La Provincia
Domingo 14 de Agosto de 2016

Puerto Sánchez se convirtió en una feria gastronómica popular

La calle Pescador del Paraná se llenó de emprendimientos que armaron los vecinos. Carlos Ríos impulsó la idea desde el corazón de la barriada que se levanta al pie del morro. Hoy prepararán pescados a la parrillas y empanadas fritas


Por Juan Manuel
jkunzi@uno.com.ar


Los vecinos de Puerto Sánchez armaron una gran feria gastronómica popular a lo largo de la calle Pescador del Paraná, a la que se entra por la esquina de las famosas pescaderías del Thompson en dirección al morro, bordeando la costa del río.
En las puertas de los hogares venden empanadas de pescado frito y al horno. También hay opciones para comer una boga a la parrilla o una posta de armado frito.
Como toda feria, en lo profundo del barrio, adornaron con banderines coloridos y algunas banderas argentinas. Los locales identifican a los turistas y los invitan a pasar para que compartan la mesa del mediodía.
Todo comenzó el 23 de julio cuando una vecina del barrio sacó una foto a la parrilla de Carlos Ríos y la envió como un mensaje privado a la cuenta de Facebook de Diario UNO de Entre Ríos.
La publicación se viralizó ese sábado y el domingo llegaron centenares de personas a probar las exquisiteces que prepara Carlos con la ayuda de Pascual, su padre, que es un pescador de toda la vida.
Algunos vecinos se fueron acercando esa semana para sumarse a la idea y este fin de semana largo, por lo menos habrá 10 opciones para comer en la costa o comprar para llevar.
Además de la comida hay artesanías y postres dulces o pan casero para elegir. Todo producido en el momento y con el sabor irresistible de la tradición que va pasando de generación en generación.
En el barrio están todos ilusiones porque saben que este fin de semana largo habrá movimiento. Algunos visitantes llegan casi por casualidad o guiados por el instinto de encontrar un lugar incomparable y otros que aprovechan la fecha de cobro para darse un gustito.

La historia de Carlos
Carlos Ríos abrió un comedor de pescados, frente a su casa en Puerto Sánchez, a la vera del río Paraná que es un éxito por donde se lo mire.
Lo principal, para él y su familia, es que cumple el objetivo primordial: el 1 de mayo se retiró del Ejército y como necesitaba el dinero abrió un kiosco en su casa que está bien al fondo del barrio de pescadores más icónico de la capital entrerriana.
El negocio venía flojo y se le ocurrió "preparar unos pescados fritos, asados y unas empanadas para ver qué pasaba".
El día que abrió, una vecina le sacó fotos a las bogas que se hacían a la parrilla y las envió a la cuenta de Facebook de diario UNO.
La nota sirvió cómo marketing en Internet y llegaron muchísimos clientes. Carlos tuvo un arduo segundo día de trabajo. "Fue impresionante la repercusión que tuvo esa nota", le contó a UNO ayer al mediodía mientras asaba unas boguitas en la parrilla.
Debajo del toldo en donde ubicó la mayoría de las mesas no había lugar. Familias enteras almorzaron con bebidas frescas que también vende la familia.
La repercusión es tan grande que, en un momento, llegó un padre con su hijo en una moto de agua negra, brillante, la amarraron en la costa, ocuparon la mesa que está debajo del árbol y pidieron unas boguitas.
"Repuntamos un poquito, compramos platos y paneras. Antes teníamos unas bandejas de cartón", se sinceró contento Carlos que trabaja a la par con su papá, Pascual, pescador de profesión.
"Abuelo, pidieron dos fritos", gritó el nieto de Pascual que también colabora con el emprendimiento.
Las comandas son constantes porque los comensales van y vienen todo el tiempo.
Carlos está contento con la repercusión de su idea y con el contagio que logró entre los vecinos que salieron con sus puestos a la calle.
Para abrir de noche necesitan más infraestructura pública. Faltan luces y la calle, al final de la barriada, está muy desmejorada.
Los objetivos en Puerto Sánchez son a corto plazo.
Esperan que hoy y mañana lleguen muchos comensales para seguir progresando, con paciencia, la misma que tienen los pescadores.

Empanadas
Edgardo Lemos vende empanadas fritas y al horno junto a Claudia en la Casa 5 de la calle Del Pescador.
Como valor agregado ofrecen empanadas para freezar que los paranaeses se acostumbraron a llevar para comer durante el año.
Hace tres años que tienen el emprendimiento, más allá de sus trabajos habituales, y están muy conformes con la feria porque le cambió el espíritu al barrio.
La media docena de empanadas fritas de pescado la venden a 50 pesos, para los interesados.

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