Desde hace unos días comenzaron a observarse ramas en la vía pública cortadas en podas, fuera de época, afectando la vida de las especies y generando problemas de circulación por calles y veredas de la capital entrerriana.
Técnicos recomiendan evitar podas del arbolado público
La situación se repite cada año, se prolonga desde abril y llega incluso hasta setiembre. En la vía pública, las ramas generan inconvenientes también en los drenajes pluviales, y la comuna no da abasto a realizar operativos para su recolección. Algunos vecinos tampoco avisan para que se les retire los restos del árbol; en otros casos, optan por quemar las ramas y las hojas secas, provocando humo y serios riesgos en el entorno, por su posible propagación.
En realidad, según apuntaron desde el área de Parques y Paseos de la Municipalidad de Paraná, la poda del arbolado público solo puede ser autorizada por técnicos del área.
En la práctica, cada vecino decide el día para podar su árbol y después espera que un recolector pase a retirar los restos de la poda.
Enrique René, jefe del Departamento Técnico de la Dirección de Parques y Espacios Verdes, explicó que recién a fin de abril es la época en que se inicia el período normal de poda, aunque aclaró enfáticamente: “No significa que todos los árboles deban podarse”.
Fundamentos
“En realidad, no toda la forestación urbana tiene que ser tratada. La poda es un recurso discreto y moderado, que puede surgir de alguna necesidad particular del entorno, como liberar cables, quitar ramas bajas que afectan el paso de peatones o vehículos, por ramas muertas, deformes o enfermas, o porque obstaculizan el alumbrado público”, remarcó, y acotó: “La poda es sanitaria o de formación, pero hay árboles que no lo requieren porque están perfectos”.
Por ese motivo, insistió que “no por ser otoño, debe necesariamente hacerse una poda. Es increíble, pero a veces la gente se apura en podar árboles para que no se caigan las hojas y no tener que barrerlas”, se lamentó.
Al respecto, René aclaró: “La caída de hojas es un proceso natural que debe darse. Nosotros incluso aconsejamos que quienes puedan, recojan las hojas y las acopien en su terreno, porque forman un buen combo para el suelo”.
El ingeniero agrónomo apuntó también que la poda no debe superar el 10% del volumen de la copa: “Cortar ramas no es podar árboles, sino generar heridas por hongos y bacterias, que lo destruyen”.
Por esas razones, René indicó que quienes quieran hacer la poda por su cuenta se comuniquen con la unidad municipal correspondiente para ser asesorados. También para solicitar que se realice la tarea, que previamente será relevada si es necesaria, por personal técnico de Parques y Espacios Verdes. Y en caso de requerir la extracción de un árbol, se debe formalizar mediante un expediente, que contempla la autorización por parte del personal técnico municipal.
“La recomendación a la población es no tocar los árboles. Si hay un problema particular que se comuniquen y se pueden resolver con urgencia”, remarcó, al ser consultado sobre una tarea que habitualmente realizan los frentistas, sin conocimientos técnicos o por changarines.
La cifra
70.000 La cantidad aproximada de árboles de forestación en línea –veredas– en la capital provincial.
La Municipalidad anunció que en los próximos días lanzará un plan de forestación urbana, en un plan de trabajo coordinado con las comisiones vecinales.
Sanciones
Si bien en la práctica no se realizan en forma masiva operativos de control, las podas destructivas de árboles pueden ser motivo de sanciones para los vecinos infractores, fundamentalmente en aquellos casos que se advierta que la conducta causó un daño grave al ejemplar.
Estas situaciones están contempladas y reguladas mediante las ordenanzas Nº 7.435 y Nº 8.218.













