejó entrever otras cuestiones que dificultan la labor diaria, como la faltante de insumos, como algunas semillas que no están entrando. “No llegan las semillas a las que uno está acostumbrado y tiene que reemplazarla por otras, que no son las mismas. Para que no se chequee la cadena hay que sembrarla igual o buscarle la vuelta. Estamos complicados”, describió.
Uno de los motivos del derrumbe en las ventas –enfatizó Brandolín– obedece a la retracción en el poder adquisitivo de la población. “La realidad es que la gente se queja porque no le alcanza la plata, entonces se reduce en las compras. Cuesta arrancar todos los días a las 5 de la mañana, para luego dirigirnos al mercado y a veces tener que vender a precios irrisorios. Después cuando vas a comprar algo nos damos cuenta cómo quedamos de lejos. Hemos nacido casi en esto, que somos productores de varias generaciones y no sabemos hacer otra cosa, así que tenemos que seguir peleándola”.
Derrumbe de precios
La mayor parte de la producción de Brandolín corresponde a verdura de hoja, como lechuga, acelga, cebolla de verdeo y espinaca, entre otras. Son productos cuyo valor experimentaron una sensible baja, a diferencia del aumento de precios en mercadería que “no es de la zona, ni tampoco es de la época, por ejemplo el zapallito: está caro, porque no es de la época y no es la zona donde se produce, ya que viene del norte. Tampoco la papa se produce acá, llega desde el sur de la provincia de Buenos Aires, también puede venir desde Mendoza, parte de Córdoba. La mayor parte de lo que se produce en nuestra zona ha bajado bastante. Se nos complica a los productores porque estamos vendiendo barato y estamos comprando los insumos a precios altos”.
Suele suceder muchas veces que se genera un exceso de stock de producción debido a la caída del consumo, por lo que los productores deciden tirar la mercadería o rematarla a cualquier precio.
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Silvia Berzano es la presidenta de la Asociación de Horticultores de Entre Ríos y brindó un panorama bastante preocupante sobre el momento que atraviesa el sector. “Ha caído mucho el consumo. Uno a veces se pone a mirar y decís ‘¿qué come la gente? La gente dice que la carne está cara, pero la verdura en realidad para el bolsillo no sé como está, no sé en la verdulería a qué precio está porque en realidad no ando recorriendo. Pero tampoco se vende, se vende poco”, advirtió.
Contó que suele escuchar comentarios de sus colegas que venden “cebolla, papa y zanahoria. Otra cosa no se vende, hoja está estancado. En estos días se empezó a mover un poco la acelga, la espinaca, pero después lo que es lechuga no se está vendiendo”.
Observó que las heladas provocaron que haya menos volumen de verduras, pero más allá de esta circunstancia advirtió que la verdura de hoja no está entre las primeras opciones de los consumidores. En cambio el factor climático afecta la posibilidad de acceder a verduras como el zapallito, que llega proveniente de otras provincias, y que tiene como correlato un aumento en su valor. “Con los fríos aumenta el pimiento y el tomate”, analizó.
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