Una maestra de 37 años se suicidó arrojándose a la Garganta del Diablo. Fue el martes, a las 9.50, cuando Mónica Heck, oriunda de Puerto Esperanza, pasó la baranda del salto, se sentó sobre una roca y se dejó caer, ante la mirada de decenas de testigos.
Una maestra de 37 años se suicidó arrojándose a la Garganta del Diablo
Heck, que trabajaba como docente en una escuela de Wanda, ingresó al Parque Nacional acompañada por un grupo de turistas con quienes recorrió la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo. Según contó un fotógrafo, la mujer estaba muy apurada para llegar al lugar.
Miguel Ángel Alvarenga, guía de turismo, afirmó que la docente se encontraba cerca de la baranda cuando en un momento la traspasó y se quedó parada sobre la roca. Sorprendidos, turistas y fotógrafos comenzaron a pedirle que se retirara del lugar.
Luego la mujer se sentó en el borde del precipicio, junto a unos juncos sobre las piedras cubiertas de musgo, con las piernas colgadas en el vacío. Por último, hizo un pequeño movimiento, como empujándose hacia el salto, y cayó al vacío.
Testigos indicaron que, mientras todo esto ocurría, un fotógrafo del Parque salió corriendo de la zona, como para no presenciar el fatal desenlace. Mientras que una turista se desmayó.
Asimismo, otro fotógrafo explicó a diario El Territorio que el lugar desde donde se tiró Heck es de muy difícil acceso y añadió que no podía entender cómo hizo la mujer para llegar tan rápido al precipicio.
Después de que Mónica se lanzó al vacío, se dio aviso a los guardaparques que se hallaban en el lugar y éstos a su vez a la Policía, que se presentó minutos después en ese sector del Parque Nacional Iguazú.
El contingente de turistas fue evacuado y se precintó el balcón del salto para que los forenses puedan trabajar y ubicar a los testigos.
Heck era de contextura delgada, cabellos cortos, color castaño claro. Y tenía un hijo. Entre las pertenencias que dejó la mujer, se encontró su cartera con su documento y un pasaje de colectivo, el que usó para llegar hasta el Parque Nacional. Además, aparecieron papeles que indicaban que Mónica sufría una enfermedad terminal y que, paralelamente, estaba atravesando un tratamiento psicológico.
Mientras tanto, personal de Prefectura con la logística de la empresa concesionaria de los paseos náuticos Iguazú Jungle, trabajaba en el lugar para rescatar el cuerpo y retirarlo por la zona del puerto. Hasta ayer, el cadáver no había sido localizado.
La Garganta
El sitio elegido por Heck para terminar con su vida, la Garganta del Diablo, ya ha sido escenario de otros suicidios en los últimos años.
El miércoles 14 de abril de 2010, también fue una joven de Puerto Esperanza la que se arrojó del salto. Se trataba de Karina Andrea Aquino, quien había llegado a su localidad natal desde la ciudad de Buenos Aires para asistir al velatorio de su hermano.
Casi tres años antes, el domingo 15 de junio de 2008, una turista alemana fue quien se arrojó a las Cataratas. La víctima fue identificada como Cristina Solano Montero, de 57 años, quien se había alojado en un hotel de Puerto Iguazú poco antes de concretar su suicidio.
La Policía pudo establecer la identidad de la visitante extranjera gracias a un guardaparque que encontró una bolsa de la víctima en el tren ecológico que recorre el predio del Parque Nacional Iguazú.
Por otra parte, el 27 de octubre de 2006 y tras dos días de intensa búsqueda, pudo encontrarse el cuerpo de una mujer que se había arrojado a la Garganta del Diablo.
Fue una patrulla de la Prefectura Naval Argentina la que localizó los restos de Yolanda Ruiz Díaz, de 26 años, tal como la identificaron sus propios familiares.














