El juez federal de Paraná, Leandro Ríos, dispuso el “inmediato alojamiento” del represor Gonzalo Jaime López Belsué en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires. El magistrado tomó tal determinación luego de que se conociera que el militar contaba con alta médica pero permanecía internado en el Hospital Militar Central de Buenos Aires, y luego de producida la fuga de ese mismo nosocomio de los condenados por delitos de lesa humanidad Jorge Olivera y Gustavo De Marchi, quienes permanecen prófugos.
Trasladan al penal de Ezeiza a represor detenido por la desaparición de un entrerriano
En una resolución fechada el viernes, el juez Ríos dispuso también que el traslado a Ezeiza fuera efectuado por medio de personal del Servicio Penitenciario Federal. Al mismo tiempo ofició a las autoridades de ese instituto penal, haciéndoles saber que deberán disponer lo necesario para que en el Hospital Central Penitenciario allí ubicado se le realicen al interno controles periódicos en clínica médica, nefrología, urología, oncología, cirugía, cardiología y, de ser necesarios, estudios complementarios, según pudo determinar UNO. Los informes de los estudios que se realicen deberán ser enviados al Juzgado Federal de Paraná.
Por otra parte, se supo que el abogado de López Belsué, Luis Enrique Velazco, solicitó el arresto domiciliario para su defendido. En la misma resolución del viernes, Ríos dispuso que se forme el “incidente de prisión domiciliaria” a fin de analizar la solicitud.
López Belsué está procesado por el secuestro y homicidio del soldado Jorge Emilio Papetti, quien realizaba el servicio militar obligatorio en el Regimiento de Concordia cuando fue detenido, el 16 de marzo de 1977. Papetti fue trasladado a Paraná y existen testimonios que acreditan que murió durante una sesión de tortura en la Unidad Penal Nº 1. Su cuerpo nunca apareció y los militares dijeron a los familiares que se había escapado en Villaguay, cuando era llevado a la capital entrerriana.
La causa está caratulada como “Appiani, Jorge Humberto y otros s/Privación ilegal de la libertad, incomunicación indebida, apremios ilegales a detenidos e imposición de tortura agravada”, pero se la conoce como “Área Paraná II”.
Según publicó el diario La Nación el 4 de agosto, familiares de López Belsué se resistieron a que el militar fuera trasladado por el Servicio Penitenciario –por irregularidades en la internación– días después de la fuga de Olivera y De Marchi, el 25 de julio. Según la publicación, los parientes mostraron documentos que autorizaban su permanencia hasta que no se presentara una orden contraria del juez.
A principios de mes se conoció que el estudio realizado por la Comisión de Evaluación Médica creada para revisar la situación de los represores procesados o condenados que permanecían internados en forma irregular y sin justificativo médico en el Hospital Militar Central, surgía que López Belsué continuaba alojado en el nosocomio castrense a pesar de haber recibido el alta médica tres meses atrás, según publicó en esa oportunidad el sitio Página Judicial.
Semanas atrás, organismos de derechos humanos, victimas y querellantes habían reclamado mayores medidas de seguridad para los represores detenidos por crímenes de lesa humanidad cometidos en Entre Ríos.













